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¿Te preguntas si deberías recibir tu bendición patriarcal?
Si tienes dudas sobre si la bendición patriarcal es para ti, continúa leyendo.
Si estás leyendo esto, es muy probable que últimamente hayas estado pensando en las bendiciones patriarcales.
Recibir tu bendición patriarcal —a la que algunos profetas han comparado con “escritura personal para ti” o incluso una “Liahona” personal es una oportunidad maravillosa de sentir el amor profundo y personal que el Padre Celestial tiene por ti.
¿Pero qué pasa si te sientes nervioso al respecto? ¿Y si tienes muchas preguntas? ¿Qué sucede si te preocupa lo que dirá o no dirá tu bendición patriarcal?
Si te sientes así, no estás solo. Y hay respuestas a tus preguntas. Sigue leyendo para conocer algunas de ellas.
¿Cómo saber cuando estoy listo(a)?
No hay una edad específica en la que “deberías” recibir tu bendición patriarcal. ¡Te ayudará sin importar cuándo la recibas! Dicho esto, el momento ideal para recibir tu bendición es cuando eres “lo suficientemente joven como para que aún tengas por delante muchas decisiones importantes en la vida”, lo que describe bastante bien la etapa en la que te encuentras.
En última instancia, el momento en que recibes tu bendición patriarcal es algo a decidir entre tú y el Padre Celestial. Un buen indicador de que estás preparado(a), es tener el deseo de recibir tu bendición patriarcal y entender lo que es, ¡pero no tienes que saberlo todo! Puedes orar para recibir confirmación y hablar con tu obispo o presidente de rama sobre tus preguntas.
Después de una lección de las Mujeres Jóvenes sobre las bendiciones patriarcales, tuve la sensación de que necesitaba recibir la mía para saber la guía que el Padre Celestial tiene reservada para mí. Oré mucho y estudié durante meses.
Entonces, un día en la Escuela Dominical, mi maestra me dijo: “Si estás pensando en tu bendición patriarcal, probablemente sea hora de que la recibas”. Eso me inspiró a hacerlo, y estoy muy agradecida de haberlo hecho. Gracias a mi bendición patriarcal, sé que el Padre Celestial sabe quién soy.
Acadia L., 16 años, Baden-Württemberg, Alemania
¿Realmente necesito la bendición patriarcal?
No estamos obligados a recibir la bendición patriarcal, ¡pero sin duda alguna es una buena idea! Tu bendición será una fuente de fortaleza, consuelo y revelación, y un recurso inestimable cuando estés tomando decisiones importantes o pasando por momentos difíciles.
Por ejemplo, el élder Randall K. Bennett, de los Setenta, dijo que recibir su bendición patriarcal lo ayudó a entender su “verdadera identidad eterna: quién era realmente y quién podía llegar a ser” . Eso aumentó su fe en el Padre Celestial y en Jesucristo, lo cual lo ayudó a mantenerse fuerte cuando sus padres se divorciaron más adelante.
Si aún no estás seguro(a) de si necesitas o deseas tu bendición patriarcal, pregunta a tus padres, hermanos, otros familiares o líderes de la Iglesia cómo les ha ayudado la suya.
Nada más recibir mi bendición patriarcal, aprendí mucho sobre mí misma. Me gusta volver a leerla al menos una vez a la semana, y cada vez que lo hago, aprendo algo nuevo. Me ayuda a volver a poner en contexto mi vida desde una perspectiva espiritual y a ver cómo el Señor me ha ayudado y guiado en cada aspecto de mi vida.
Dmitri P., 17 años, Minnesota, EE. UU.
¿Qué pasa si mi bendición no es lo que esperaba o pensaba que sería?
Si te preocupa que tu bendición patriarcal no aborde todas tus esperanzas, sueños y preguntas sobre el futuro —o que lo haga de una manera que no te guste— recuerda que es una bendición, no una predicción detallada. No te dirá todo lo que sucederá en tu vida (ni exactamente cómo sucederá), pero te dirá qué bendiciones puedes recibir al seguir la guía del Padre Celestial.
Por encima de todo, tu bendición patriarcal es un mensaje del amor de Dios por ti. El Padre Celestial quiere que tengas éxito y que regreses a Él. Tu bendición patriarcal es solo uno de los muchos recursos que Él te da para ayudarte en tu camino.
Solía tener dificultades para reconocer la revelación, pero a través de mi bendición patriarcal, mi Padre Celestial me reveló Sus bendiciones prometidas y Su amor por mí. Me fortaleció y me ayudó a centrarme en las cosas que más importan. Mi fe creció y mi amor por mi Salvador y por el Padre Celestial se profundizó.
Bree-Ell R., 16 años, Auckland, Nueva Zelanda