“29 junio – 5 julio. ‘Si Jehová es Dios, seguidle’: 1 Reyes 12–13; 17–22”, Ven, sígueme — Para el hogar y la Iglesia: Antiguo Testamento 2026 (2026)
“29 junio – 5 julio. ‘Si Jehová es Dios, seguidle’”, Ven, sígueme: Antiguo Testamento 2026
Elijah Contends against the Priests of Baal [Elías contiende con los sacerdotes de Baal], por Jerry Harston
29 junio – 5 julio: “Si Jehová es Dios, seguidle”
1 Reyes 12–13; 17–22
La casa de Israel se hallaba desorganizada. El reino se había dividido: diez tribus formaban el Reino del Norte, o Israel, y dos tribus formaban el Reino del Sur, o Judá. Aún peor que su separación el uno del otro era la separación de ambos reinos de sus convenios. Los reyes inicuos alejaron al pueblo de Jehová y muchas personas vacilaron en su fe.
En ese contexto, el Señor llamó a Elías a ser profeta. Su vida demuestra que una persona puede tener gran fe en el Señor incluso en malas circunstancias. En ocasiones, el Señor responde a dicha fe con milagros impresionantes y públicos, tales como el hacer descender fuego del cielo. Sin embargo, también obra milagros silenciosos y privados, como, por ejemplo, alimentar a una viuda fiel y a su hijo. Con mayor frecuencia, los milagros del Señor son tan individuales que solo la persona en cuestión los conoce; por ejemplo, cuando el Señor se revela a ti mediante la “voz apacible y delicada” (1 Reyes 19:12).
Para conocer más acerca de Elías el Profeta, véase “Elías el Profeta”, en la Guía para el Estudio de las Escrituras.
Ideas para aprender en el hogar y en la Iglesia
Los líderes semejantes a Cristo sirven al pueblo que lideran.
¿Cómo describirías el error que cometió el rey Roboam, hijo de Salomón, en 1 Reyes 12:1–14? ¿Qué atributos semejantes a los de Cristo podrían haber ayudado a Roboam a salvar su reino? (Véanse el versículo 7; Mateo 20:25–28; Mosíah 2:10–21). ¿Cómo puedes utilizar esos atributos como líder, ya sea en un llamamiento de la Iglesia o como líder de tu propia vida?
Una invitación al sacrificio es una oportunidad de ejercer mi fe en Jesucristo.
El profeta Elías pidió a una viuda que le diera comida y agua antes de que ella comiera y de que diera de comer a su famélico hijo. ¿Por qué habrá hecho eso? El pedido de Elías el Profeta también podría verse como una bendición para aquella pequeña familia. Ellos necesitaban las bendiciones del Señor y los sacrificios traen bendiciones, incluso la bendición de tener una fe más firme.
Al leer 1 Reyes 17:8–16, imagina que eres esa viuda. ¿Qué te impresiona de ella? También podrías hacer una lista de decisiones que requieran fe en Jesucristo (por ejemplo, véase Para la Fortaleza de la Juventud: Una guía para tomar decisiones, 2022). ¿Qué aprendes de la viuda en cuanto a ejercer fe?
¿En qué se parecen las acciones de Eliseo que se mencionan en 1 Reyes 19:19–21 a las de la viuda?
Piensa en los sacrificios que has hecho para seguir al Salvador. ¿Qué te enseñan 1 Reyes 17:8–16; 19:19–21 acerca de esos sacrificios? ¿Cómo te ayuda el conocimiento que tienes del Salvador en los momentos en que Él te pide hacer sacrificios? ¿De qué modo Él te ha bendecido?
Véanse también Mateo 4:18–22; 6:25–33; Lucas 4:24–26; “Elías y la viuda de Sarepta” (video), Biblioteca del Evangelio; “La fe”, Himnos, nro. 68.
Elías y la viuda de Sarepta
“Si Jehová es Dios, seguidle”.
Es posible que los israelitas pensaran que tenían buenas razones para adorar a Baal, a quien se conocía como el dios de las tormentas y la lluvia. Después de tres años de sequía, necesitaban lluvia desesperadamente. Además, la adoración de Baal era socialmente aceptada, incluso el rey y la reina la fomentaban. Al leer 1 Reyes 18, piensa en la razón por la que alguien en nuestros días podría estar indeciso en cuanto a seguir al Señor. ¿Qué crees que el Señor trataba de enseñar acerca de Sí mismo en este capítulo? ¿Qué experiencias te han ayudado a comprometerte a seguir al Salvador?
Véase también D. Todd Christofferson, “La elección y el compromiso” (devocional mundial para jóvenes adultos, 12 de enero de 2020), Biblioteca del Evangelio.
Ilustración de Elías el Profeta, por Wilson Ong
Con frecuencia, el Señor habla con serenidad y sencillez.
