“Caminar con el Salvador”, El Amigo, abril de 2026, págs. 2–3.
De la Primera Presidencia
Caminar con el Salvador
Adaptado de “‘Allegaos a mí’”, Liahona, mayo de 2025, págs. 24–28.
En la tarde del primer día de Pascua, dos discípulos salieron de Jerusalén por el camino a Emaús. El Señor resucitado se les apareció y caminó con ellos, pero no lo reconocieron; no sabían que Él había resucitado.
Le hablaron de la tristeza que sentían porque Jesús había muerto. Al acercarse a la aldea, los discípulos dijeron: “Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado” (Lucas 24:29).
El Salvador aceptó su invitación. Tomó pan, lo bendijo, lo partió y les dio. Los discípulos se dieron cuenta de quién era, y entonces, se marchó.
Los dos discípulos se apresuraron a regresar a Jerusalén para contarles a los apóstoles lo que había sucedido. Mientras relataban su experiencia, el Salvador se apareció de nuevo y les dijo: “Paz a vosotros” (Lucas 24:36).
Soy testigo de la Resurrección del Señor con tanta certeza como si hubiera estado allí con los dos discípulos en la casa en el camino a Emaús. Sé que Él vive.
Mi testimonio de la Pascua de Resurrección
Recorta el marcapáginas y escribe tu testimonio en los espacios en blanco.
Yo sé que Jesucristo…
La Pascua de Resurrección es especial para mí porque…
Cuando pienso en Jesús, siento…
Ilustraciones por Maddie Baker. Se pueden copiar únicamente para uso de la Iglesia.