Seminario
Compartir el Evangelio con naturalidad: Compartir el Evangelio puede ser parte de la vida cotidiana


“Compartir el Evangelio con naturalidad: Compartir el Evangelio puede ser parte de la vida cotidiana”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026

“Compartir el Evangelio con naturalidad: Compartir el Evangelio puede ser parte de la vida cotidiana”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario

Preparación misional: Lección 197

Compartir el Evangelio con naturalidad

Compartir el Evangelio puede ser parte de la vida cotidiana

A young woman sits at a table and talks with a young man, who is holding a Book of Mormon open.

Como miembros de la Iglesia del Salvador, tenemos la bendición y la responsabilidad de ayudar a que sean “bendecidas todas las familias de la tierra, sí, con las bendiciones del evangelio” (Abraham 2:11). A veces puede parecer difícil encontrar maneras de presentar el Evangelio del Salvador a otras personas. Esta lección puede ayudar a los alumnos a practicar cómo compartir el Evangelio de Jesucristo con los demás con naturalidad.

Preparación del alumno: Invite a los alumnos a meditar con espíritu de oración en situaciones en las que podrían compartir algo sobre la Iglesia o el Evangelio como parte de una conversación normal. Ellos podrían pensar en cómo se podría hacer esto de manera eficaz y buscar oportunidades para hacerlo.

Posibles actividades de aprendizaje

Compartir lo que te gusta

Considere comenzar la lección invitando a dos o tres alumnos a describir sus vacaciones o comidas favoritas, u otras cosas que no sean demasiado personales. También podrían compartir por qué le recomendarían alguna de esas cosas a otras personas.

Muestre las siguientes opciones después de que cada alumno comparta su respuesta. Pida a los alumnos que levanten el número de dedos que mejor describa cómo se sienten en cuanto a lo que se compartió.

  1. Ahora estoy mucho más interesado en lo que compartieron.

  2. Estoy un poco más interesado en lo que compartieron.

  3. Mi interés en esas cosas sigue igual.

Podría señalar que es fácil compartir cosas que nos gustan, incluso cuando los demás deciden no hacerlas o probarlas.

  • ¿Cómo crees que esta actividad podría aplicarse a compartir nuestras creencias sobre el Salvador y Su Iglesia con los demás?

  • Desde una perspectiva eterna, ¿cuáles son algunas de las creencias más importantes que podrías compartir con tus amigos y familiares? ¿Por qué?

Por qué compartimos

A fin de ayudar a los alumnos a reconocer algunas de las bendiciones de Jesucristo y Su Evangelio que tal vez queramos compartir, considere invitar a grupos pequeños a estudiar los siguientes pasajes. Cada alumno del grupo podría estudiar diferentes versículos y luego contarle al grupo lo que descubrieron.

Estudia los siguientes pasajes y busca por qué querrías que tus seres queridos conocieran al Salvador.

Isaías 1:18

Isaías 25:4, 8–9

Isaías 40:28–31

Isaías 43:25

Isaías 54:10

  • ¿Cuál de estas verdades te entusiasma más compartir con tus seres queridos? ¿Por qué?

Superar la vacilación

Dígale a los alumnos que es natural sentirse nervioso a veces por compartir el Evangelio. Incluso grandes profetas como Enoc (véase Moisés 6:27, 31) y Jeremías tuvieron que superar sus vacilaciones.

Lee Jeremías 1:6 para saber cómo se sintió Jeremías cuando fue llamado a enseñar al pueblo.

  • ¿Por qué las personas de hoy en día que realmente desean que sus seres queridos vengan a Cristo aún vacilan en compartir el Evangelio con ellos?

Lee Jeremías 1:7–9 para conocer el consejo y las promesas del Salvador a Jeremías.

  • ¿Cómo crees que podemos poner en práctica las palabras del Salvador a Jeremías al compartir Su Evangelio?

El élder Dieter F. Uchtdorf, del Cuórum de los Doce Apóstoles, dio el siguiente consejo que también podría ayudarnos a superar la vacilación en compartir el Evangelio:

Official portrait of Elder Dieter F. Uchtdorf of the Quorum of the Twelve Apostles, 2006.Called as Second Counselor in the First Presidency, 3 February 2008.Made official portrait in 2008 replacing portrait taken in 2004.

Donde sea que se encuentren en este mundo, hay más que suficientes oportunidades de compartir las buenas nuevas del Evangelio de Jesucristo con las personas a las que conocemos, con las que estudiamos, vivimos, trabajamos y socializamos […].

Lo que les pido es que siempre busquen la oportunidad de sacar a la luz sus creencias de formas normales y naturales con las personas, ya sea en persona o en línea […].

De las maneras que les parezcan naturales y habituales a ustedes, compartan con las personas por qué Jesucristo y Su Iglesia son importantes para ustedes (“La obra misional: Compartir lo que guardan en el corazón”, Liahona, mayo de 2019, págs. 15, 17).

  • ¿Cómo resumirías las promesas del Señor a Jeremías y las enseñanzas del élder Uchtdorf en una declaración de verdad sencilla?

    Valiéndose de las palabras de los alumnos, podría escribir una verdad como la siguiente en la pizarra: El Salvador puede ayudarnos a compartir Su Evangelio con naturalidad y normalidad.