Lamentablemente, el milagro en el monte Carmelo no facilitó la misión de Elías el Profeta. De hecho, su vida estaba en peligro y tuvo que esconderse en una cueva en el desierto. Allí, mientras luchaba contra la soledad y el desaliento, tuvo una experiencia con el Señor que fue muy diferente a la experiencia en el monte Carmelo. ¿Qué te enseña la experiencia de Elías que se halla en 1 Reyes 19:1–18 acerca de cómo el Señor se comunica contigo en tus momentos de necesidad?
Medita en las ocasiones en que sientes que el Señor te ha hablado. ¿Cómo describirías la forma en que Él se comunica contigo? ¿Por qué las palabras “apacible” y “delicada” son buenas maneras de describir la voz del Espíritu? ¿Qué otras palabras encuentras en Helamán 5:30; Doctrina y Convenios 6:22–23; 11:12–14? ¿Qué necesitas hacer para recibir la guía del Señor más a menudo?
Véase también Salmo 46:10.
Utiliza varios sentidos para mejorar el aprendizaje. Todos aprendemos sobre el mundo a través de nuestros cinco sentidos. Usarlos también puede mejorar el aprendizaje del Evangelio. Por ejemplo, piensa en imágenes o sonidos que podrías utilizar para ilustrar las palabras “apacible” y “delicada” mientras aprendes o enseñas acerca de la voz del Señor en 1 Reyes 19.
Para ver más ideas, consulta los ejemplares de este mes de las revistas Liahona y Para la Fortaleza de la Juventud.
Ideas para enseñar a los niños
El Señor me bendice conforme tengo fe en Él.
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A fin de ayudar a los niños a aprender los relatos de fe que se encuentran en 1 Reyes 17, podrías mostrarles imágenes u objetos que ilustren los relatos, tales como pájaros, pan o un niño. A medida que les cuentes estas historias a los niños, invítalos a buscar la imagen o el objeto que corresponda a cada relato. “Elías el Profeta” (en Relatos del Antiguo Testamento, págs. 121–124) puede ayudarte a narrar esos relatos. ¿Qué nos enseña cada relato en cuanto a mostrar fe en Jesucristo?
1:58Elías el Profeta
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Ayuda a los niños a pensar en maneras en que puedan mostrar su fe en Jesucristo. Canta con ellos una canción que hable de la fe, tal como “I Have Faith in the Lord, Jesus Christ” [Tengo fe en el Señor, Jesucristo] (Biblioteca del Evangelio), y compartan unos con otros lo que aprenden de la canción en cuanto a la fe.
Ilustración de Elías el Profeta y la sanación del hijo de la viuda, por Charles Edmund Brock
Cuando el Señor me pide que sacrifique, puedo obedecer con fe.
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Quizás los niños podrían hacer un dibujo de lo que el Señor le pidió a la viuda que le diera a Elías el Profeta (véase 1 Reyes 17:12–13) y lo que la viuda recibió a cambio (véase 1 Reyes 17:15–16) (véase también la hoja de actividades de esta semana). También podrían buscar fotos de otras personas que hayan renunciado a algo que querían por algo mejor. Invita a los niños a buscar imágenes en el Libro de obras de arte del Evangelio o en Ven, sígueme. ¿Qué nos pide el Señor que sacrifiquemos? ¿De qué manera nos bendice Él?
Puedo escoger seguir a Jesucristo.
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Mientras leen juntos 1 Reyes 18:17–39, los niños podrían escoger un versículo y hacer un dibujo de lo que describe. Podrían utilizar sus dibujos para relatar la historia con sus propias palabras (véase también “Elías el Profeta y los sacerdotes de Baal”, Relatos del Antiguo Testamento, págs. 125–128).
2:16Elías el Profeta y los sacerdotes de Baal
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Ayúdales a pensar en situaciones en las que podrían tener que decidir si seguir o no a Jesucristo. Tal vez podrían dibujarse a sí mismos tomando la decisión correcta. Compartan unos con otros por qué eligen seguir a Jesús.
El Señor me habla por medio de la voz apacible y delicada del Espíritu Santo.
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Al resumir 1 Reyes 19:9–12, invita a los niños a hacer movimientos que representen el fuerte viento, el terremoto y el fuego. Luego pídeles que se sienten en silencio mientras lees con voz suave: “Tras el fuego, una voz apacible y delicada” (versículo 12) (véase también “Jehová habla a Elías el Profeta”, en Relatos del Antiguo Testamento, págs. 129–131). Cuéntales sobre ocasiones en las que hayas sentido la voz apacible y delicada del Espíritu Santo.
1:48Jehová habla a Elías el Profeta
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Canten juntos con tono suave alguna canción que hable sobre el Espíritu Santo, tal como “Con voz apacible” (Liahona, abril de 2006, sección para los niños, pág. 13). ¿Qué puede distraernos de reconocer el Espíritu? ¿Qué puede ayudarnos a escucharlo a Él?
Para ver más ideas, consulta el ejemplar de este mes de la revista El Amigo.