Seminario
1 Samuel 3: “Habla, Jehová, que tu siervo escucha”


“1 Samuel 3: ‘Habla, Jehová, que tu siervo escucha’”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026

“1 Samuel 3: ‘Habla, Jehová, que tu siervo escucha’”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario

Rut; 1 Samuel 1–7: Lección 70

1 Samuel 3

“Habla, Jehová, que tu siervo escucha”

The boy Samuel in bed watching an oil lamp burn.

¿Cuán bien crees que puedes reconocer la voz del Señor en tu vida? Una noche, el Señor le habló al joven Samuel. Con la ayuda de Elí, Samuel finalmente reconoció la voz del Señor y respondió: “Habla, Jehová, que tu siervo escucha” (1 Samuel 3:9). El Señor también nos habla a nosotros y, al igual que Samuel, debemos aprender a reconocer Su voz. Esta lección puede ayudar a los alumnos a buscar y reconocer la revelación personal.

Preparación del alumno: Pregunte a los alumnos: “¿Cómo escuchan la voz del Señor en su vida?”. Invítelos a reflexionar sobre cómo responderían. También podrían plantear esa misma pregunta a sus amigos o familiares.

Posibles actividades de aprendizaje

Escuchar la voz del Señor

Podría invitar a pasar al frente de la clase a un alumno que esté dispuesto a que le venden los ojos. Vende los ojos del alumno e invite a varios miembros de la clase a que, uno por uno, llamen al alumno por su nombre. Pida al alumno que tiene los ojos vendados que identifique quién lo llamó por su nombre.

  • ¿Por qué fue más sencillo reconocer algunas de las voces?

  • ¿Cuáles son algunas lecciones espirituales que podrían relacionarse con esta actividad?

Los alumnos podrían hablar o no sobre principios similares a las verdades que se describen en esta lección. Si lo hacen, invítelos a buscar evidencias o entendimiento de esas verdades a medida que estudian 1 Samuel 3. Si no hablan de esos principios, no pasa nada. Dé las gracias a todos los alumnos por lo que hayan compartido.

Escriba la siguiente verdad en la pizarra: Dios nos habla y desea que reconozcamos Su voz. Explique que el Señor nos habla por medio del Espíritu Santo (véase Doctrina y Convenios 8:2), y esto se conoce como revelación personal. A lo largo de la lección, los alumnos reconocerán más principios relacionados con la revelación personal.

El presidente Russell M. Nelson enseñó lo siguiente:

Official portrait of President Russell M. Nelson taken January 2018

Una de las cosas que el Espíritu ha grabado repetidamente en mi mente, desde que recibí el nuevo llamamiento como Presidente de la Iglesia, es cuán dispuesto está el Señor a revelar Su disposición y voluntad. El privilegio de recibir revelación es uno de los dones más grandiosos que Dios da a Sus hijos. […]

¿Quiere Dios realmente hablarles? ¡Sí! (“Revelación para la Iglesia, revelación para nuestras vidas”, Liahona, mayo de 2018, págs. 94, 95).

Invítelos a que reflexionen sobre las preguntas siguientes:

  • ¿Crees que Dios realmente quiere hablarte? ¿Por qué sí o por qué no?

  • ¿Hasta qué punto confías en tu capacidad para reconocer la revelación?

  • ¿Qué te facilita o dificulta reconocer la voz de Dios (o la revelación personal) en tu vida?

Exprese su confianza en cuanto al hecho de que Dios desea hablar a los alumnos.

A lo largo de la lección, trata de buscar y reconocer mensajes del Señor. Trata de reconocer la manera en que Él te habla.

Principios de revelación

Samuel nació de Ana como respuesta a las oraciones de ella. Cuando Samuel era pequeño, Ana lo llevó al tabernáculo, donde Elí podría cuidarlo. Una noche, el joven Samuel tuvo la experiencia de escuchar la voz del Señor.

Antes de proporcionar las instrucciones que figuran a continuación, podría explicar que algunos principios están implícitos en las Escrituras. Esto significa que no se mencionan directamente en los versículos. El Espíritu Santo puede ayudarnos a reconocer los principios implícitos cuando nos hacemos preguntas como estas: “¿Qué quería el autor de estos versículos que yo aprendiera?” o “¿Cuáles son algunas de las lecciones importantes que enseñan estos versículos?”.

Estudia 1 Samuel 3:1–10, 19, y busca ideas y verdades en cuanto a recibir revelación de Dios.

Cuando los alumnos hayan terminado de estudiar, invítelos a escribir en la pizarra los principios que descubrieron. Es posible que los alumnos hayan reconocido los principios que se enumeran a continuación, utilizando sus propias palabras. Si les costara reconocer principios, podría hacer una lista de los que aparecen a continuación e invitarlos a buscar frases o versículos que enseñen esos principios.

  • ¿Por qué podrían ser útiles estos principios al tratar de reconocer la voz del Señor en nuestra vida?

  • ¿De qué manera estos principios demuestran Su amor por nosotros?

Reconocer la voz del Señor

El Señor nos habla de muchas maneras por medio del Espíritu Santo. Aprender cómo Él podría hablarte puede ayudarte a reconocer mejor Su voz en tu vida.

ícono de Seminario Entregue a los alumnos el volante “¿Cómo puedo reconocer la voz del Señor?”. Podrían completar la primera fila del cuadro como clase antes de invitar a los alumnos a completar las filas restantes. Podría ser mejor invitar a los alumnos a completar esto por su cuenta para permitir la reflexión personal. Si cree que no tendrá suficiente tiempo para esta actividad, podría invitar a los alumnos a completar solo varias filas, o bien podría continuar la lección otro día.

Cuando los alumnos terminen de estudiar, dedique tiempo a permitirles analizar lo que descubrieron y a hacer preguntas. Utilice ese tiempo para permitir que los alumnos hablen sobre cómo escuchan la voz del Señor en su vida. También podría hablar sobre una experiencia personal y explicar la manera en que usted lo escucha a Él.

Exprese gratitud a los alumnos por sus comentarios y hágales saber que sus contribuciones marcan una diferencia significativa en la clase.

Familiarizarse con la voz del Señor

Al igual que Samuel, tal vez necesitemos tiempo y práctica para familiarizarnos con la voz del Señor y reconocer la revelación personal (véanse 1 Samuel 3:7, 10, 19).

  • ¿Cuáles son algunas de las maneras en que nosotros, al igual que Samuel, podemos tratar de reconocer la voz del Señor?

Algunas ideas podrían ser hablar con su padre o su madre, o con un mentor de confianza, sobre cómo recibir revelación, como Samuel le habló a Elí. Samuel dijo: “Habla, que tu siervo escucha” (1 Samuel 3:10). Quizás también podamos dejar claro al Señor que estamos listos para escuchar Sus mensajes si dedicamos momentos a meditar y escuchar después de orar o a lo largo del día. O bien, podríamos anotar en un diario de estudio algunas de las maneras en que podríamos estar recibiendo mensajes del Padre Celestial, como las que se encuentran en el volante.

En tu diario de estudio, elabora un plan de algo que te gustaría hacer para buscar y reconocer la revelación de Dios en tu vida.

Testifique que a medida que los alumnos se esfuercen a lo largo del tiempo, aumentará su capacidad para reconocer la revelación personal. Diga a los alumnos que tendrán la oportunidad de reflexionar sobre sus esfuerzos por reconocer la revelación personal en la lección 80: “Evalúa tu aprendizaje 5”.