“Flores para mi vecina”, El Amigo, septiembre de 2024, pág. 38.
Escrito por ti
Flores para mi vecina
Hace unos años, el esposo de mi vecina murió, y ella estaba muy triste.
Yo sé lo que se siente cuando pierdes a alguien a quien amas. Cuando tenía tres años, mi mamá murió. Después de que murió, los niños de mi vecindario escribieron notas para mi hermano y para mí, y decoraron nuestro patio con juguetes. Yo quería hacer algo igual de bueno por mi vecina.
Oré para saber lo que podía hacer para ayudar y se me ocurrió la idea de darle flores el día de San Valentín. Sin embargo, necesitaba ganar el dinero para comprar las flores. En la Guía para los niños me puse la meta de ganarlo.
Lo obtuve haciendo diferentes trabajos para otras personas. Mi abuela me pagó por limpiar su jardín y quitar las hojas de su patio, y en casa gané dinero limpiando la maleza de detrás de nuestro cobertizo. Ganar suficiente dinero me tomó meses de trabajo duro.
Finalmente conseguí lo suficiente para ir a una tienda y comprar las flores y, cuando llegó el día de San Valentín, se las llevé a mi vecina con una nota. Ella se puso muy contenta, y yo también tuve un sentimiento cálido y de felicidad. Le di las gracias al Padre Celestial por ayudarme a hacer lo que Él quería que hiciera.
Ilustración por Dave Klüg