Ven, sígueme
22 – 28 junio. “Escucha tú en los cielos su oración”: 2 Samuel 11–12; 1 Reyes 3; 6–9; 11


“22 – 28 junio. ‘Escucha tú en los cielos su oración’: 2 Samuel 11–12; 1 Reyes 3; 6–9; 11”, Ven, sígueme — Para el hogar y la Iglesia: Antiguo Testamento 2026 (2026)

“22 – 28 junio. ‘Escucha tú en los cielos su oración’”, Ven, sígueme: Antiguo Testamento 2026

Salomón dedicando el templo.

Solomon Dedicates the Temple at Jerusalem [Salomón dedica el Templo de Jerusalén], por James Tissot et al

22 – 28 junio: “Escucha tú en los cielos su oración”

2 Samuel 11–12; 1 Reyes 3; 6–911

Saúl, David y Salomón, los tres primeros reyes de Israel, comenzaron de una manera muy prometedora. Humildes, valientes y sabios, cada uno de ellos halló gracia ante el Señor, al menos al principio. Lamentablemente, cada rey también cedió a las debilidades y tentaciones humanas y antepusieron sus propios deseos a los del Señor. Como hemos visto una y otra vez en las Escrituras, y en nuestra propia vida, eso condujo a la tragedia.

Pero algo importante ocurrió durante el reinado de Salomón, lo cual brindó cierta esperanza de estabilidad en la vida del pueblo del convenio. Salomón edificó un templo. Iba a ser una Casa del Señor más permanente de lo que había sido el tabernáculo, y representaría una presencia más permanente del Señor entre Su pueblo. Salomón sabía que el pueblo continuaría enfrentando debilidades y pruebas de diversas clases. Al dedicar la nueva santa casa, Salomón suplicó al Señor: “Si ellos […] se vuelvan a ti de todo su corazón […], escucha tú […] su oración” (1 Reyes 8:47–49). Eso es parte de lo que los convenios del templo hacen por nosotros: crean una conexión con Dios. Aseguran para nosotros la promesa de que, mediante nuestro arrepentimiento y Su misericordia, Él puede “habita[r] en medio de [nosotros]” y nunca abandonarnos (1 Reyes 6:13).

Para consultar una reseña del libro de 1 Reyes, véase “Reyes” en la Guía para el Estudio de las Escrituras.

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Ideas para aprender en el hogar y en la Iglesia

2 Samuel 11; 12:1–14

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El Señor me puede ayudar a tomar buenas decisiones cuando me siento tentado a pecar.

A veces observamos a personas que parecen fuertes en su fe y suponemos que no les afecta la tentación. Las trágicas decisiones de David que se describen en 2 Samuel 11 muestran claramente que eso no es así. Piensa en las lecciones que puedes aprender de la experiencia de David. Algunas preguntas como las siguientes podrían ayudarte a estudiar 2 Samuel 11–12:

  • ¿Qué decisiones tomó David que lo llevaron por un camino cada vez más pecaminoso? ¿Qué decisiones rectas podría haber tomado en vez de las que tomó? (Véase también el video “Volcar la mirada”, Biblioteca del Evangelio).

    4:22

    Volcar la mirada

    Utilizar videos. Los videos pueden ayudarte a visualizar los relatos de las Escrituras y a considerar cómo se aplican a ti. Considera cómo puedes utilizarlos para mejorar la enseñanza y el aprendizaje. Por ejemplo, mientras miras “Volcar la mirada” (Biblioteca del Evangelio), considera pausar el video en varios momentos para meditar en algunas de las preguntas que se sugieren en esta actividad o para analizarlas.

  • ¿De qué manera trata el adversario de llevarte por sendas de pecado? ¿Qué decisiones podrías tomar ahora mismo para volver a estar espiritualmente a salvo?

  • Fíjate en la reacción de David ante el relato de Natán en 2 Samuel 12:1–6. ¿Qué indica su reacción en cuanto a cómo se veía David a sí mismo? ¿Qué ha hecho el Señor para ayudarte a verte a ti mismo más acertadamente?

  • ¿Cómo resumirías los acontecimientos de 2 Samuel 11–12 en una advertencia de una sola oración?

Leer acerca de las malas decisiones de David podría llevarte a aprender sobre los peligros de la pornografía y del pecado sexual. Un buen recurso para ello es Para la Fortaleza de la Juventud: Una guía para tomar decisiones, especialmente las secciones tituladas “Qué hacer en el momento” y “Tu cuerpo es sagrado” (páginas 21–29). Tal vez podrías buscar en ese recurso consejos que hubieran ayudado a David a tomar mejores decisiones; o bien, podrías leer “Jesucristo te ayudará” (páginas 6–9) y buscar algo que hubiera ayudado a David a regresar al Señor.

Considera cantar un himno como “Señor, te necesito” (Himnos, nro. 49) y meditar sobre cómo el Salvador te ha fortalecido cuando has afrontado tentaciones.

Véanse también 2 Nefi 28:20–24; Ulisses Soares, “Buscar a Cristo en todo pensamiento”, Liahona, noviembre de 2020, págs. 82–85; “Uso responsable de la tecnología”, Biblioteca del Evangelio; “Cuida tus pasos” (video), Biblioteca del Evangelio.

2:47

Cuida tus pasos

1 Reyes 3:1–15

El don del discernimiento me ayuda a distinguir entre lo bueno y lo malo.

