Una Casa del Señor

Los esfuerzos de los santos por edificar una Casa del Señor en Kirtland comenzaron lentamente, pero al sacrificarse para cumplir con ese mandamiento, recibieron una milagrosa investidura de poder cuando Él aceptó su ofrenda.
Cuando se mandó a los santos congregarse en Ohio, el Señor prometió que allí recibirían una investidura de poder (véase Doctrina y Convenios 38:32). En diciembre de 1832, casi dos años después de llegar a Kirtland, aún no habían recibido esa investidura.

En la noche del 27 de diciembre de 1832, José Smith se reunió con los sumos sacerdotes de la Iglesia en la planta superior de la Tienda N. K. Whitney & Co. “Para recibir revelación y la bendición del cielo”, enseñó José, “era necesario que concentráramos nuestra mente en Dios y ejerciéramos la fe, y que fuéramos uno en corazón y mente”.

José invitó a todos los presentes a orar separada y vocalmente al Señor “a fin de que [Él] revelara Su voluntad con respecto a nosotros concerniente a la edificación de Sion, y para el beneficio de los santos y el deber y empleo de los élderes”1. Durante una serie de reuniones que se llevaron a cabo a lo largo de la semana siguiente, se recibió la revelación que ahora es Doctrina y Convenios 88.
The Newel K. Whitney store played a major role in the history of the Church in Kirtland, Ohio. Joseph and Emma Smith lived here for a short while. Several significant revelations were received here. The School of the Prophets was held in the store from January 24, 1833, until sometime in April 1833. Photo taken May 2022.
La Tienda N. K. Whitney & Co.
En esa revelación, el Señor explicó que la recepción de la investidura requería que se llevaran a cabo asambleas solemnes en la Casa del Señor. “Organizaos”, indicó el Señor. “Preparad todo lo que fuere necesario; y estableced una casa, sí, una casa de oración, una casa de ayuno, una casa de fe, una casa de instrucción, una casa de gloria, una casa de orden, una casa de Dios” (Doctrina y Convenios 88:119). Había llegado el momento de que los santos construyeran un templo para que el Señor pudiera investirlos con poder, lo que incluía la restauración de las llaves del sacerdocio.
Con el mandamiento de construir el templo llegaron muchos desafíos. En general, los miembros de la Iglesia de esa época eran hombres y mujeres inteligentes y trabajadores. Algunos eran artesanos talentosos y muchos habían trabajado en diversas ocasiones construyendo casas para ellos mismos y para otras personas. Sin embargo, ninguno había construido algo del tamaño o escala del templo.
Painting depicts the Kirtland Temple under construction with scaffolding around walls and the mixing of plaster, by Walter Rane.
Building the Kirtland Temple [La edificación del Templo de Kirtland], por Walter Rane.
Para junio de 1833, la construcción del templo aún no había comenzado. El 1 de junio, José Smith recibió una revelación en la que el Señor reveló las dimensiones del templo (Doctrina y Convenios 95:13–17). Poco después, la Primera Presidencia supervisó el diseño de los planos del edificio2.

Hyrum Smith y Reynolds Cahoon comenzaron a cavar las zanjas para los cimientos del templo y George A. Smith extrajo la primera carga de piedra de la cercana cantera Stannard3.

Luego, el 6 de junio, una conferencia de sumos sacerdotes nombró a Hyrum Smith, Reynolds Cahoon y Jared Carter como los integrantes del comité de construcción de la Iglesia que supervisaría el proyecto, y les dio instrucciones de comenzar la construcción de inmediato4.

Después de la reunión, Hyrum Smith fue a la casa de sus padres y buscó una herramienta. Cuando su madre le preguntó a dónde iba con tanta prisa, él respondió: “Estamos preparándonos para construir una casa para el Señor, y tengo la determinación de ser el primero en poner manos a la obra”.

Para el 23 de julio, se habían cavado los cimientos del templo y la Primera Presidencia presidió la ceremonia de colocación de las piedras angulares del edificio.
Stannard Stone Quarry in Kirtland. Ohio.
La cantera Stannard, en la Reserva Forestal Chapin, cerca de Kirtland.
El Templo de Kirtland se construyó con piedra arenisca local cortada del lecho de un arroyo al sur del edificio. Los bloques irregulares de piedra se cortaban rápidamente, luego se apilaban y argamasaban para crear los enormes muros del edificio. Las piedras irregulares estaban ocultas por gruesas capas de estuco exterior y yeso interior.
Special Project Church History Kirtland Saw Mill
El aserradero de Kirtland
A finales de 1833, los santos construyeron un aserradero en el arroyo Stoney, un rápido afluente del río Chagrin que pasaba por la llanura cerca de la tienda de los Whitney. El aserradero daba empleo a los nuevos conversos que llegaban a Kirtland y producía la madera necesaria para construir el templo, incluidas las vigas, las tablas del suelo y las tejas del techo.

La madera de un bosque cercano que la Iglesia compró en marzo de 1833 fue cosechada y transportada flotando por el río Chagrin hasta el aserradero, donde fue aserrada para convertirla en maderos. Aquí, talentosos artesanos también crearon intrincados adornos de madera que formaron gran parte de la decoración del interior del templo. Los púlpitos que se encuentran en ambos extremos de los salones superior e inferior del templo también se construyeron primero en el aserradero.

