Transmisiones anuales
Iniciativa 3: Invitar a los miembros y amigos a participar


14:0

Iniciativa 3: Invitar a los miembros y amigos a participar

Transmisión de la capacitación anual de SeI de 2026

Viernes 23 de enero de 2026

Hermano Chad H Webb: Nos centramos en invitar a aquellos que aún no se han inscrito. Dado que ampliar el alcance de Seminarios e Institutos es una de nuestras máximas prioridades, queremos seguir centrándonos en invitar a más jóvenes y jóvenes adultos a unirse a las clases.

Nuestra iniciativa “Invita a un amigo” de la primavera de 2025, en la que colaboramos con el Departamento Misional, ha tenido mucho éxito. ¡Muchas gracias a todos! El año pasado, más de 72 000 amigos de la Iglesia se inscribieron en cursos de Seminario e Instituto en todo el mundo.

Por experiencia, sabemos que los alumnos son misioneros clave para invitar a otras personas. Las invitaciones entre compañeros suelen ser las más eficaces. Cuando un joven invita de forma personal a un amigo a unirse a una clase o actividad de Instituto, esto conlleva un poder especial. Sus testimonios y amistades genuinos son esenciales para acoger a todos los que asisten. Muchos de nuestros amigos que se inscriben en las clases de Seminario e Instituto también deciden ser bautizados.

También hemos visto que los alumnos son nuestros mejores recogedores al invitar a alumnos potenciales en edad de Seminario e Instituto que aún no están inscritos, pero que podrían estarlo. Como maestros y líderes de SeI, tenemos acceso a herramientas e informes que nos ayudan a saber qué alumnos aún no se han inscrito. Otra manera eficaz de ayudar a más jóvenes y jóvenes adultos a asistir consiste en colaborar con los líderes del sacerdocio para que inviten a los miembros de sus barrios y estacas.

Ahora aprenderemos de un par de Áreas en las que una labor inspirada está marcando una gran diferencia. Primero escucharemos al Área Brasil y luego al Área África Sur.

Video del Área Brasil: Invita a un amigo

Cláudio Campo: Testificamos con gran gratitud que la vida de muchos jóvenes está cambiando gracias a la iniciativa misional “Invita a un amigo” de Seminario e Instituto. Todo comenzó en 2019 con la simple idea de invitar a un amigo a asistir a las clases de Seminario e Instituto. Esa idea se expandió y extendió a las clases de Seminario e Instituto de todo Brasil.

Igor Leonardo: Todos hicieron lo mejor que pudieron para traer personas. Nuestra verdadera meta es conectarlas con Cristo. Invité a cuatro amigos que se convirtieron en dieciocho, luego fueron cuarenta y dos, ¡y cada vez más!

Charles Freitas: Gracias a la iniciativa “Invita a un amigo” y al programa misional de Seminario, ya hemos podido ayudar a más de cincuenta jóvenes a ser bautizados en la Iglesia de Jesucristo. Y esto es solo el comienzo. A finales de año, habrá muchos más.

Rodrigo Chagas: Solo este año invitamos a varios jóvenes. Se han efectuado innumerables bautismos gracias a esta simple acción de invitar. Cada joven invitado es un alma que se acerca más al Salvador, Jesucristo.

Lara Sophia: Cuando comento lo que aprendo en Seminario, me doy cuenta de que estoy fortaleciendo mi propia fe en Jesucristo. Me hace muy feliz poder compartir el Evangelio con los demás por medio de Seminario. Las clases son una manera de expresar mejor lo que sentimos acerca de Jesucristo.

Ednice Batista: Seminario e Instituto no son solo clases, son oportunidades de hacer amigos y fortalecer testimonios del Evangelio de Jesucristo

Felipe Cardoso: Hemos visto la mano del Señor en la iniciativa “Invita a un amigo”, la cual ha tenido un impacto increíble en la vida de los jóvenes y en la labor de Seminarios e Institutos aquí en el Área Brasil. Es una invitación sencilla, pero su impacto en la vida de estos jóvenes es eterno.

Video del Área África Sur: Invitar a un miembro no inscrito

Tasara Makasi: ¡Hola! Me llamo Tasara Makasi y soy del Área África Sur. Después de darnos cuenta de que la seguridad preocupaba mucho a los alumnos de Seminario, deliberamos con los líderes del sacerdocio, lo que dio lugar a varias clases en cada unidad. Las clases eran muy pequeñas, así que preguntamos a los alumnos cómo podíamos hacerlas crecer. Nos dijeron que invitarían a sus amigos y, para que esas invitaciones fueran más eficaces, fueron de puerta en puerta, y no solo hablaron con sus amigos, sino también con los padres de ellos. Wilfred Sithole, nuestro coordinador en Harare, dirigió esta iniciativa.

