Cómo preparar y enseñar las lecciones de Preparación para la vida: Enseñar una lección
Transmisión de la capacitación anual de SeI de 2025
Jueves 23 de enero de 2025
Hermana Katrina Hunt: Bien. Quiero que hablen con sus compañeros sobre una situación emocionalmente difícil que suelen vivir los adolescentes. Háblenlo entre ustedes.
CLASE: (Hablan)
Hermana Hunt: En este momento, escriban en su diario de estudio una situación emocionalmente difícil que tengan actualmente.
Hoy tengo la esperanza de que finalizar sientan mayor confianza en que el Salvador puede ayudarlos con los desafíos que tienen actualmente y que los ayudará con los que tengan en el futuro.
Bien. Para comenzar, ¿quién es nuestro mejor ejemplo en todo?
CLASE: Jesuscristo.
Hermana Hunt: Genial. Me encanta. ¿Podrían ir a Isaías capítulo 53, versículos del 3 al 5? Léanlo en silencio y escriban en este papel una frase que les haya gustado o que les llamara la atención. En el reverso hay una cita del élder Soares. Subrayen algo que les llame la atención, como hicieron con el pasaje de las Escrituras.
Entre ustedes, piensen en este pasaje, Isaías 53:3–5, y en la cita del élder Soares e indiquen una verdad que podamos extraer de estas fuentes divinamente señaladas. Adelante.
CLASE: (Conversación)
Hermana Hunt: Bien. ¿Alguien quiere compartir con nosotros? ¿Qué verdad encontraron?
Opia
Opia: La verdad que encontré está en la cita. Dice: “El Salvador también nos ofrece alivio y consuelo”. Me gusta que Él sabe por lo que estamos pasando y siempre está allí para ayudarnos. A veces pensamos que estamos solos, pero si acudimos a Él, siempre nos responderá.
Hermana Hunt: Me encanta. El Salvador sabe por lo que estamos pasando.
¿Qué puede hacer Él al respecto?
Opia: Puede poner a alguien a nuestro lado, alguien a quien siempre podamos acudir y que nos dé paz
Hermana Hunt: Fabuloso. Al principio también dijiste que Él nos consuela, ¿verdad? Él puede darnos paz y consuelo.
Sé que esta verdad que hallaron en las Escrituras y en la cita del élder Soares es verdadera. En mi vida ha habido momentos en los que nadie más podía saber cómo me sentía, pero sé que el Salvador lo sabía y Él me dio paz y consuelo. Vamos a intentar esto, pero solo visualizándolo.
Bien. Cierren los ojos piensen en la situación emocionalmente difícil que escribieron en el diario de estudio. Voy a hacerles unas preguntas y quiero que piensen en ellas. Después de unos minutos, abrirán los ojos y escribirán los pensamientos y sentimientos que hayan tenido. ¿De acuerdo?
Primera pregunta: Si el Salvador estuviera con ustedes, ¿qué creen que haría? ¿Qué creen que haría mientras ustedes atraviesan una situación emocionalmente difícil? ¿Qué pensarían y sentirían ustedes?
Otra pregunta: ¿Qué creen que les diría? ¿Qué les pediría que hicieran?
Siguiente pregunta: ¿Cómo creen que Su presencia, amor y apoyo los ayudaría a controlar y superar el estrés emocional?
Abran los ojos y, en el diario de estudio, escriban cualquier pensamiento o sentimiento que hayan tenido.