“Nuestra responsabilidad por convenio de compartir el Evangelio: ‘Todas las familias de la tierra […] serán benditas en tu descendencia’”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026
“Nuestra responsabilidad por convenio de compartir el Evangelio: ‘Todas las familias de la tierra […] serán benditas en tu descendencia’”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario
Preparación misional: Lección 196
Nuestra responsabilidad por convenio de compartir el Evangelio
“Todas las familias de la tierra […] serán benditas en tu descendencia”
Al escoger seguir al Salvador y caminar por la senda de los convenios, Él nos promete las mismas bendiciones que le dio a Abraham. Esas bendiciones incluyen el poder del sacerdocio, familias eternas y una herencia en el Reino Celestial. Como parte de este convenio, tenemos la sagrada responsabilidad de compartir el Evangelio del Salvador por todo el mundo a fin de que todos puedan recibir esas maravillosas bendiciones. Esta lección puede ayudar a los alumnos a profundizar su comprensión acerca de su responsabilidad por convenio de compartir el Evangelio de Jesucristo con otras personas.
Preparación del alumno: Invite a los alumnos a dedicar unos minutos de su estudio personal de las Escrituras a buscar las bendiciones y responsabilidades del convenio de Abraham. Podrían estudiar el pasaje del Dominio de la doctrina Abraham 2:9–11 o buscar “Convenio abrahámico” en la Biblioteca del Evangelio. Durante la lección, podría invitarlos a compartir lo que aprendieron o las preguntas que tengan.
Posibles actividades de aprendizaje
Las familias de la tierra
Prepare cuatro sobres y etiquete cada uno con un número: 1, 2, 3 o 4.
Imprima el volante de dos caras “Las familias de la tierra”, por delante y por detrás. Corte por las líneas punteadas para crear un rompecabezas de dos caras y coloque las piezas dentro del sobre correspondiente, según los números de encabezamiento que se encuentran en el reverso de cada pieza. Organice a los alumnos en cuatro grupos y entregue a cada grupo un sobre. Si tiene una clase grande, podría duplicar las instrucciones y organizar ocho grupos.
Invite a cada grupo a mirar las imágenes de las piezas del rompecabezas y dé las siguientes instrucciones.
En grupo, seleccionen una de las imágenes de una persona en las piezas del rompecabezas y elaboren una breve descripción de esa persona. Esto podría incluir:
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Nombre
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De dónde es
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Detalles sobre su familia
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Cosas que le van bien en la vida
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Desafíos a los que se enfrenta
Invite a cada grupo a compartir con la clase los detalles que elaboraron para la persona que eligieron de las piezas del rompecabezas. Luego invite a los alumnos a buscar en la lección lo que el Señor nos ha pedido que hagamos para bendecir a las personas de todo el mundo, como las que cada grupo ha descrito. Explique que los alumnos completarán juntos todo el rompecabezas más adelante en la lección.
Podría invitar a los alumnos a estudiar el siguiente pasaje en sus grupos.
Lee Abraham 2:9–11 y busca lo que el Señor le dijo a Abraham que haría para bendecir a las naciones y familias de la tierra. Nota: Estos versículos contienen una parte de lo que se conoce como el convenio de Abraham.
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¿Quiénes son la descendencia de Abraham? (véanse los versículos 10–11).
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¿Cuáles son algunas de las formas en que el Señor puede bendecir a las familias de la tierra por medio de la descendencia de Abraham?
Podría compartir la siguiente declaración para apoyar o complementar las respuestas de los alumnos.
El élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles, enseñó lo siguiente acerca de la descendencia de Abraham:
Somos la descendencia de Abraham. […]
La obra misional es una manifestación de nuestra identidad y de nuestro patrimonio espirituales. Fuimos preordenados en la existencia preterrenal y nacimos para cumplir el convenio y la promesa que Dios le hizo a Abraham. Nos encontramos sobre la tierra en este tiempo para magnificar el sacerdocio y para predicar el Evangelio. Eso es quienes somos, y eso es por lo que estamos aquí, hoy y siempre (“Llegar a ser misioneros”, Liahona, noviembre de 2005, pág. 47).
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¿Cómo resumirías esta afirmación?