Wilfred Sithole: A los padres que tenían hijos en Seminario les preocupaba su seguridad, ya que algunos tenían que caminar largas distancias para llegar a las clases. Se nos ocurrió crear varias clases más cerca de donde vivían los jóvenes, y estos dos maestros pueden contar una historia maravillosa de la Rama Maganga.

Maestra: Yo enseñaba la clase original, que tenía unos dieciocho alumnos, pero comenzó a crecer con los alumnos que venían de Maganga, que a veces tenían que desplazarse bajo la lluvia, así que tuvimos que crear otra clase en Maganga.

Maestro: Comencé la clase con dos alumnas, Tsitsi y Maria. Acepté que se invitara a otros a unirse a nosotros en la clase de Seminario, y el número creció de dos a veintidós.

María Derere: Me llamo María Derere y soy de la Rama Maganga. Fui la primera alumna en Seminario e invité a mi hermana, Tsitsi Derere.

Tsitsi Derere: Comenzamos solo nosotras dos, luego invitamos a otros a unirse y el número aumentó hasta veintidós.

Alumno: Estoy agradecido por estas dos hermanas. Me invitaron a asistir y sé que Seminario ha sido ordenado por Dios.

Toda la clase: ¡Nos encanta Seminario!

Hermano Chad H Webb: Nos acompaña la hermana Alice Cooper Felippini, de Brasil, para analizar esta iniciativa. Gracias por estar aquí. El hermano Tasara Makasi, de Sudáfrica, no puede acompañarnos en persona, pero lo escucharemos gracias a un video que nos ha enviado.

Hermana Cooper, lo que su Área ha hecho es extraordinario y muy inspirador. Gracias. ¿Qué hizo para ayudar a los alumnos a sentir tanto entusiasmo por invitar a sus amigos?

Alice Cooper Felippini: Qué gran pregunta. Hacemos un par de cosas. Una de ellas es capacitar a los maestros de Seminario para que realmente amen, incluyan y acepten a quienes nos visitan para que se sientan amados en la clase. Los alumnos, a través de la presidencia de clase, también reciben capacitación para que se reúnan con los demás alumnos e inviten a sus amigos de la escuela, del barrio o a los jóvenes menos activos. Y pueden amarlos, amarlos de verdad en la clase. Construimos una comunidad mediante el deporte, a veces con comida y actividades divertidas en las clases. Ellos quieren estar allí. Realmente lo desean. Quieren llevar a sus amigos. Así que están muy contentos de estar con sus amigos en la clase de Seminario compartiendo el Evangelio. Esto es algo de lo que hacemos.

Élder Clark G. Gilbert: Es hermoso. Me encanta esta visión de hacer de la clase de Seminario un lugar de pertenencia donde los amigos de la Iglesia, los amigos de los alumnos, querrían estar. ¡Y qué hermosa descripción!

Le preguntamos lo siguiente al hermano Makasi: Hermano Makasi, en su historia identificaron un obstáculo que impedía que los alumnos asistieran. ¿Qué pasos dieron para encontrar la solución adecuada para vencer ese obstáculo? Veamos su respuesta juntos.

Tasara Makasi: Primero, nos comunicamos con los líderes y hablamos del desafío que afrontábamos. A partir de esa conversación, se acordó que era necesario crear más clases. Los líderes llamaron a más maestros y nosotros los capacitamos, los orientamos y les dimos todos los recursos que necesitaban.

Luego, cuando comenzaron las clases, vimos que eran demasiado pequeñas. Consultamos a los alumnos, que nos dijeron: “¿Saben qué? Podemos invitar a nuestros amigos”. Así que se fueron a hablar con sus amigos. Pero lo más inspirador de esa reacción fue que también se comprometieron a hablar con los padres de esos amigos. Así que fueron de casa en casa, visitando a los padres y hablándoles de Seminario. Y, por ello, esas clases pequeñas acabaron siendo tan grandes.

Élder Clark G. Gilbert: Qué poderoso. Lo que realmente me impresiona de la respuesta del hermano Makasi es que identificaron el problema y deliberaron en consejo con los alumnos, los padres y los líderes para encontrar una solución que funcionaría para ellos.