Si el Señor te dijera: “Pide lo que quieras que yo te dé” (1 Reyes 3:5), ¿qué pedirías? ¿Qué te llama la atención del pedido de Salomón? Piensa en la razón por la que un “corazón con entendimiento […] para discernir entre lo bueno y lo malo” (versículo 9) es un preciado don. ¿Qué puedes hacer tú para procurar ese don?

Véase también Moroni 7:12–19.

1 Reyes 6–89:1–9

Por medio de los convenios hechos en la Casa del Señor, Él mora conmigo.

En 1 Reyes 6–7 encontrarás una descripción detallada de la casa sagrada que Salomón construyó para Jehová. Es posible que los detalles no te parezcan tan importantes como lo fueron para los antiguos israelitas. Sin embargo, la lectura de estos capítulos podría darte una idea de lo importante que era para ellos tener una Casa del Señor. ¿Por qué es importante para ti?

Podrías meditar sobre lo que podrían simbolizar las diferentes partes del templo de Salomón. Por ejemplo, piensa en lo que podrían representar los querubines, las palmeras y las flores en 1 Reyes 6:35 (véase también Génesis 3:24).

El capítulo 8 registra la oración de Salomón al terminar el templo (véanse los versículos 22–61). Considera hacer una lista de las bendiciones que Salomón pidió. ¿Qué te llama la atención de esas bendiciones? (Observa también las promesas del Señor que se encuentran en 1 Reyes 6:11–139:1–9.) Si has estado en la Casa del Señor, piensa en tus experiencias al adorar allí. ¿De qué manera el guardar los convenios del templo te ha ayudado a tener acceso a las bendiciones del Señor?

Véanse también Doctrina y Convenios 109; Henry B. Eyring, “Me encanta ver el templo”, Liahona, mayo de 2021, págs. 28–31.

Templo de Barranquilla, Colombia

Templo de Barranquilla, Colombia

1 Reyes 8:61; 11:1–11

“Su corazón ya no era perfecto para con Jehová”.

¿Qué significa que “sea […] perfecto [tu] corazón para con Jehová”? (1 Reyes 8:61). ¿Hay diferencia entre eso y que nuestros actos sean perfectos? ¿En qué sentido? Lee 1 Reyes 11:1–11 y fíjate en lo que Jehová dijo acerca del corazón de Salomón. Podrías meditar si hay influencias en tu vida que podrían alejar tu corazón del Señor y dirigirlo hacia “dioses ajenos”.

Para conocer más, consulta los ejemplares de este mes de las revistas Liahona y Para la Fortaleza de la Juventud.

Ayudas para las Escrituras

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Ideas para enseñar a los niños

2 Samuel 11

El Señor puede ayudarme cuando soy tentado.

  • El rey David”, en Relatos del Antiguo Testamento, págs. 117–120, puede ayudarte a contarle a los niños la historia que se encuentra en 2 Samuel 11. Podrías pedirles que determinen las malas decisiones que tomó David y que ellos sugieran las buenas decisiones que él podría haber tomado en su lugar. ¿Cuáles son algunas cosas que podemos hacer cuando estamos siendo tentados que puedan ayudarnos a escoger lo correcto?

    2:10

    El rey David

  • Leer acerca de los trágicos pecados de David podría ser una buena oportunidad para analizar los peligros de la pornografía. El video “¿Qué debo hacer si veo pornografía?” (Biblioteca del Evangelio) podría ser de utilidad. Ayuda a los niños trazar un plan de acción en cuanto a lo que harán al encontrarse ante pornografía.

    5:46

    What should I do when I see pornography?

1 Reyes 8:22–61

Hacer convenios en la Casa del Señor —y guardarlos— me ayuda a andar por Sus caminos.

  • A medida que los niños y tú aprendan acerca de la dedicación del templo en 1 Reyes 8, podrían ver las imágenes de templos de la reseña de esta semana. Invita a los niños a hablar de los detalles que ven en las imágenes. Podrían hacer hincapié en los versículos 57–58. ¿Qué significa “and[ar] en todos [los] caminos” del Señor? (1 Reyes 8:58). Tal vez los niños podrían dar un paso por cada respuesta que den.

  • Cuéntales cómo el guardar los convenios que haces en el templo te ayuda a andar por los caminos del Señor. Podrías decirles cuáles son esos convenios (véase Manual General, 27.2, Biblioteca del Evangelio). También podrían cantar juntos alguna canción como “Me encanta ver el templo” (Canciones para los niños, pág. 99).

Templo de Salomón

Ilustración del templo de Salomón, por Sam Lawlor

1 Reyes 11:1–11

Puedo poner al Señor primero en mi vida.

  • Leer acerca de la influencia que las esposas de Salomón tuvieron en él podría conducir a una conversación sobre ejemplos de “dioses ajenos”, es decir, cosas que las personas adoran o aman en lugar del Señor. ¿Cómo mostramos que lo amamos a Él más que a cualquier otra cosa en nuestra vida?

Para ver más ideas, consulta el ejemplar de este mes de la revista El Amigo.

Templo de Salomón

Dedication of the Temple of Solomon in Jerusalem [Dedicación del Templo de Salomón en Jerusalén], por William Hole

Hoja de actividades de la Primaria: Hacer convenios en la Casa del Señor me ayuda a andar en Sus caminos