Seminario
La función del Espíritu Santo en la obra misional: “Abre tu boca y se llenará”


“La función del Espíritu Santo en la obra misional: ‘Abre tu boca y se llenará’”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026

“La función del Espíritu Santo en la obra misional: ‘Abre tu boca y se llenará’”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario

Preparación misional: Lección 199

La función del Espíritu Santo en la obra misional

“Abre tu boca y se llenará”

Fellowshipping

Aunque el Padre Celestial nos ha pedido que compartamos el Evangelio de Jesucristo con otras personas, no espera que lo hagamos solos. Al aprender a reconocer y seguir al Espíritu, Él nos guiará en nuestros esfuerzos misionales. Esta lección puede ayudar a los alumnos a explorar maneras en que el Espíritu puede ayudarlos compartir el Evangelio de Jesucristo con los demás

Preparación del alumno: Invite a los alumnos a pedir a un exmisionero que comparta una experiencia en la que el Espíritu Santo lo haya ayudado en su obra misional. O bien, podrían reflexionar sobre experiencias que hayan tenido en las que el Espíritu Santo los haya ayudado a compartir el Evangelio con los demás.

Posibles actividades de aprendizaje

El Espíritu Santo es esencial

Considere comenzar la clase dando a un alumno que lo desee una tarea que no se pueda completar sin un objeto en particular. Por ejemplo, podría colocar un tornillo en un trozo de madera y pedirle a un alumno que lo quite, pero sin darle ninguna herramienta. Luego, cuando el alumno ya no pueda con la tarea, entréguele un objeto con el que pueda realizarla, como un destornillador.

  • ¿Qué tareas no se pueden realizar sin un objeto específico?

Además de la siguiente cita del profeta José Smith, podría considerar invitar a los alumnos a leer Doctrina y Convenios 42:14 en busca de la misma necesidad.

Lee esta cita del profeta José Smith (1805–1844) y busca algo que necesitamos para compartir eficazmente el Evangelio de Jesucristo.

Portrait of Joseph Smith Jr. standing and holding a copy of the Book of Mormon.

Todos deben predicar el Evangelio por el poder y la influencia del Espíritu Santo; y ningún hombre puede predicar el Evangelio sin el Espíritu Santo (Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: José Smith, pág. 353).

  • ¿Por qué crees que no se puede predicar el Evangelio de Jesucristo sin el Espíritu Santo?

Haz una lista en tu diario de estudio de todas las formas en que el Espíritu Santo puede ayudarnos a predicar el Evangelio.

Asegúrele a los alumnos que está bien si no se les ocurren muchas y pídales que agreguen cosas a su lista a medida que estudian esta lección. Anímelos también a buscar inspiración sobre cómo el Espíritu Santo puede ayudarlos en su vida ahora y en el futuro.

Las funciones del Espíritu Santo

El Señor nos ayuda a compartir Su Evangelio con los demás enviándonos el Espíritu Santo (véase Doctrina y Convenios 79:1–2). Las Escrituras nos enseñan cómo el Espíritu Santo puede ayudarnos en nuestros esfuerzos misionales.

Antes de empezar la clase, escriba las siguientes instrucciones en la pizarra. Considere hacer grupos de a dos para que lean diferentes versículos.

Si lo desea, explíquele a los alumnos que las Escrituras a veces se refieren al Espíritu Santo utilizando nombres distintos. “Otros nombres que a veces hacen referencia al Espíritu Santo son Espíritu de Dios, Espíritu del Señor, Consolador y Espíritu” (véase Bible Dictionary, “Holy Ghost”).

También podría ser útil explicar que “se habían” en Alma 17:3 se refiere a los hijos de Mosíah, y “mí” en 3 Nefi 28:11 se refiere a Jesucristo.

Utiliza los siguientes pasajes de las Escrituras para completar la frase: El Espíritu Santo puede…

  • Moisés 6:32, 34

  • 2 Nefi 33:1

  • Alma 17:3

  • 3 Nefi 28:11

  • Doctrina y Convenios 31:11

    Si lo desea, invite a los alumnos a escribir en la pizarra cómo completaron la frase. Podrían describir las funciones del Espíritu Santo de la siguiente manera: El Espíritu Santo puede…

    Después de que los alumnos hayan escrito en la pizarra, podría invitarlos a compartir otras funciones que el Espíritu Santo puede desempeñar cuando compartimos el Evangelio.

    A fin de ayudar a los alumnos a entender que el ser dignos de la compañía del Espíritu Santo requiere trabajo espiritual, haga una pregunta como la siguiente.

  • ¿Qué acciones nos llevan a recibir la compañía del Espíritu Santo?

Los alumnos podrían compartir acciones como la oración ferviente, el estudio constante de las Escrituras, guardar los convenios y los mandamientos de Dios (véase Predicad Mi Evangelio: Una guía para compartir el Evangelio de Jesucristo, 2023, pág. 103).

