En diciembre de 1832, el Señor mandó a los santos en Kirtland, Ohio, edificar “una casa de Dios” (
Doctrina y Convenios 88:119). Debía ser una “casa de oración, una casa de ayuno, una casa de fe, una casa de instrucción, una casa de gloria, una casa de orden, una casa de Dios”. Los santos de Kirtland sacrificaron tiempo y dinero para edificar la Casa del Señor. Tenían fe en que el Señor los ayudaría a llevar a cabo Su voluntad. El templo se terminó a finales de 1835 y se dedicó el 27 de marzo de 1836 (
Doctrina y Convenios 109).
La fe de los santos fue recompensada con una efusión de manifestaciones espirituales en el Templo de Kirtland terminado. Durante la dedicación, algunas personas que asistieron dijeron que vieron ángeles. “No hay lenguaje terrenal que describa las manifestaciones celestiales de ese día memorable”, escribió más tarde Eliza R. Snow, que se encontraba en el templo para la dedicación. “A algunos se les aparecieron ángeles, mientras que todos sentimos una presencia divina y todo corazón estaba lleno de un ‘gozo inefable y pleno de gloria’”
1. Otros afuera del templo informaron que “escuchar[on] un ruido extraordinario en el interior [del templo] y [vieron] una luz brillante como una columna de fuego que descansaba sobre el templo”
2.
El 3 de abril de 1836, una semana después de la dedicación, casi mil Santos de los Últimos Días se reunieron para adorar al Señor en el Templo de Kirtland. Después de la administración de la Santa Cena, el profeta
José Smith y
Oliver Cowdery fueron a los púlpitos del Sacerdocio de Melquisedec y bajaron un velo o cortina para tener privacidad. Después de inclinarse en “solemne y silenciosa oración”, tuvieron una visión en la que recibieron la visita de Jesucristo, quien anunció que había aceptado la casa que habían edificado. José y Oliver recibieron entonces la visita de tres mensajeros más: Moisés, Elías y Elías el Profeta. Moisés les dio “las llaves del recogimiento de Israel” (
Doctrina y Convenios 110:11), Elías les dio “el derecho de transmitir las singulares bendiciones del convenio abrahámico”
3, y Elías el Profeta les dio el poder de sellamiento “para hacer volver el corazón de los padres a los hijos, y el de los hijos a los padres” (
Doctrina y Convenios 110:15).
Durante décadas, la Comunidad de Cristo preservó y cuidó el Templo de Kirtland. En marzo de 2024, la administración de este preciado monumento se transfirió a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Lea más acerca del Templo de Kirtland en el
capítulo 21 de Santos, tomo I.
- Edward Tullidge, Women of Mormondom, pág. 95.
- History, 1838–1856, tomo B-1 (1 de septiembre de 1834–2 de noviembre de 1838), apéndice, pág. 4; www.josephsmithpapers.org.
- Russell M. Nelson, “El convenio sempiterno”, Liahona, octubre de 2022, pág. 9; https://folky.shop/study/liahona/2022/10/04-the-everlasting-covenant?lang=spa.
Qué puede esperar
Los recorridos guiados por el Templo de Kirtland comienzan en el Centro de visitantes del Templo de Kirtland y duran aproximadamente una hora. El recorrido permite a los visitantes recorrer los tres pisos del templo para aprender más acerca de su construcción y uso en la década de 1830.