“La cárcel de Liberty”, El Amigo, agosto de 2025, págs. 26–28.
Relatos de las Escrituras
La cárcel de Liberty
A muchas personas de Misuri no les agradaban los santos. El gobernador envió soldados para hacer que se fueran.
Los soldados arrestaron a José Smith y a otros líderes de la Iglesia. Una noche, los guardias se estaban riendo de las cosas malas que les habían hecho a los santos.
José se puso de pie y gritó: “¡Silencio!”. Habló con el poder de Dios. Los guardias se disculparon y dejaron de hablar.
Más tarde, José y sus amigos fueron encerrados en una cárcel en una ciudad llamada Liberty. La cárcel era fría, pequeña y oscura. Solo tenían paja sucia para dormir. La comida que les daban los enfermaba.
José estaba preocupado por los santos, pero no podía hacer nada para ayudarlos.
José oró mucho. Preguntó si Dios se había olvidado de él y de los miembros de la Iglesia.
Finalmente, Dios contestó la oración de José. Él dijo: “Hijo mío, paz a tu alma”. Dios le dijo a José que sus dificultades no durarían para siempre y que serían para su bien. Le prometió que estaría con José “para siempre jamás” (Doctrina y Convenios 121:7, 46).