2025
Las bendiciones de la autoridad y el poder del sacerdocio
Para la Fortaleza de la Juventud Septiembre de 2025


Las bendiciones de la autoridad y el poder del sacerdocio

El sacerdocio de Dios ha sido restaurado en nuestros días para bendecir a todos Sus hijos.

restauración del Sacerdocio de Melquisedec

Restoration of the Melchizedek Priesthood [La restauración del Sacerdocio de Melquisedec], por Walter Rane

Los jóvenes a menudo hacen preguntas sobre el sacerdocio. Con respecto al sacerdocio, nuestro testimonio al mundo es:

  1. El santo sacerdocio de Dios es esencial para llevar a cabo Su obra de salvación y exaltación.

  2. Él ha restaurado el sacerdocio en la tierra.

  3. EL sacerdocio es administrado por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Por qué necesitamos la autoridad y el poder del sacerdocio

Jesucristo está a la cabeza de la Iglesia. La Iglesia es el instrumento que Él ha creado para llevar a cabo la obra esencial de redimir a la humanidad. Por medio de la Iglesia, Él puede:

  • Proclamar Su Evangelio en todo el mundo.

  • Ofrecer el bautismo y todos los demás convenios, incluso una senda de convenios hacia Su reino celestial.

  • Unir a las familias por la eternidad.

  • Ofrecer los dones de la salvación, incluso a aquellos que han muerto sin recibirlos.

  • Ministrar las necesidades físicas de los hijos de Dios en el presente.

Jesucristo enseñando

Jesus Teaching Mary [Jesús enseña a María], por Dan Burr

A fin de lograr estos grandes propósitos y prepararse para el regreso del Salvador, la Iglesia necesita la dirección, la autoridad y el poder continuos de Dios. La Iglesia es la “iglesia verdadera y viviente” (Doctrina y Convenios 1:30) porque Cristo la inviste con Su liderazgo y poder por medio de Su sacerdocio.

Sin ese santo sacerdocio, la Iglesia sería esencialmente una organización secular como muchas otras, que hace el bien en el mundo pero carece de poder para lograr el propósito de preparar a los hijos de Dios para el gozo de la vida eterna en Su presencia. Con este sacerdocio, y las llaves para dirigir la obra de este sacerdocio, hay tanto autoridad como orden en la Iglesia.

“En la Iglesia, toda autoridad del sacerdocio se ejerce bajo la dirección de quienes poseen llaves del sacerdocio.

“Los miembros de la Iglesia varones que son dignos reciben la autoridad del sacerdocio al conferírseles el sacerdocio y al ser ordenados a oficios en el sacerdocio. Todos los miembros de la Iglesia pueden ejercer la autoridad que se les delega cuando son apartados o asignados a ayudar a llevar a cabo la obra de Dios”.

hermanas misioneras

Restaurado en nuestros días

A medida que se traducía el Libro de Mormón en 1829, el Señor comenzó a establecer Su estructura del sacerdocio. En respuesta a la oración de José Smith y Oliver Cowdery concerniente al bautismo, Juan el Bautista se apareció como un ser resucitado y les confirió el Sacerdocio Aarónico, “el cual tiene las llaves del ministerio de ángeles, y del evangelio de arrepentimiento, y del bautismo por inmersión para la remisión de pecados” (Doctrina y Convenios 13:1). Con esa autoridad, José y Oliver se bautizaron el uno al otro y bautizaron a otras personas cuando la Iglesia se organizó formalmente.

Poco después, los antiguos apóstoles Pedro, Santiago y Juan se aparecieron y confirieron el sacerdocio mayor, o de Melquisedec, que incluía “las llaves de mi reino y una dispensación del evangelio para […] el cumplimiento de los tiempos” (véanse Doctrina y Convenios 27:12–13128:20).

joven con manos sobre la cabeza

Se recibió autoridad adicional del sacerdocio cuando tres profetas de la antigüedad, Moisés, Elías y Elías el Profeta, se aparecieron a José y a Oliver en el Templo de Kirtland y les entregaron las llaves del recogimiento de Israel y de la obra de los templos del Señor (véase Doctrina y Convenios 110:11–16).

misioneros

El poder para bendecir

En una palabra, el propósito de la autoridad y el poder del sacerdocio que Jesucristo restauró es bendecir. Permite que todos los miembros de la Iglesia utilicen el poder de Dios para servir y bendecir a los demás en la Iglesia, en casa y en todo el mundo. Los miembros se unen al Salvador para llevar a cabo Su obra de salvación y exaltación, empleando dones divinos y poder mucho más allá de los suyos para ayudar a que el Reino de Dios crezca hasta llenar la tierra (véase Doctrina y Convenios 65:2, 5–6).

El Señor ha explicado que “este sacerdocio mayor [de Melquisedec] administra el evangelio y posee la llave de los misterios del reino, sí, la llave del conocimiento de Dios.

“Así que, en sus ordenanzas se manifiesta el poder de la divinidad” (Doctrina y Convenios 84:19–20).

Las ordenanzas son ceremonias administradas por el sacerdocio mediante las cuales hacemos convenios con Dios, comenzando con el bautismo y continuando con los convenios que se reciben en la Casa del Señor. Es al guardar esos convenios que somos transformados de hombres y mujeres “naturales” a santos (véase Mosíah 3:19) por la gracia expiatoria de Cristo y llegamos a ser justificados y santificados —sin culpa y sin mancha— ante Dios (véanse Doctrina y Convenios 20:29–31; 3 Nefi 27:16–20).

Jesucristo

Christ in America [Cristo en América], por Ben Sowards

“La Restauración de la plenitud del Evangelio de Jesucristo: Una proclamación para el mundo en el bicentenario”, de la Primera Presidencia y el Cuórum de los Doce Apóstoles, expresa un resumen apropiado:

“Declaramos que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, organizada el 6 de abril de 1830, es la Iglesia restaurada de Cristo, de la época del Nuevo Testamento. Esta Iglesia está fundada sobre la vida perfecta de su principal piedra del ángulo, Jesucristo, y sobre Su Expiación infinita y Resurrección literal. Jesucristo ha llamado de nuevo a apóstoles y les ha dado la autoridad del sacerdocio. Él nos invita a todos a venir a Él y a Su Iglesia, para recibir el Espíritu Santo, las ordenanzas de salvación y para obtener gozo duradero”.