“No había sino un manantial del que brotaban todos nuestros pensamientos, y era edificar la Casa del Señor”, recordó Lucy Mack Smith sobre aquella época5.

A medida que continuaba la construcción del templo, toda la comunidad colaboró en la labor. Por ejemplo, los hombres trabajaban en la cantera cortando la piedra y transportándola a la obra. Heber C. Kimball recordó haber trabajado junto a José Smith en la cantera: “No se quedaba con las manos en los bolsillos, sino que se ponía su [ropa de trabajo] y se iba a la cantera”6.
Interior of workshop with unfinished pulpit under construction.
Réplicas de los púlpitos del templo en construcción en el aserradero de Kirtland.
La casa de José y Emma Smith en Kirtland.
Cuando comenzó la construcción del templo, José y Emma Smith trasladaron a su familia a su propia casa en la colina cerca del templo. Desde la ventana de la cocina, José y Emma podían ver cómo el templo se elevaba por encima del paisaje.

Aunque José pasó una cantidad significativa de tiempo en el terreno del templo y en la cantera ayudando a que la obra progresara, también continuó recibiendo revelaciones, supervisando la publicación de la primera edición de Doctrina y Convenios y una segunda edición del Libro de Mormón, y organizando el Cuórum de los Doce y el Cuórum de los Setenta.

“Como mi vida estaba llena de actividad y constantes esfuerzos”, escribió José sobre esa época, “me impuse esta regla: cuando el Señor te lo mande, hazlo”7. Muchas de las revelaciones recibidas y las reuniones que José llevó a cabo durante ese tiempo estaban dirigidas a preparar a los santos para el templo.
El Templo de Kirtland
A finales de 1835, el templo estaba lo suficientemente completo como para que José Smith y otras personas comenzaran a celebrar reuniones en el edificio. El 21 de enero de 1836, mientras administraba ordenanzas recién reveladas en el tercer piso del templo, José Smith recibió una visión del Reino Celestial y aprendió que aquellos que murieran sin haber sido bautizados en esta vida aún tendrían la oportunidad en la siguiente (véase Doctrina y Convenios 137). Al acercarse la culminación de la construcción del templo, José se enteró de que el Señor todavía tenía más que revelar.

El 27 de marzo de 1836, una multitud desbordante de santos se reunió en el Templo de Kirtland para la dedicación. En la oración dedicatoria, José Smith dijo: “En el nombre de Jesucristo […], en cuyo nombre solamente puede administrarse la salvación a los hijos de los hombres, te pedimos, oh, Señor, que aceptes esta casa, la obra de las manos de nosotros tus siervos, la cual nos mandaste edificar” (Doctrina y Convenios 109:4).
Painting depicts heavenly messengers descending in Kirtland Temple to Joseph Smith.
Vision in the Kirtland Temple [Visión en el Templo de Kirtland], por Gary E. Smith.
El Señor aceptó la casa. En un derramamiento de manifestaciones angélicas y divinas ese día y en los días posteriores, los santos fueron bendecidos con un período de Pentecostés.

El 3 de abril, una semana después de la dedicación del templo, José Smith y Oliver Cowdery se retiraron a los púlpitos en el extremo oeste del edificio y se inclinaron en oración solemne y silenciosa. Después de terminar sus oraciones, se les manifestó una visión del Salvador Jesucristo.

Estaba sobre el barandal del púlpito, delante de ellos, y declaró: “Regocíjese el corazón de vuestros hermanos, así como el corazón de todo mi pueblo, que con su fuerza ha construido esta casa a mi nombre. Porque he aquí, he aceptado esta casa, y mi nombre estará aquí; y me manifestaré a mi pueblo en misericordia en esta casa” (Doctrina y Convenios 110:6–7).
  1. Minutes, 27–28 December 1832, en Minute Book 1, pág. 3, josephsmithpapers.org; se actualizaron la ortografía y la gramática.
  2. Los borradores de estos planos fueron posteriormente cortados y pegados a porciones de los papiros egipcios que José Smith compró en 1835 para estabilizar los documentos antiguos. Como resultado, solo tenemos ejemplos fragmentados de los planos originales del interior (véase Plan of the House of the Lord in Kirtland, Ohio [Fragments], circa June 1833, josephsmithpapers.org).
  3. History, 1838–1856 [Manuscript History of the Church], tomo A-1, pág. 302, josephsmithpapers.org.
  4. Minutes, 6 June 1833, en Minute Book 1, pág. 21, josephsmithpapers.org.
  5. Lucy Mack Smith, History, 1844–1845, libro 14, pág. 3, josephsmithpapers.org.
  6. Heber C. Kimball se refirió a la “bata de estopa” de José Smith, una camisa larga que solían usar los hombres sobre la ropa mientras realizaban trabajos manuales (véase Heber C. Kimball, 1864 April 6, en Church History Department Pitman Shorthand transcriptions, 2013–2023, pág. 10, Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City; se ha estandarizado la puntuación).
  7. José Smith, en History, 1838–1856, tomo B-1, pág. 558, josephsmithpapers.org; se ha estandarizado el uso de las mayúsculas y la puntuación.