Isaac Morley fue uno de los primeros colonos de Kirtland, Ohio. Él y su esposa, Lucy, administraban una granja grande de unas 32 hectáreas (80 acres), la cual abrieron a los miembros de una comunidad que buscaba la Iglesia de Cristo como se describe en el Nuevo Testamento.
Isaac y su familia se unieron a la Iglesia cuando los misioneros pasaron por su zona, y muchos otros miembros de su comunidad también se unieron. La extensa granja de los Morley se convirtió no solo en un lugar de reunión, sino también en un lugar de revelación y refugio para José Smith.
Después de unirse a la Iglesia, los Morley se ofrecieron a alojar a más santos que se estaban mudando a la zona, al mismo tiempo que
edificaban una casa para José y Emma Smith. Aunque José y Emma vivieron en esa casa solo unos meses —de marzo a septiembre de 1831—, fue un lugar de revelación.
Mientras vivía aquí, José recibió hasta trece revelaciones que ahora están registradas en Doctrina y Convenios. En una pequeña escuela en esa propiedad, José Smith profetizó a un grupo de hombres sobre el crecimiento de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. En esa misma reunión,
veintitrés hombres, entre ellos José Smith mismo, fueron ordenados sumos sacerdotes.
En la actualidad, una pequeña parte del terreno está abierta al público. La casa que ahora se encuentra en la propiedad no está abierta al público, y no es la casa donde vivían los Morley ni los Smith. Sin embargo, los visitantes pueden caminar por un corto sendero cuesta arriba hacia donde estaba la escuela.
Lea más acerca de la granja de los Morley en
Santos, tomo I, capítulos 10 y
11.
Qué esperar
La granja de los Morley es una experiencia autoguiada en la que puede explorar los terrenos alrededor de la propiedad.