“Proveer para nosotros mismos y cuidar de los necesitados: Ayudar a los demás como lo haría el Salvador”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026
“Proveer para nosotros mismos y cuidar de los necesitados: Ayudar a los demás como lo haría el Salvador”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario
Desarrollar autosuficiencia: Lección 180
Proveer para nosotros mismos y cuidar de los necesitados
Ayudar a los demás como lo haría el Salvador
¿Puedes pensar en alguien que sea un buen ejemplo de autosuficiencia? Inspirado por el Señor, José de Egipto fue un gran ejemplo de alguien que, al igual que el Salvador, demostró autosuficiencia y ayudó a los necesitados. Esta lección puede ayudar a los alumnos a reconocer cómo el desarrollo de la autosuficiencia les permite ayudar a los demás como lo haría Jesucristo.
Preparación del alumno: Invite a los alumnos a escuchar o leer la letra del himno “Un pobre forastero” (Himnos, nro. 16). Ellos podrían buscar maneras en las que podemos cuidar de los demás como lo haría Jesús.
Posibles actividades de aprendizaje
Máscaras de oxígeno espirituales
Considere comenzar la clase ayudando a los alumnos a analizar cómo el hecho de proveer para nuestras propias necesidades nos permitirá ayudar mejor a los demás. Una manera de hacerlo es mostrar la imagen de las máscaras de oxígeno de los aviones, que se incluye en esta lección, junto con la siguiente cita.
El élder Neil L. Andersen, del Cuórum de los Doce Apóstoles, enseñó:
Hace unas semanas embarqué en un avión rumbo a Sudamérica. El auxiliar de vuelo dirigió nuestra atención a un video de seguridad en el que se nos advirtió lo siguiente: “En el caso poco probable de que varíe la presión de la cabina, se abrirán los paneles situados sobre su cabeza y aparecerán máscaras de oxígeno. Si esto sucediera, tome una máscara, colóquesela sobre la nariz y la boca, deslice la banda elástica sobre la cabeza y ajuste la máscara, si fuese necesario”; y a continuación este aviso: “Asegúrense de ajustar su máscara antes de ayudar a otras personas” (“José Smith”, Liahona, noviembre de 2014, pág. 30).
-
¿Por qué sería importante ponerse primero tu propia máscara de oxígeno antes de ayudar a los demás?
-
¿De qué maneras se podría aplicar esto a nuestros esfuerzos espirituales y temporales por seguir al Padre Celestial y a Jesucristo?
Una manera en la que esto se puede aplicar es en nuestros esfuerzos por desarrollar autosuficiencia para poder ayudar a los demás.
Podría ser útil recordarle a los alumnos que los líderes de la Iglesia nos han aconsejado que fortalezcamos nuestra “propia autosuficiencia mediante el trabajo diligente y con la ayuda del Señor. La autosuficiencia es la capacidad […] de proporcionar los elementos espirituales y temporales indispensables para sostener la vida de uno mismo y de su familia” (Manual General: Servir en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, 22.0, Biblioteca del Evangelio).
José de Egipto
Es posible que los alumnos hayan estudiado el relato de José de Egipto en la Lección 35: “Génesis 42–45” o en la Lección 178: “Ejercer la fe en Jesucristo para desarrollar autosuficiencia”. Puede utilizar el siguiente párrafo para ayudarlos a recordar la historia. Como alternativa, podría invitar a un alumno a relatar la historia de José de Egipto que se encuentra en Génesis 42–45.
José de Egipto es un ejemplo de alguien que demostró autosuficiencia y, como resultado, fue preparado por el Señor para ayudar a los demás. Durante un período de hambruna, los hermanos mayores de José viajaron a Egipto en busca de grano. Egipto tenía mucho grano almacenado porque Dios inspiró a José a prepararse con antelación para la hambruna. Cuando los hermanos de José llegaron en busca de ayuda física, José se reveló como su hermano.
Lee Génesis 45:4–11; 47:11–12 para saber cómo bendijo José a su familia.
-
¿Qué relación ves entre este relato y el ejemplo de la máscara de oxígeno?
-
¿Qué te recuerda al Salvador en el relato de José?
Ayude a los alumnos a reconocer una verdad como la siguiente: A medida que nos volvemos autosuficientes con la ayuda de Dios, estamos mejor preparados para ayudar a los demás. A fin de ayudarlos a ver más ejemplos de esta verdad, podría organizar la clase en dos grupos y asignar a cada grupo una de las siguientes referencias de las Escrituras.
Lee las siguientes referencias de las Escrituras y busca ejemplos de cómo el Salvador y Jacob enseñaron esta verdad.
-
¿Qué ejemplos de esta verdad ves en estos versículos?
La siguiente autoevaluación puede ayudar a los alumnos a relacionar sus esfuerzos por desarrollar autosuficiencia y ayudar a los demás con sus circunstancias personales.
