Ven, sígueme
23 – 29 noviembre. “Buscad a Jehová y vivid”: Amós; Abdías; Jonás


“23 – 29 noviembre. ‘Buscad a Jehová y vivid’: Amós; Abdías; Jonás”, Ven, sígueme — Para el hogar y la Iglesia: Antiguo Testamento 2026 (2026)

“23 – 29 noviembre. ‘Buscad a Jehová y vivid’”, Ven, sígueme: Antiguo Testamento 2026

Jonás en la orilla, saliendo del mar

Jonah on the Beach at Nineveh [Jonás en la playa de Nínive], por Daniel Lewis

23 – 29 noviembre: “Buscad a Jehová y vivid”

Amós; Abdías; Jonás

Jonás estaba en un barco que se dirigía a Tarsis. No había nada malo en navegar hacia Tarsis, excepto que está lejos de Nínive, donde se suponía que Jonás debía ir para comunicar el mensaje de Dios. Cuando el barco afrontó una gran tempestad, Jonás supo que aquello se debía a su desobediencia. Ante la insistencia de Jonás, sus compañeros de viaje lo echaron a las profundidades del mar a fin de detener la tormenta. Aquello parecía ser el final de Jonás y de su ministerio, pero el Señor no se había dado por vencido con Jonás, como tampoco se había por vencido con el pueblo de Nínive ni con la casa de Israel, ni se da por vencido con ninguno de nosotros.

Es así que sigue enviando profetas —como Jonás, Amós, Abdías y nuestros profetas actuales— con el mensaje de que si nos arrepentimos, no seremos desechados para siempre. De todos los “secretos” que Dios revela (véase Amós 3:7), este es uno de los más preciados: que, gracias a Jesucristo, no es demasiado tarde para cambiar. Él sigue queriendo ayudarnos a vivir a la altura de los convenios que hicimos con Él, y está dispuesto a ofrecernos otra oportunidad.

Para conocer más sobre estos libros, véanse “Amós”, “Abdías” y “Jonás” en la Guía para el Estudio de las Escrituras.

Ícono de estudio

Ideas para aprender en el hogar y en la Iglesia

Amós 3:1–8; 7:10–15

Ícono de Seminario
El Señor revela la verdad por medio de Sus profetas

En Amós 3:3–6, el profeta Amós presentó ejemplos de conclusiones que podemos sacar de las señales que escuchamos o vemos: cuando el león ruge, debe haber capturado a su presa; si el ave queda atrapada, la trampa debe haber tenido cebo. En los versículos 7–8, Amós aplica esa misma lógica a los profetas. ¿Qué conclusiones podemos sacar cuando un profeta profetiza? ¿Qué más aprendes sobre los profetas al leer Amós 7:10–15?

¿Qué te ha revelado el Señor por medio de Sus profetas?

El élder Ulisses Soares dijo que “tener profetas es una señal del amor de Dios” (“Los profetas hablan por el poder del Santo Espíritu”, Liahona, mayo de 2018, pág. 99). Piensa en cómo completarías esta oración: “Sé que Dios me ama, porque envía profetas que…”. Estos son algunos pasajes de las Escrituras que pueden ayudarte: Deuteronomio 18:18; Ezequiel 3:16–17; Efesios 4:11–14; 1 Nefi 22:2; Doctrina y Convenios 21:4–6; 84:36–38; 107:91–92.

¿Qué le dirías a alguien que piensa que los profetas no son necesarios en la actualidad?

Véase también Temas y preguntas, “Profetas”, Biblioteca del Evangelio.

Amós 4–5

“Buscad a Jehová y vivid”

Según Amós 4:6–13, ¿qué esperaba el Señor que sucediera después de que los israelitas pasaran por pruebas? (Véase también Helamán 12:3). Aunque es posible que a tus pruebas no las haya enviado Dios, ¿de qué manera te han dado oportunidades de acudir a Él?

Al leer Amós 5:4, 14–15, medita en la forma en que el Señor ha sido misericordioso contigo. ¿De qué manera el buscarlo a Él te ha dado vida?

Amós 8:11–12

La palabra del Señor sacia el hambre y la sed espirituales

Al leer Amós 8:11–12, piensa en por qué una hambruna es un buen ejemplo de cómo es vivir sin la palabra de Dios (véanse también Juan 6:26–35; 2 Nefi 9:50–51; 32:3; Enós 1:4–8). ¿Cómo te das cuenta cuando tienes hambre espiritual?

Esos versículos también podrían aplicarse a la Gran Apostasía (véase Temas y preguntas, “Apostasía”, Biblioteca del Evangelio). ¿Cómo ha afectado ese “hambre” espiritual a los hijos de Dios? ¿De qué modo ha saciado la Restauración tu hambre espiritual?

Véase también “La Gran Apostasía” (video), Biblioteca del Evangelio.

16:36

La Gran Apostasía

Abdías 1:21

¿Quiénes son los “salvadores [en el] monte Sion”?

Refiriéndose a Abdías 1:21, el presidente Gordon B. Hinckley explicó que llegamos a ser salvadores en el monte Sion cuando recibimos las ordenanzas a favor de los muertos en el templo (véase “Comentarios finales”, Liahona, noviembre de 2004, pág. 105). ¿En qué se parece esa obra —aunque sea en pequeña medida— a lo que el Salvador hizo por nosotros? ¿De qué manera el participar en esta obra te ha ayudado a sentirte más cerca de Jesucristo?

Véase también “Santos templos de Sion”, Himnos, nro. 183.