Los obstáculos de ustedes para aumentar la participación en Seminario e Instituto podrían ser distintos de los de ellos, pero en este ejemplo hay un principio que nos beneficiará a todos: cuando primero nos esforzamos por entender los obstáculos, y luego deliberamos en consejo para buscar inspiración y encontrar soluciones, el Señor nos da respuestas.

Hermano Chad H Webb: Esto es realmente maravilloso. Gracias por este inspirador análisis.

¿Hay algo más que le gustaría agregar? Me conmovió ver a esos alumnos y lo emocionados que estaban por estar juntos. Supongo que también bendijo a los alumnos que ya estaban allí el haber sido los que extendieran la invitación y vieran cómo bendecía a sus amigos. Crea un espíritu de obra misional. ¿De qué otra manera bendice esto a sus clases?

Alice Cooper Felippini: Sí, es fantástico ver a los alumnos crear este modelo misional desde Seminario. Algunos maestros de Seminario invitan a los misioneros a hablar con ellos sobre cómo pueden hacer invitaciones sencillas a sus amigos y sobre la capacitación para el campo misional. Es fantástico ver su gozo al tener amigos con ellos en Seminario y con estos nuevos jóvenes que están viniendo. Están comprometidos con Cristo. Es hermoso verlo.

Hermano Chad H Webb: Era obvio en el video que les encanta estar juntos. Hay un sentido de pertenencia y quieren estar allí. Imagínense lo mucho que eso los bendecirá como futuros misioneros y a lo largo de sus vidas al liderar en la Iglesia. Muy bien hecho. Gracias. Es realmente emocionante.

Ahora la hermana Cooper responderá una pregunta hecha desde el Área Norteamérica Noreste.

Justin Wilkins: Soy Justin Wilkins, del Área Estados Unidos Noreste. ¿Cómo trabajó el personal de SeI con eficacia con los líderes locales del sacerdocio y los misioneros de tiempo completo en su labor de invitar a amigos a participar?

Alice Cooper Felippini: Muy buena pregunta. Tenemos que trabajar con los líderes y capacitarlos para que permanezcan con nosotros en este programa, en el programa misional de Seminario, y lo apoyen. Ellos ven los resultados en los barrios, en las clases de Seminario y en las estacas, donde hay más familias y más jóvenes comprometidos. A medida que ven los resultados, apoyan cada vez más. Les mostramos los números, los jóvenes, las experiencias, y quieren ser parte de ello. Es genial trabajar con ellos y también con los misioneros. Como dije, a veces algunos maestros de Seminario invitan a los misioneros a las clases para que practiquen ser misioneros por un minuto, compartan pequeños mensajes con los alumnos y pequeñas ideas para las invitaciones sencillas. Son las invitaciones bien sencillas las que atraen a los jóvenes. No es algo grande, sino algo como: “Hola, me encanta mi clase. ¿Quieres venir conmigo? Tendremos deportes. Mi maestra es genial”. Y así van; les encanta.

Élder Clark G. Gilbert: Hermoso.

Hermano Chad H Webb: Hay algo que usyed mencionó y que también dijo otra persona, y es trabajar con los líderes. Si se trata de obispos, líderes de Mujeres Jóvenes, presidentes de estaca o líderes de misión, ellos quieren para los jóvenes lo mismo que nosotros queremos para ellos. No vamos a pedirles que hagan algo por nosotros. Vamos y preguntamos si podemos ayudarlos en sus esfuerzos por profundizar la conversión de los jóvenes, prepararlos para la misión, bendecirlos de tantas maneras. Ellos aman a estos jóvenes. Están tratando de servirles. Si nos ven como un recurso para lo que están tratando de lograr, esa asociación puede ser maravillosa, y ustedes lo han demostrado. Así que gracias. Gracias.

Agradecemos todo lo que están haciendo para alentar, especialmente a sus alumnos, a invitar a sus amigos. Son invitaciones muy poderosas. Son sencillas y efectivas. Estamos muy agradecidos por ver lo que está sucediendo. Los invitamos a todos a que prosigan con sus esfuerzos, con espíritu de oración, para invitar a más personas a participar. A medida que seamos constantes en esos esfuerzos, seguiremos viendo al Señor obrar milagros en la vida de estos jóvenes y jóvenes adultos.

Élder Clark G. Gilbert: Gracias, hermano Webb.