El élder Clark G. Gilbert subraya la importancia del albedrío en el aprendizaje. Basándose en el principio “Fomentar el aprendizaje diligente” de Enseñar a la manera del Salvador, él explora maneras de ayudar a los alumnos a prepararse para aprender, compartir sus reflexiones y poner en práctica lo que están aprendiendo. Cuando los alumnos aprenden a hacerse responsables de su aprendizaje, invitan a la guía del Espíritu Santo, la cual será crucial para su supervivencia espiritual.