“La ayudante dominical de la abuelita”, El Amigo, abril de 2026, págs. 30–31.
La ayudante dominical de la abuelita
Una historia real de Sudáfrica.
A Aurora le encantaban los domingos, ya que podía visitar la casa de su bisabuela.
Aurora quería jugar a las escondidas. Su mamá le preguntó si primero podía ayudar a hornear un pastel.
Aurora sabía que a la abuelita le encantaba el pastel de limón y quería ayudar a que se sintiera feliz.
Mientras trabajaban, Aurora le contó a la abuelita lo que había aprendido en la Primaria.
Finalmente, ¡Aurora y su abuelita jugaron a las escondidas! “Me encantan los domingos porque tengo una ayudante dominical”, dijo la abuelita.
“¿Cómo te ayudo? Solo hemos jugado”, dijo Aurora.
“Me ayudas cuando pasas tiempo conmigo y me demuestras amor”, dijo la abuelita.
Ilustraciones por Samantha Windley. Se pueden copiar únicamente para uso de la Iglesia.