“Anika es valiente”, El Amigo, marzo de 2025, págs. 44–45.
Anika es valiente
Un relato verídico de EE. UU.
“¿Estás lista?”, preguntó la mamá.
Anika asintió y abrazó a su osito de peluche. Lo iba a llevar a la iglesia. Confiaba en que la ayudaría a sentirse valiente.
Anika tenía que participar en el programa de la Primaria de hoy. Pero ella era nueva en este país; no hablaba bien inglés. Por eso, iba a decir su parte en español. ¿Le entenderían los demás?
La mamá le dio un abrazo. “Sé que estás nerviosa, ¡pero recuerda que el Espíritu Santo estará contigo! No estás sola”.
Eso hizo que Anika se sintiera un poco mejor. Le sonrió a su osito de peluche. Entonces seremos tres, pensó. ¡Mi oso, el Espíritu Santo y yo!
En el programa de la Primaria, la clase de Anika habló sobre lo que habían aprendido ese año. Pasaron al púlpito uno por uno. Pronto llegó el turno de Anika.
Abrazó a su oso. ¡Podía ser valiente!
“Mi familia estudia las Escrituras con Ven, sígueme todas las noches”, dijo Anika en español. Respiró hondo. “Aprendimos cómo José Smith perdonó a quienes lo lastimaron. Yo también puedo perdonar a los demás. En el nombre de Jesucristo. Amén”.
Anika volvió a su asiento. Su maestra les sonrió a ella y a su oso. “Bien hecho”, susurró. “¡Ustedes dos fueron muy valientes!”.
Anika sintió calidez en el corazón. ¡Ella había sido valiente! Y sabía que el Espíritu Santo estaba con ella.
Ilustraciones por Katie Rewse