“30 noviembre – 6 diciembre. ‘[Él] se deleita en la misericordia’: Miqueas; Nahúm; Habacuc; Sofonías”, Ven, sígueme — Para el hogar y la Iglesia: Antiguo Testamento 2026 (2026)
“30 noviembre – 6 diciembre. ‘[Él] se deleita en la misericordia’”, Ven, sígueme: Antiguo Testamento 2026
In the Beginning Was the Word [En el principio era el Verbo], por Eva Timothy
30 noviembre – 6 diciembre: “[Él] se deleita en la misericordia”
Miqueas; Nahúm; Habacuc; Sofonías
La lectura del Antiguo Testamento a menudo implica leer profecías sobre destrucción. Con frecuencia, el Señor llamaba profetas para advertir a los inicuos sobre Sus juicios, y los ministerios de Nahúm, Habacuc y Sofonías son buenos ejemplos de aquello. Dichos profetas predijeron con sobrecogedores detalles la caída de ciudades que, en ese momento, parecían fuertes y poderosas: Nínive, Babilonia y Jerusalén. Sin embargo, aquello fue hace miles de años. ¿Por qué es de provecho leer esas profecías hoy en día?
Aunque esas ciudades orgullosas e inicuas fueron destruidas, el orgullo y la iniquidad persisten, e incluso podríamos detectar algo de ellos en nuestro corazón. Los profetas del Antiguo Testamento revelan cómo podemos apartarnos de esos males. Tal vez esa sea una de las razones por las que todavía leemos sus palabras hoy en día. No fueron profetas que predijeron solo desgracias; fueron profetas que predijeron la liberación. A las destrucciones que se describen las atenúan las invitaciones a venir a Cristo y a recibir Su perdón. Como Miqueas lo describió, el Señor no se deleita en condenarnos, sino que “se deleita en la misericordia” (Miqueas 7:18). Esas eran las vías del Señor en la antigüedad y son Sus vías actualmente. “Sus caminos son eternos” (Habacuc 3:6).
Para consultar las reseñas de estos libros, véanse “Miqueas,” “Nahúm,” “Habacuc,” y “Sofonías” respectivamente, en la Guía para el Estudio de las Escrituras.
Ideas para aprender en el hogar y en la Iglesia
¿Qué “pide Jehová de ti”?
Miqueas nos invita a imaginar cómo sería “presentar[nos] ante Jehová y adora[r] al Dios Altísimo” (Miqueas 6:6). ¿Qué te indican los versículos 6–8 sobre lo que es importante para el Señor cuando Él evalúa nuestra vida?
Véase también Dale G. Renlund, “Haz justicia, ama la misericordia y humíllate para andar con Dios”, Liahona, noviembre de 2020, págs. 109–112.
“Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia” (Nahúm 1:7).
El Señor es poderoso y misericordioso
La misión de Nahúm era predecir la destrucción de Nínive, la capital del violento Imperio Asirio, que había dispersado a Israel y de quien Judá había padecido su brutalidad. Nahúm comenzó describiendo la ira de Dios y su incomparable poder, pero también habló acerca de la misericordia y la bondad de Dios. Si lo deseas, busca los versículos del capítulo 1 que te ayuden a entender cada uno de esos atributos, así como otros atributos de Dios que puedas observar. ¿Por qué crees que es importante saber cada una de esas cosas en cuanto al Señor?
Puedo confiar en la voluntad del Señor y en Sus tiempos
Incluso los profetas a veces tienen preguntas sobre las vías del Señor. Habacuc, que vivía en una época de iniquidad generalizada en Judá, comienza su registro con ciertas preguntas a Jehová (véase Habacuc 1:1–4). ¿Cómo resumirías las inquietudes de Habacuc? ¿Qué preguntas similares hace la gente sobre Dios en la actualidad? ¿Alguna vez te has sentido de manera similar? También podrías comparar las preguntas de Habacuc con otras que se encuentran en las Escrituras, como las que están en Marcos 4:37–38 y Doctrina y Convenios 121:1–6.
Jehová respondió a las preguntas de Habacuc diciendo que enviaría a los caldeos (los babilonios) a castigar a Judá (véase Habacuc 1:5–11). Sin embargo, Habacuc conservaba su inquietud, pues le parecía injusto que el Señor no interviniera “cuando el malvado [Babilonia] destruye al que es más justo que él [Judá]” (véanse los versículos 12–17). ¿Qué encuentras en Habacuc 2:1–4 que te inspire a confiar en el Señor cuando tengas preguntas sin responder? (Véanse también Marcos 4:39–40; Doctrina y Convenios 121:7–8; “God Will Lift Us Up [Dios nos levantará]” [video], Biblioteca del Evangelio).