Aunque José había experimentado dificultades en Egipto, el Señor lo había preparado para bendecir a otras personas como resultado de ello (véase Génesis 45:5–8). De manera similar, el Señor puede prepararte para bendecir y ayudar a otras personas como resultado de tus experiencias. Reflexiona sobre tu vida y medita en las siguientes preguntas:
-
¿Qué estás experimentando en este momento que te está ayudando a ser más autosuficiente en diferentes aspectos de tu vida? (Puede ser algo espiritual, financiero, intelectual, físico o emocional).
-
¿Cómo podría utilizar el Señor esas experiencias para ayudarte a bendecir a otras personas en el futuro?
Mientras continúes estudiando hoy, presta atención a las impresiones del Espíritu Santo que pueden ayudarte a volverte más autosuficiente para ayudar a los demás como lo haría el Salvador.
Desarrollar autosuficiencia
La siguiente actividad puede ayudar a los alumnos a reconocer cómo sus esfuerzos por desarrollar autosuficiencia pueden beneficiar a los demás. Considere organizarlos en cinco grupos y asignar a cada grupo un aspecto de la autosuficiencia. En clases más pequeñas, podría asignar a cada alumno un aspecto diferente.
Muestre una imagen como la siguiente en la pizarra y comparta las instrucciones que figuran a continuación, una a la vez.
-
En una página de tu diario de estudio, dibuja dos máscaras de oxígeno.
-
Etiqueta la parte superior de la primera máscara con uno de los siguientes aspectos de la autosuficiencia:
- Conocimiento del Evangelio
- Necesidades financieras
- Formación académica y empleo
- Necesidades físicas
- Necesidades emocionales y sociales
-
Piensa en cosas que podría hacer un adolescente para desarrollar autosuficiencia en el aspecto que seleccionaste. Escríbelas en la primera máscara de oxígeno.
Por ejemplo, los alumnos podrían mencionar cosas como: estudiar las Escrituras por mi cuenta (conocimiento del Evangelio), estudiar para mi examen de matemáticas (formación académica) o seguir un plan de ejercicios (físico).
-
Etiqueta la segunda máscara de oxígeno como “Ayudar a los demás”. Selecciona dos o tres de las ideas que escribiste en la primera máscara de oxígeno. Para cada idea que selecciones, escribe una forma específica en que un adolescente podría utilizar esa experiencia para ayudar a otros a desarrollar autosuficiencia. Escribe esos detalles en la segunda máscara de oxígeno.
Los alumnos podrían escribir cosas como: usar mi experiencia de estudio de las Escrituras para ayudar a mi hermano menor a aprender a estudiarlas (espiritual), enseñar conceptos de matemáticas a mis compañeros de clase (formación académica) o invitar a mis amigos a hacer ejercicio conmigo (físico).
Una vez que los alumnos hayan tenido suficiente tiempo para completar el ejercicio, invítelos a compartir lo que escribieron en sus máscaras de oxígeno. Para ello, podrían hablar de lo que aprendieron con alumnos que se centraron en diferentes aspectos de la autosuficiencia. Como parte de esta actividad, podría invitar a un alumno a leer Proverbios 28:27 en busca de la promesa para aquellos que dan a los demás. (Nota: La palabra pobre se podría aplicar a todos los aspectos de la autosuficiencia, no solo a lo financiero).
-
¿De qué maneras tus esfuerzos por ser autosuficiente han ayudado a otras personas? ¿Cómo te ha ayudado eso a sentirte más cerca del Padre Celestial y Jesucristo?
-
A medida que los alumnos respondan, ayúdelos a reconocer que no necesitan ser perfectamente autosuficientes en ningún aspecto para ayudar a otra persona.
Ayudar a los demás como lo haría el Salvador
El objetivo de la siguiente actividad es dar tiempo a los alumnos para reflexionar sobre cómo sus esfuerzos por desarrollar autosuficiencia pueden permitirles ayudar a los demás.
Escribe los siguientes enunciados incompletos en tu diario de estudio:
-
Estoy desarrollando autosuficiencia al…
-
Algunas maneras en las que podría ayudar a otras personas en este aspecto son…
Busca la ayuda del Espíritu Santo para completar ambos enunciados.
Invite a los alumnos a considerar con espíritu de oración lo que podrían hacer. Esto podría incluir identificar a alguien específico a quien deseen ayudar y cómo podrían hacerlo.
Considere invitar a los alumnos a compartir lo que escribieron. Como pregunta de seguimiento, podría preguntarles lo siguiente:
-
¿De qué manera el preocuparse por otras personas puede ayudarlos a llegar a ser más como el Salvador?
Para concluir la lección, comparta su testimonio sobre cómo el desarrollar autosuficiencia le ha permitido ayudar a los demás. Invite a los alumnos a actuar de acuerdo con las impresiones que hayan recibido para ayudar a los demás como lo haría Jesucristo.