2025
Jesucristo también es para los días buenos
Para la Fortaleza de la Juventud Septiembre de 2025


Jesucristo también es para los días buenos

Cuando las cosas van bien, ¿cómo podemos mantenernos centrados en el Salvador? A continuación hay algunas ideas.

cara sonriente recortada contra el sol

Imagina que un amigo solo pasara tiempo contigo cuando tiene dificultades y te evitara cuando está feliz. ¿Sería una relación saludable? La verdad es que no.

¿Alguna vez le hacemos eso a nuestro Salvador: buscarlo en los momentos difíciles y olvidarlo en los buenos?

Hablamos mucho sobre cómo Jesucristo nos ayuda en nuestros momentos difíciles, probablemente porque todos, en un momento u otro, afrontamos cosas difíciles.

Pero hay algunos días, semanas o incluso años, si tenemos suerte, en los que las cosas van realmente bien. A veces olvidamos al Salvador en esos momentos. Los pueblos del Libro de Mormón también lo hacían. Prosperaban gracias a las bendiciones de Dios por un tiempo, pero finalmente caían presos del orgullo cuando se olvidaban de Él.

Atravesar buenos momentos no implica que de repente ya no necesitamos a Jesucristo. Los tiempos de prosperidad son los momentos perfectos para regocijarse con el Salvador, no para olvidarlo.

Entonces, ¿cómo nos mantenemos conectados con Jesucristo y nuestro Padre Celestial cuando las pruebas no nos recuerdan que acudamos a Ellos?

Mantente humilde

Cuando las cosas van bien, es bueno celebrar tus bendiciones y logros, pero no olvides quién hizo posible que estés donde estás. El rey Benjamín lo expresó de esta manera en su sermón del Libro de Mormón:

“Pues he aquí, ¿no somos todos mendigos? ¿No dependemos todos del mismo Ser, sí, de Dios, por todos los bienes que tenemos; por alimento y vestido; y por oro y plata y por las riquezas de toda especie que poseemos?” (Mosíah 4:19).

Ser humilde en cuanto a tu éxito al recordar lo que el Padre Celestial y Jesucristo han hecho por ti es una excelente manera de incluirlos en tus buenos momentos.

Mantente agradecido

La gratitud es uno de los mejores antídotos contra el orgullo y el olvido. Agradecer a Dios te ayudará a recordarlo a Él y todo el bien que Él y Su Hijo hacen en tu vida. Esto es tan eficaz en los buenos tiempos como en los difíciles.

Mantente alerta

Uno de los ataques favoritos de Satanás es “pacificar[te] y […] adormecer[te] con seguridad carnal” (2 Nefi 28:21). En otras palabras, a Él le encantaría que te sintieras tan satisfecho y seguro en tus buenos tiempos que olvidaras lo más importante. Así que, ¡no te olvides de Dios! Cuando te mantienes alerta ante los trucos sutiles del adversario y los resistes incluso durante tus buenos momentos, puedes permanecer cerca del Padre Celestial y de Jesucristo.

mujer joven

The Good Shepherd [El Buen Pastor], por Michael Malm

Mantente centrado en Cristo

El presidente Russell M. Nelson enseñó: “Si centramos nuestra vida en el Plan de Salvación de Dios […] y en Jesucristo y Su Evangelio, podemos sentir gozo independientemente de lo que esté sucediendo —o no esté sucediendo— en nuestra vida. El gozo proviene de Él, y gracias a Él. Él es la fuente de todo gozo”.

¿Con qué frecuencia piensas en esta verdad sobre el gozo cuando la vida va bien? Este no es solo un consejo reconfortante para cuando las cosas se ponen difíciles, sino que siempre puedes ponerlo en práctica, incluso en tus mejores días. Así que haz todo lo posible por centrarte en Cristo, ya sea que las cosas vayan bien o mal.