La siguiente experiencia del élder Rasband puede ayudar a los alumnos a ver cómo esas funciones del Espíritu Santo pueden ayudarnos a compartir el Evangelio del Salvador. En lugar de leer el relato, podría mostrar un fragmento de “Escuchar Su voz”, desde 4:43 hasta 5:59, pausando dos o tres veces para analizar dónde ven los alumnos la influencia del Espíritu Santo.

Lee el siguiente relato del élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, y busca dónde ves la influencia del Espíritu Santo en la experiencia del apóstol al compartir el Evangelio de Jesucristo.

15:43
Official Portrait (as of June 2016) of Elder Ronald A. Rasband of the Quorum of the Twelve Apostles.

Una calurosa mañana de julio, mi compañero y yo nos sentimos inspirados a visitar a una referencia de la Manzana del Templo. Tocamos a la puerta de la casa de Elwood Schaffer. La señora Schaffer nos rechazó con cortesía.

Conforme empezó a cerrar la puerta, sentí que debía hacer algo que jamás había hecho y que nunca más he hecho desde entonces. Puse el pie contra la puerta y pregunté: “¿Hay alguna otra persona a quien podría interesarle nuestro mensaje?”. Su hija Marti, de 16 años de edad, sí estaba interesada y había orado fervientemente para pedir guía tan solo el día anterior. Marti se reunió con nosotros y, con el tiempo, su madre participó en las lecciones. Ambas se unieron a la Iglesia.

Como resultado del bautismo de Marti, 136 personas, incluidos muchos de su propia familia, se han bautizado y hecho convenios del Evangelio. Cuán agradecido estoy por haber escuchado al Espíritu y haber metido el pie contra la puerta aquel caluroso día de julio (“Deja que el Espíritu te enseñe”, Liahona, mayo de 2017, pág. 94).

  • ¿Dónde viste la influencia del Espíritu Santo en la experiencia del élder Rasband?

    Antes de hacer las siguientes preguntas, considere decir algo como lo siguiente: “Después de hacer cada una de las siguientes preguntas, les daré 30 segundos para reflexionar antes de que respondan”. Haga la primera pregunta y mire un reloj o cuente en silencio antes de pedir respuestas. Después de que los alumnos compartan sus respuestas, repita el mismo proceso con la segunda pregunta. El dar tiempo intencionalmente a los alumnos para que reflexionen sobre las preguntas antes de pedirles respuestas puede invitar al Espíritu Santo, dar a más alumnos la oportunidad de pensar en su respuesta y, a menudo, resultar en que compartan los alumnos que tal vez no lo hacen habitualmente.

  • ¿Cuándo te ha ayudado el Señor, a ti o a alguien a quien conozcas, a compartir el Evangelio de Jesucristo con la ayuda del Espíritu Santo?

  • ¿En qué ocasiones sentiste la influencia del Espíritu Santo cuando alguien compartió el Evangelio contigo?

Buscar al Espíritu Santo al compartir el Evangelio de Jesucristo

  • ¿Qué oportunidades tienes de compartir el Evangelio de Jesucristo con otras personas?

Los alumnos podrían compartir situaciones como cuando un amigo cuestiona sus creencias religiosas, cuando consuelan a un miembro de su familia, cuando enseñan una lección en la Iglesia, cuando publican algo en las redes sociales, etc. A medida que respondan, anote las respuestas en la pizarra.

Considere dividir a los alumnos en grupos pequeños e invitarlos a realizar la actividad siguiente. Los alumnos podrían compartir un pasaje de las Escrituras, como las que se han visto en la lección, que los ayude a recordar cómo el Espíritu puede ayudarlos en estas situaciones.

Selecciona dos situaciones en las que podrías compartir el Evangelio de Jesucristo con los demás. Para cada situación, analiza las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo podrías buscar y seguir la influencia del Espíritu Santo en esta situación?

  • ¿Cómo podría ayudarte el Señor a compartir el Evangelio de Jesucristo en esta situación por medio del Espíritu Santo?

Invite a los miembros de cada grupo a compartir alguna idea de su análisis grupal. Podría preguntarles qué los ha ayudado a aprender cómo les habla el Espíritu Santo. Considere compartir su testimonio de la importancia del Espíritu Santo al compartir el Evangelio de Jesucristo.

Podría explicarle a los alumnos que en Predicad Mi Evangelio: Una guía para compartir el evangelio de Jesucristo se enseña que aprender a reconocer la influencia del Espíritu Santo “es un proceso gradual que requiere un esfuerzo diligente y paciente” (pág. 108). Anímelos a ser pacientes al esforzarse cada día por reconocer el Espíritu Santo y confiar en Él. Al hacerlo, se convertirán en misioneros poderosos en manos del Señor.