Conéctate
Samuel G.
16 años, Bogotá, Colombia
Fotografía por Carolina Triana
Juego al baloncesto. Un día, le envié un mensaje al entrenador diciéndole que no podría jugar ningún partido los domingos.
Él me respondió: “¿A qué te refieres? Si quieres convertirte en profesional, tienes que poner el deporte en primer lugar”. Le dije que si quería ser profesional, tenía que poner a Dios en primer lugar y Él me ayudaría.
Mi entrenador dijo: “Voy a hacer todo lo posible para que los partidos sean los sábados”, y así ha sido.
Puede que las cosas no siempre salgan así, pero me alegra que mi entrenador sepa que, para mí, la prioridad no es el deporte, sino mi Padre Celestial.
Cuando hago las cosas bien, siento que el Padre Celestial y Jesucristo están orgullosos de mí. Es una paz que nadie me puede quitar, porque sé que lo estoy intentando y que Ellos reconocen mi esfuerzo.