Un grupo de jóvenes afuera del templo

Jonás 1–4

El Señor es misericordioso con todos los que se vuelven a Él

Nínive era un enemigo de Israel conocido por su violencia y su crueldad. A Jonás le parecía improbable que estuvieran preparados para arrepentirse. Quizás resulte interesante comparar la actitud de Jonás (véanse Jonás 1; 3–4) con los sentimientos de Alma y los hijos de Mosíah (véanse Mosíah 28:1–5; Alma 17:23–25). ¿Qué aprendes en Jonás 3 que te inspire a compartir el Evangelio aun con aquellos que tal vez no parezcan estar listos para cambiar?

Al leer Jonás, busca algunos ejemplos de la misericordia del Señor. ¿Por qué crees que Jonás sintió “desagrad[o]” y “enoj[o]” (Jonás 4:1) cuando el Señor extendió misericordia al pueblo de Nínive? ¿Qué crees que el Señor trataba de enseñarle en el capítulo 4? Reflexiona sobre cómo has experimentado Su misericordia en tu vida. ¿Qué aprendes de Jonás que pueda ayudarte a ser más misericordioso?

Ícono de la sección para niños

Ideas para enseñar a los niños

Debido a que este domingo es el quinto domingo del mes, se alienta a los maestros de la Primaria a que utilicen las actividades de aprendizaje del “Apéndice B: Cómo preparar a los niños para toda una vida en la senda de los convenios de Dios”.

Amós 3:7

Los profetas son mensajeros de Jesucristo

  • A fin de ayudar a los niños a entender Amós 3:7, podrías susurrarle un mensaje sencillo a uno de ellos y pedirle que lo comparta con los otros niños. ¿En qué se parece el mensajero de esta actividad a un profeta? ¿Por qué el Señor nos envía profetas?

  • Para aprender más sobre lo que hacen los profetas, tú y los niños podrían repasar mensajes recientes del actual Presidente de la Iglesia. Podrían entonar juntos una canción tal como “Sigue al Profeta” (Canciones para los niños, págs. 58–59). Compartan el uno con el otro por qué eligen seguir al profeta de Dios.

Ayuda a los niños a memorizar pasajes de las Escrituras. El élder Richard G. Scott compartió: “El memorizar un pasaje es como crear una nueva amistad. Es como descubrir a una persona nueva que puede ayudarnos en tiempos de necesidad, darnos inspiración y consuelo, y ser la fuente de motivación para lograr un cambio necesario” (“El poder de las Escrituras”, Liahona, noviembre de 2011, pág. 6). Para ayudar a los niños a memorizar todo Amós 3:7 o parte de él, podrías escribirlo para que lo repitan juntos. Luego podrías borrar o cubrir algunas palabras por vez hasta que los niños puedan repetir todo el versículo de memoria.

Amós 8:11–12

La restauración del Evangelio dio fin al hambre de la Apostasía

  • Invita a los niños a hacer de cuenta que tienen hambre mientras lees Amós 8:11–12. ¿Qué se siente cuando tenemos hambre de la palabra de Dios? Tal vez los niños podrían hacer de cuenta que están comiendo mientras comparten unos con otros algunos de sus pasajes favoritos de las Escrituras.

  • Podrías utilizar la Guía para el Estudio de las Escrituras, “Apostasía” (Biblioteca del Evangelio), o “Después del Nuevo Testamento” (en Relatos del Nuevo Testamento, págs. 167–170) para ayudar a los niños a entender el “hambre” que surgió como consecuencia de la Gran Apostasía y cómo terminó con la Restauración. Compartan unos con otros las razones por las que están agradecidos de que el Señor haya restaurado Su Evangelio en nuestros días.

    3:10

    Después del Nuevo Testamento

Jonás 1–3

El Señor me ayudará a obedecerle, aun cuando sea difícil

  • Para ayudar a los niños a aprender la historia de Jonás, podrías repasar “Jonás el profeta” en Relatos del Antiguo Testamento; véase también la hoja de actividades de esta semana). Luego, podrías preguntar:

    2:30

    Jonás el profeta

  • Quizás a los niños les resulte entretenido volver a contar la historia de Jonás o hacer una dramatización de ella. Compartan unos con otros experiencias en las que el Señor haya querido que hicieran algo que fuera difícil para ustedes. ¿Cómo los ayudó Él a obedecerle?

Jonás 1–4

El Señor es misericordioso con todos los que se vuelven a Él

  • Tal vez los niños podrían hacer de cuenta que están entrevistando a Jonás sobre su experiencia. ¿Qué preguntas le harían? Anímalos a hacer preguntas para averiguar lo que Jonás aprendió acerca del Señor. ¿Qué diría Jonás, por ejemplo, acerca de la misericordia del Señor? (Véanse, por ejemplo, Jonás 2:7–10; 3:10; 4:2).

Jesús extendiendo la mano hacia un hombre al que bajan por el techo

Christ and the Palsied Man [Cristo y el paralítico], por J. Kirk Richards

  • Ayuda a los niños a pensar en ejemplos en los que el Salvador demostró misericordia a los demás, tales como los que se encuentran en Marcos 2:3–12; Lucas 23:33–34 y Juan 8:1–11. Los niños y tú podrían buscar imágenes de esos ejemplos. ¿Qué oportunidades tenemos de ser misericordiosos con otras personas?

Para ver más ideas, consulta el ejemplar de este mes de la revista El Amigo.

Jonás es arrojado desde una barca al mar, donde puede distinguirse la sombra de un gran pez

Jonah and the Whale [Jonás y la ballena], por Kevin Carden

Hoja de actividades de la Primaria: El Señor me ayudará a obedecerle, aun cuando sea difícil