Expansión doctrinal

Durante el tiempo que pasó en Ohio, José recibió muchas revelaciones que transformaron las creencias de los Santos de los Últimos Días, que consolidaron las doctrinas y que instituyeron las estructuras administrativas de la Iglesia que continúan definiendo a la Iglesia en la actualidad.
An upper room in the John Johnson home in Hiram, Ohio, filled with long benches and several desks.
En diciembre de 1830, en una revelación se mandó a los miembros de la Iglesia “congreg[arse] en Ohio” (Doctrina y Convenios 37:3). Poco después, durante una conferencia que se llevó a cabo en la casa de los Whitmer en Fayette, Nueva York, los santos buscaron aclaraciones adicionales sobre el mandamiento de congregarse. En respuesta, el Señor prometió que en Ohio les daría Su ley y que serían “investidos con poder de lo alto” (Doctrina y Convenios 38:32).

Después de esas revelaciones, la Iglesia estableció su sede en el noreste de Ohio desde febrero de 1831 hasta enero de 1838 mientras José Smith y su familia vivían en Kirtland y sus alrededores. Fue una época de revelación, crecimiento, cambios, triunfos y tragedias a medida que José crecía en su función, no solo como revelador, sino también como líder de la comunidad y consejero espiritual de los Santos de los Últimos Días. Durante ese tiempo, José recibió un número significativo de revelaciones que restauraron conocimiento perdido durante largos siglos de apostasía. Esas revelaciones cambiaron la visión que los Santos de los Últimos Días tenían del mundo, de la vida después de la muerte y del Plan de Salvación de Dios. También contenían innovaciones que reorientaban los puntos de vista de los Santos de los Últimos Días sobre la Creación y la Expiación de Jesucristo. Esto impulsó a los santos a edificar instituciones que buscaran nuevos conversos, garantizaran la seguridad de la comunidad, mitigaran la pobreza y elevaran a todos.

Estas revelaciones también crearon, modificaron y ampliaron las estructuras administrativas de la Iglesia y aumentaron la comprensión del poder y la estructura del sacerdocio. También hicieron un llamado a los santos para que construyeran una Casa del Señor, un templo donde participarían en ordenanzas recién restauradas y recibirían la investidura prometida.

La ley

En una revelación recibida el día que José llegó a Kirtland, el Señor enseñó que “por vuestra oración de fe recibiréis mi ley para que sepáis cómo gobernar mi iglesia y poner todas las cosas en orden delante de mí” (Doctrina y Convenios 41:3). Muchos de los primeros conversos de Kirtland habían sido miembros de “la familia” que vivía en la granja de los Morley. Ese grupo intentaba vivir lo que ellos entendían como el ideal del Nuevo Testamento de tener “todas las cosas en común” (Hechos 4:32). José Smith observó que los esfuerzos de la familia eran admirables pero insostenibles. Sabiendo que por la oración de fe el Señor revelaría la ley prometida, José Smith convocó una reunión de doce élderes el 9 de febrero de 1831, solo cinco días después de llegar a Ohio.

Durante la reunión, los presentes obedecieron literalmente el llamado del Señor de unirse en oración. Después de que se hubieron “unido en ferviente oración, y puesto de acuerdo en cuanto a la recepción de La ley”1, los élderes plantearon preguntas acerca de las necesidades prácticas y apremiantes de la Iglesia. En respuesta, José Smith dictó una serie de respuestas del Señor, que llegaron a ser la base de una revelación entonces conocida como la ley de consagración y mayordomía o, simplemente, La ley (véase Doctrina y Convenios 42). Esa revelación enseñó a los santos cómo congregarse, cuidarse unos a otros y buscar la igualdad económica sin descuidar la elección y la responsabilidad personales.