Los alumnos podrían expresar algo como esto: Como descendencia de Abraham, tenemos la responsabilidad por convenio de compartir el Evangelio de Jesucristo por todo el mundo. Podría utilizar las palabras de los alumnos para escribir esta verdad en la pizarra.
Para comprender mejor la importancia de esta responsabilidad, se podría invitar a los alumnos a leer los tres primeros párrafos de la página 1 de Predicad Mi Evangelio, debajo del encabezado “Su mandato de enseñar el Evangelio restaurado de Jesucristo”.
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¿Por qué algunas personas podrían estar entusiasmadas con esta responsabilidad? ¿Por qué otras podrían tener dudas?
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¿Cómo crees que el Evangelio de Jesucristo podría bendecir a personas como las que se describieron en las piezas del rompecabezas?
Para ayudar a los alumnos a ver el valor que tiene compartir el Evangelio, podría preguntarles qué recuerdan sobre el convenio de Abraham o explicar lo siguiente (puede obtener más detalles en “Lección 23: ‘Génesis 12; 17’” y “Lección 24: ‘Abraham 2:9–11’”):
Como parte del convenio abrahámico, Dios nos ha prometido las bendiciones de Su sacerdocio, familias eternas y una herencia en el Reino Celestial. Estas son bendiciones que Él desea para todos Sus hijos y nosotros tenemos el privilegio y la responsabilidad de compartirlas con el mundo.
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¿De qué manera el recordar estas bendiciones puede motivarnos a compartir el Evangelio de Jesucristo con los demás?
Reflexiona sobre tus sentimientos en cuanto a compartir el Evangelio con otras personas. Continúa buscando ideas que puedan ayudarte a comprender mejor las bendiciones y el privilegio de esta responsabilidad sagrada.
Cumplir con nuestra responsabilidad por convenio
En Isaías 49 hay profecías acerca del recogimiento de Israel en los últimos días, incluida la predicación del Evangelio. Nefi, el profeta del Libro de Mormón, explicó que esas profecías eran un recordatorio de que Dios guardaría Su convenio de bendecir a las familias de la tierra por medio de la descendencia de Abraham (véase 1 Nefi 22:7–9). Nota: El siervo al que se hace referencia en Isaías 49:3 y 5 podría describir a personas que guían a las personas a Cristo, incluidos los miembros de la casa de Israel, los profetas y el Salvador mismo.
Muestre las siguientes instrucciones. Los alumnos podrían realizar esta actividad con sus grupos.
Aprende acerca de las profecías de Isaías leyendo los pasajes de las Escrituras y las declaraciones que se encuentran en el reverso de las piezas del rompecabezas. Analiza y prepárate para compartir lo siguiente con la clase:
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Cosas que aprendes acerca de nuestra responsabilidad por convenio de compartir el Evangelio.
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Maneras en que el Padre Celestial y Jesucristo pueden apoyarnos a medida que cumplimos con esta responsabilidad.
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Ejemplos de cómo los misioneros y otros miembros de la Iglesia del Señor podrían poner esto en práctica.
Después de darles suficiente tiempo, invite a cada grupo a compartir brevemente con el resto de la clase lo que hayan encontrado. Anime a varios miembros de cada grupo a compartir algo y, después de que cada grupo lo haga, podrían colocar las piezas del rompecabezas en la pizarra, debajo de la verdad que se escribió anteriormente. Las piezas de cada grupo se combinarán para crear una imagen de varias personas y la frase “Las familias de la tierra”. Cuando terminen, podrían mirar “El presidente Russell M. Nelson presenta la segunda edición de Predicad Mi Evangelio”, desde 0:00 hasta 0:55, disponible en LaIglesiadeJesucristo.org. Los alumnos podrían buscar ideas adicionales sobre nuestra responsabilidad por convenio de compartir el Evangelio.
Conclusión
En tu diario de estudio, completa una o más de las siguientes declaraciones que se relacionan con nuestra responsabilidad por convenio de compartir el Evangelio:
Hoy aprendí que las personas de todo el mundo…
Hoy aprendí que yo…
Hoy aprendí que el Salvador…
Invite a varios voluntarios a compartir lo que escribieron. Para concluir, comparta sus sentimientos acerca de nuestra responsabilidad por convenio de compartir el Evangelio de Jesucristo con los demás. Recuerde a los alumnos que esta es la obra del Salvador y que Él los ayudará en sus esfuerzos.