    Considere invitar a los alumnos a analizar las siguientes preguntas en grupos pequeños; luego, invite a algunos que lo deseen a compartir sus respuestas con la clase.

  • ¿Qué marca la diferencia entre compartir el Evangelio de forma “natural y normal” y hacerlo sintiéndose incómodo?

  • ¿Sabes de alguien que hable del Evangelio con naturalidad? Si es así, ¿cómo lo hace?

Si cree que los alumnos se beneficiarían de otros ejemplos de compartir el Evangelio de Jesucristo de manera natural, podría ver “Maneras sencillas de amar, compartir e invitar” (2:46), disponible en la Biblioteca del Evangelio.

2:22

El “efecto espejo de las conversaciones”

Esta sección de la lección puede ayudar a los alumnos a practicar una manera natural de mencionar a Jesucristo y Su Evangelio en las conversaciones. Podría practicar con sus alumnos distintas habilidades que puedan ser más útiles para ellos. Considere tener en su mano un espejo y mostrar la siguiente cita.

El élder Quentin L. Cook, del Cuórum de los Doce Apóstoles, explicó una manera en que puedes crear conversaciones sobre temas del Evangelio:

Official portrait of Elder Quentin L. Cook.  Called to the Quorum of the Twelve Apostles on 6 October 2007.

Conozco a un egresado de BYU que es un gran ejemplo. Él señala que las conversaciones tienen un efecto de espejo; si hablamos del clima, la gente responderá hablando del clima; si hablamos de deportes, la gente responderá hablando de deportes. Este amigo dice que él pregunta a las personas a las que conoce sobre la institución educativa a la que asistieron y las escucha atentamente. Después que responden preguntándole a él sobre su institución educativa, les habla acerca de BYU y entonces comparte su testimonio del Evangelio; y luego, de manera positiva, les ofrece la oportunidad de aprender más con los misioneros. Ha tenido mucho éxito en dar a conocer el Evangelio (“How to Be a Member Missionary”, New Era, febrero de 2015, pág. 48).

  • ¿Cómo explicarías el uso del “efecto espejo de las conversaciones” para hablar sobre el Evangelio a otras personas?

Definir

A fin de ayudar a los alumnos a prepararse para practicar esta habilidad, comparta lo siguiente con ellos:

Hablar sobre algo de nuestra vida puede parecer más natural si primero preguntamos a la otra persona sobre eso mismo en su vida. Para ello, puedes hacer lo siguiente:

  1. Elije algo que hayas hecho recientemente o que harás pronto para participar en la Iglesia de Jesucristo o en Su Evangelio.

  2. Piensa en una pregunta que podrías hacerle a alguien para que resulte más natural compartir lo que escogiste sobre la Iglesia o el Evangelio del Salvador.

  3. Formula tu pregunta, escucha sinceramente la respuesta y luego comparte lo que elegiste.

También podría mencionar la importancia de escuchar a los demás con interés genuino antes de hablar de nosotros mismos (véase Predicad Mi Evangelio: Una guía para compartir el Evangelio de Jesucristo, pág. 192).

Modelar

Demuestre el “efecto espejo de las conversaciones” preguntando a un alumno qué hizo este fin de semana. Después de escuchar sinceramente su respuesta, hable sobre su fin de semana y asegúrese de incluir algo positivo sobre su experiencia en la Iglesia.

También podría compartir ejemplos como los siguientes:

Pregunta: “¿Qué tal fue tu mañana?” (Escuche su respuesta). Luego comparta algo como: “Esta mañana tuve una experiencia muy buena en Seminario aprendiendo…”.

Pregunta: “¿Tienes planes divertidos para esta semana?”. (Escuche su respuesta). Luego comparta algo como: “Voy a ir al templo con mi familia el miércoles en la noche para…”.

Practicar

Invite a los alumnos a practicar esta habilidad. Según el tiempo disponible, podrían practicar la habilidad con varios compañeros, compartiendo cada vez diferentes aspectos del Evangelio en sus vidas. Anímelos a buscar oportunidades de hablar sobre el Padre Celestial, Jesucristo y las bendiciones del Evangelio. Podría ser útil mostrar los pasos siguientes.

Prepararse para compartir el Evangelio del Salvador

Considere recordarle a los alumnos que el éxito en compartir el Evangelio no está determinado por el hecho de que la persona acepte o no el mensaje del Salvador. Intentar compartir la luz del Salvador es siempre un éxito.

Para concluir la clase, podría mostrar las siguientes instrucciones e invitar a los alumnos a anotar en sus diarios de estudio lo que piensen.

Lee Jeremías 1:7–9 de nuevo y reflexiona sobre cómo el Señor puede ayudarte a compartir Su Evangelio. Luego, dedica unos minutos a pensar en situaciones en las que podrías encontrarte esta semana en las que podrías hablar del Evangelio con alguien. Con espíritu de oración, pide ayuda al Padre Celestial para reconocer las maneras en que podrías compartir el mensaje del Salvador con naturalidad. Recuerda que el Señor, al igual que con Jeremías, te ayudará en tus esfuerzos.