Conocimiento restaurado

Mientras aún trabajaban en la traducción del Libro de Mormón, José Smith y Oliver Cowdery esperaban usar sus dones para “sacar a luz aquellas partes de mis Escrituras que se han ocultado por causa de la iniquidad” (Doctrina y Convenios 6:27). En octubre de 1829, José y Oliver compraron una edición grande de la versión del rey Santiago de la Biblia (en inglés) en la librería de E. B. Grandin. En junio de 1830, con el Libro de Mormón ya impreso y la Iglesia organizada, José y Oliver comenzaron a trabajar en su segundo gran proyecto de traducción: la traducción inspirada de la Biblia.
Sacred History Exhibit
El ejemplar de José Smith de la versión del rey Santiago utilizada en la traducción inspirada de la Biblia. Cortesía del Museo de Historia de la Iglesia.
Cuando José Smith abandonó el estado de Nueva York, su trabajo en la traducción inspirada de la Biblia ya estaba en marcha. Para entonces, José ya había dictado revisiones significativas y adiciones extensas a la visión de Moisés y al relato de Enoc que se encuentran en Génesis2. El día en que él y Emma llegaron a Kirtland, una revelación indicó que la Iglesia “edifi[cara] […] una casa” para José, en la que él pudiera “vivir y traducir” (Doctrina y Convenios 41:7). José Smith consideraba su trabajo en las revisiones inspiradas de la Biblia un “mandato divino” y una importante “ramificación” de su llamamiento como profeta3. El trabajo de José Smith en las revisiones de la Biblia fue un “catalizador directo de muchas revelaciones” de Doctrina y Convenios, con “más de doce secciones que surgieron directamente del proceso de traducción o que contienen instrucciones para José y otras personas en cuanto a ella”4.
El cuarto de la casa de John y Elsa Johnson donde José Smith tradujo la Biblia y donde se recibieron muchas revelaciones.
La función de la traducción de la Biblia en inspirar la revelación es quizás más evidente en la revelación recibida por José Smith y Sidney Rigdon el 16 de febrero de 1832. Varias semanas antes, los esfuerzos de José Smith por supervisar la obra misional en la zona alrededor de Hiram, Ohio, lo habían alejado de su trabajo de traducción. En una revelación recibida en enero de 1832, el Señor le indicó que reanudara la traducción y se concentrara en esa obra “hasta terminarla” (Doctrina y Convenios 73:4).

Menos de un mes después, mientras traducían Juan 5:29, José Smith y Sidney Rigdon, que servía como escribiente, tuvieron una visión. Conocida por los santos de la época simplemente como “La visión”, esta revelación contenía nueva y extensa información sobre la resurrección de los muertos y los tres reinos de gloria que nos esperan en la vida venidera (véase Doctrina y Convenios 76). Además, esta revelación nos enseña que, por medio de Cristo, “los mundos son y fueron creados” y que, como “hijos e hijas [engendrados] para Dios”, todas las mujeres y los hombres poseen una naturaleza divina eterna (Doctrina y Convenios 76:24).

Sacerdocio

Muchas de las revelaciones que se recibieron en esta época proporcionan más información y claridad en cuanto al sacerdocio. Cuando esas revelaciones se publicaron en la primera edición de Doctrina y Convenios, muchas de ellas fueron designadas con el encabezado “Sobre el sacerdocio” y “constituía algo así como un manual sobre el sacerdocio y el gobierno de la Iglesia”5.
The Newel K. Whitney store played a major role in the history of the Church in Kirtland, Ohio. Joseph and Emma Smith lived here for a short while. Several significant revelations were received here. The School of the Prophets was held in the store from January 24, 1833, until sometime in April 1833. Photo taken May 2022.
La Tienda N. K. Whitney & Co. donde se recibieron muchas revelaciones de Doctrina y Convenios.
Algunas de estas revelaciones explican oficios y cuórums específicos, así como sus funciones administrativas. Otras revelaciones, sin embargo, detallan la doctrina del sacerdocio, explican su naturaleza eterna y nos enseñan que el poder del sacerdocio es el poder de Dios que trae a mujeres y a hombres a Él por medio de convenios. Los días 22 y 23 de septiembre de 1832, José Smith recibió una larga revelación sobre el sacerdocio mientras se reunía en consejo con dos grupos de poseedores del sacerdocio. En esta revelación, probablemente recibida en la Tienda N. K. Whitney & Co., aprendemos que el Sacerdocio de Melquisedec se ha transmitido a profetas justos desde antes de la creación de la tierra (véase Doctrina y Convenios 84:6–17) y que “en sus ordenanzas se manifiesta el poder de la divinidad”. Esta revelación también coloca a los que poseen el sacerdocio bajo un “juramento y convenio” de que a medida que magnifiquen su llamamiento, serán santificados.

