“Cinco maneras de manejar las grandes emociones”, El Amigo, marzo de 2025, págs. 38–39.
5 maneras de manejar las grandes emociones
¡A veces, la vida puede ser difícil! Sentir grandes emociones, como la tristeza y la preocupación, es parte de nuestra experiencia de vivir en la tierra.
En las Escrituras aprendemos que incluso el Salvador se sentía triste en ocasiones (véase Juan 11:32–36). Jesucristo sufrió todo tipo de dolor. Gracias a ello, Él sabe exactamente cómo te sientes. Él también sabe exactamente cómo ayudarte (véase Alma 7:11–12).
A continuación hay cinco cosas que te ayudarán cuando te sientas desanimado.
1
Ora al Padre Celestial pidiéndole ayuda.
Cuando oras pidiendo ayuda, el Padre Celestial y Jesucristo pueden guiarte (véase Alma 37:36–37). ¡Ellos te aman y desean ayudarte!
2
Recuerda que eres amado.
En las Escrituras se nos enseña que “el valor de las almas es grande a la vista de Dios” (Doctrina y Convenios 18:10). ¡Eso significa que el Padre Celestial te ama y eres importante para Él!
3
¡Pasa tiempo al aire libre!
El Padre Celestial y Jesucristo crearon este hermoso mundo para nosotros. Jugar al aire libre te ayuda a crecer sano y fuerte, y también puede ayudarte a sentirte mejor y más relajado.
4
Escribe cómo te sientes.
Llevar un diario personal puede ayudarte a recordar las lecciones que aprendas en la vida. También puede ayudarte a entender mejor lo que sientes.
5
Habla con un adulto de confianza.
Cuando hablas con alguien sobre cómo te sientes, esa persona puede ayudarte a recordar lo especial que eres. También puede ayudarte a saber cómo obtener el apoyo que necesitas.
A veces, incluso después de hacer estas cosas, podrías seguir sintiéndote triste. Es posible que debas hablar con un médico para que te ayude a sentirte mejor. También puedes solicitar una bendición del sacerdocio en cualquier momento. Pase lo que pase, ¡no estás solo! El Padre Celestial y Jesucristo te aman y quieren bendecirte y ayudarte.
Ilustraciones por Stephanie Mackay