Dios nos apoyará
El capítulo 3 es una oración de alabanza y fe de Habacuc. ¿En qué se diferencia el tono de Habacuc en el capítulo 3 al del capítulo 1? Esta idea te ayudará a meditar sobre los versículos 17–19: Haz una lista de las bendiciones temporales y espirituales que Dios te ha dado. Luego imagina que perdiste las bendiciones temporales. ¿Cómo te haría sentir eso respecto de las otras bendiciones? ¿Por qué podría ser difícil “alegra[rse] en Jehová” (versículo 18) durante dificultades como las que se describen en el versículo 17? Medita en cómo puedes cultivar una mayor fe en Dios, aun cuando la vida parezca injusta.
Véanse también Gerrit W. Gong, “Todas las cosas para nuestro bien”, Liahona, mayo de 2024, págs. 41–45; “Divina luz”, Himnos, nro. 48; Temas y preguntas, “Cómo buscar respuestas a sus preguntas”, Biblioteca del Evangelio.
Sé paciente. A veces queremos la respuesta a nuestras preguntas de inmediato, pero el entendimiento espiritual requiere tiempo y no puede forzarse. Como Jehová le dijo a Habacuc: “espérala, porque sin duda vendrá” (Habacuc 2:3).
“Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra”
Al leer las profecías de Sofonías, observa las actitudes y conductas que condujeron a Judá y a otros grupos a la destrucción: véanse especialmente Sofonías 1:4–6, 12; 2:8, 10, 15; 3:1–4. Luego, busca las características del pueblo que Dios preservaría: véanse Sofonías 2:1–3; 3:12–13, 18–19. ¿Qué mensaje crees que el Señor tiene para ti en esos versículos?
El Señor se regocijará con Su pueblo en Sion
Después de leer Sofonías 3:14–20, fíjate de cuántas maneras puedes completar esta oración: “Alégrate y regocíjate de todo corazón porque…”. ¿Por qué es importante que conozcas esas razones para regocijarte? Si lo deseas, compara esos versículos con las experiencias que se describen en 3 Nefi 17 y medita en lo que Jesucristo siente por Su pueblo, e incluso por ti.
Para conocer más, consulta los ejemplares de este mes de las revistas Liahona y Para la Fortaleza de la Juventud.
Ideas para enseñar a los niños
Jesucristo nació en Belén
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Es posible que los niños no sepan que fue una profecía de Miqueas la que ayudó a los magos a encontrar al Niño Jesús en Belén. Utilizando Miqueas 5:2 y Mateo 2:1–6, tal vez los niños podrían hacer una dramatización de aquella experiencia. Luego, podrían hablar de por qué el nacimiento de Jesús fue tan importante que los profetas lo supieron muchos años antes de que Él naciera.
The Holy Child Is Born [Ha nacido el Santo Niño], por Dana Wood
“Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia”
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Después de leer Nahúm 1:7, los niños podrían construir o dibujar una “fortaleza” sencilla (en esta reseña hay una imagen de una). ¿Cuáles son algunas razones por las que alguien pudiera necesitar una fortaleza? ¿Por qué nuestra época es un “día de […] angustia”? ¿En qué sentido Jesucristo es como una fortaleza para nosotros?
Dios siempre cumplirá Sus promesas
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Para presentar Habacuc 2:3, los niños y tú podrían hablar de cosas que son buenas, pero solo después de esperar, como la fruta, que necesita madurar, o la masa, que necesita hornearse. ¿Qué sucedería si tratáramos de comer la fruta o la masa antes de que estuvieran listas? Luego, podrían hablar sobre el profeta Habacuc, quien deseaba saber cuándo el Señor pondría fin a la iniquidad en el mundo. Lean la respuesta del Señor, que se encuentra en Habacuc 2:3. Podrías ayudar a los niños a pensar en cosas que Dios ha prometido; con cada ejemplo, podrían decir juntos: “Espérala; porque sin duda vendrá”.
Puedo ayudar a llenar la tierra con el conocimiento de Jesucristo
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Para ilustrar Habacuc 2:14, los niños y tú podrían llenar un frasco u otro recipiente con imágenes o palabras que representen lo que Jesús hizo o enseñó. ¿Cómo podemos ayudar a llenar el mundo del conocimiento del Señor?
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Muestra a los niños un mapa del mundo (véase Mapas de lugares históricos de la Iglesia, nro. 7, “Mapa del mundo”). Ayúdalos a encontrar el lugar en el que viven y lugares en que hayan servido algunos misioneros a los que conocen. También podrían entonar juntos una canción sobre compartir el Evangelio, tal como “Llevaremos Su verdad al mundo” (Canciones para los niños, págs. 92–93). ¿Qué podemos decir a los demás en cuanto a Jesucristo?
Jesucristo se regocija con aquellos que lo siguen
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En Sofonías 3:14–20, los niños podrían buscar algo que los haga querer “canta[r], […] alegra[rnos] y regoc[ijarnos] de todo corazón”. Tal vez podrían cantar juntos algunos himnos o canciones alegres y hablar sobre el gozo que se encuentra en el Evangelio de Jesucristo.
Para ver más ideas, consulta el ejemplar de este mes de la revista El Amigo.