La Expiación de Jesucristo y la investidura de poder

Por encima de todo, las revelaciones recibidas en Ohio ampliaron la comprensión de los Santos de los Últimos Días sobre la naturaleza y la Expiación de Jesucristo. En “La visión” (Doctrina y Convenios 76), José Smith y Sidney Rigdon vieron al Salvador Jesucristo. Declararon:

“Y este es el evangelio, las buenas nuevas, que la voz de los cielos nos testificó:

“Que vino al mundo, sí, Jesús, para ser crucificado por el mundo y para llevar los pecados del mundo, y para santificarlo y limpiarlo de toda iniquidad;

“para que por medio de él fuesen salvos todos aquellos a quienes el Padre había puesto en su poder y había hecho mediante él” (Doctrina y Convenios 76:40–42).
El Templo de Kirtland
Poco después de la dedicación de la Casa del Señor en Kirtland, Cristo se apareció nuevamente, declarando a José Smith y Oliver Cowdery:

“Soy el primero y el último; soy el que vive, soy el que fue muerto; soy vuestro abogado ante el Padre.

“He aquí, vuestros pecados os son perdonados; os halláis limpios delante de mí; por tanto, alzad la cabeza y regocijaos.

“Regocíjese el corazón de vuestros hermanos, así como el corazón de todo mi pueblo, que con su fuerza ha construido esta casa a mi nombre” (Doctrina y Convenios 110:4–6).
Los púlpitos del Sacerdocio de Melquisedec en el extremo oeste del primer piso del Templo de Kirtland. Fue aquí donde tuvo lugar la visión que se encuentra en Doctrina y Convenios 110.
En el templo dedicado, los santos recibieron la investidura de poder que se les había prometido casi cinco años antes, cuando se les mandó congregarse en Ohio. Aunque en Nauvoo se introdujeron ordenanzas y ceremonias adicionales relacionadas con la “investidura”, la investidura de poder prometida para los santos de Kirtland incluía el “período similar al de Pentecostés” que siguió a la dedicación del templo y “la restauración de llaves del sacerdocio” por Moisés, Elías y Elías el Profeta en el Templo de Kirtland (véase Doctrina y Convenios 110)6.

Esta investidura de nuevas llaves y ordenanzas siguió a la declaración del Señor de que el sacrificio de los santos en la construcción del templo había sido aceptado y que sus pecados eran perdonados por medio de la Expiación de Cristo.
  1. John Whitmer, en “History, 1831–circa 1847”, pág. 12, josephsmithpapers.org.
  2. Véase Moisés 1–7. Para obtener más información sobre este proceso, véase José Smith, en History, 1838–1856 [Manuscript History of the Church], tomo A-1, pág. 48, josephsmithpapers.org; véase también José Smith, Old Testament Revision 1, págs. [1]–[19].
  3. Véanse Elizabeth Maki, “Traducción de José Smith de la Biblia”, en Revelaciones en Contexto, 2016; José Smith, en History, 1838–1856 [Manuscript History of the Church], tomo A-1, pág. 175, josephsmithpapers.org.
  4. Maki, “Traducción de José Smith de la Biblia”.
  5. Introducción histórica, “Doctrine and Covenants, 1835”, josephsmithpapers.org. Las revelaciones con esta designación ahora son las secciones 20, 84, 86 y 107. Las últimas tres revelaciones se recibieron en Ohio.
  6. Temas de la historia de la Iglesia, “Investidura de poder”, Biblioteca del Evangelio.