Iniciativa 2: Retener y ayudar en la transición de los alumnos
Transmisión de la capacitación anual de SeI de 2026
Viernes 23 de enero de 2026
Hermano Chad H Webb: Otro ámbito en el que nos hemos centrado es la retención de los alumnos que actualmente están inscritos en programas de Seminario e Instituto. Una de las mejores maneras de bendecir a más jóvenes y jóvenes adultos es ayudar a los que ya están con nosotros a inscribirse para el siguiente año o la siguiente clase.
Hace poco, el presidente Oaks invitó a todos los jóvenes y jóvenes adultos a dar prioridad a la asistencia regular a Seminario e Instituto. A quienes asistan regularmente a Seminario, el presidente Oaks les prometió que:
-
Sentirán el amor de Dios.
-
Encontrarán respuestas para su vida.
-
Profundizarán su testimonio de Jesucristo.
-
Desarrollarán resiliencia emocional y espiritual.
-
Se prepararán para el templo, la misión, la educación y una futura familia.
A quienes asistan regularmente a Instituto, el presidente Oaks les prometió que:
-
Aprenderán a discernir la verdad del error.
-
Edificarán su relación con el Padre Celestial y con Su Hijo, Jesucristo.
-
Encontrarán guía y descubrirán respuestas a las preguntas de la vida.
-
Se reunirán con otras personas que los ayudarán a lo largo de la senda de los convenios.
-
Conocerán a personas con las que tal vez decidan salir en citas y casarse.
Estas poderosas promesas proféticas subrayan lo importante que es para cada uno de nosotros ayudar a cada uno de nuestros alumnos a inscribirse en el siguiente semestre o la siguiente clase.
Nuestra retención general de SeI en el curso escolar 2024–2025 fue del setenta y nueve por ciento. Agradecemos mucho sus esfuerzos por ayudar a los alumnos a seguir aprendiendo, pero cuando realmente se piensa en ese número, significa que uno de cada cinco alumnos no regresa a nuestras clases al año siguiente.
Piensen en lo que sucedería si no solo nos esforzáramos por traer a más alumnos, sino que también retuviéramos a los que ya han estado con nosotros. Veríamos un aumento aún más significativo en las inscripciones.
La disminución más significativa en nuestro sistema ocurre cuando los alumnos de Seminario hacen la transición a Instituto. Actualmente, el cincuenta y nueve por ciento de nuestros alumnos que se encuentran en su último año de Seminario van a la misión, o asisten a una institución del SEI o a Instituto al año siguiente. Hay muchas razones para este desfase, entre ellas la desconexión de los padres, la expectativa histórica de que Instituto es opcional y la gran cantidad de fuerzas seculares y de la vida que enfrentan nuestros jóvenes adultos. Pero aun así, estamos viendo avances, y ustedes pueden ayudar a acelerar ese progreso ayudando a los jóvenes adultos a encontrar soluciones a esos obstáculos.
Nuestra mayor oportunidad radica en fortalecer la transición de Seminario a Instituto. Son jóvenes que ustedes ya conocen, que confían en ustedes y que han comenzado a construir un cimiento espiritual que podemos seguir profundizando si los ayudamos a dar el siguiente paso de inscribirse en Instituto.
Veamos algunas Áreas que están trabajando arduamente para ayudar a los alumnos de Seminario durante la transición a Instituto. Primero escucharemos al Área Utah Sur, seguida del Área Canadá.
Video del Área Utah Sur: Transición de Seminario a Instituto
Shad Martin: Hace años, un líder local de la Iglesia habló con nosotros sobre este mismo asunto. Nos enseñó un principio importante: la transición de Seminario a Instituto funciona mejor cuando se comparte intencionalmente entre los maestros y líderes de Seminario, y entre los maestros y los líderes de Instituto. En lugar de ver Seminario como el final del trayecto e Instituto como algo que comienza más adelante por sí solo, nos animó a pensar en cómo Seminario e Instituto pueden trabajar hombro a hombro. La meta es ayudar a los alumnos a aprender acerca de Instituto, a tener experiencias significativas allí y a sentirse conocidos, bienvenidos y preparados para lo que vendrá a continuación, mientras todavía están con nosotros en Seminario.
Sean Dixon: Así que, al preguntarnos cómo hacer esto de manera más eficaz, varias ideas han guiado nuestros esfuerzos. Un ejemplo es recopilar información de los alumnos en su último año de Seminario acerca de dónde vivirán después de graduarse y luego hacer llegar esa información al Instituto más cercano a ellos. En esto se incluye entender sus planes de servir en una misión, las fechas de inicio y finalización y los correos electrónicos de la misión. Estos sencillos pasos permiten que los líderes de Seminario e Instituto tiendan una mano personal y anticipada para apoyar a los alumnos en su transición de Seminario a Instituto, y de sus misiones de vuelta a Instituto. Otra iniciativa ha sido organizar noches de Instituto en los Institutos de campus, a las que los alumnos de Seminario pueden asistir, experimentar Instituto de primera mano, conocer a los maestros y sentir el espíritu del lugar.
Chris Hansbrow: También creamos una clase nocturna de Instituto para los alumnos en su último semestre de Seminario, lo que les permite experimentar Instituto mientras aún están vinculados a Seminario. El primer año se matricularon 353 alumnos, el segundo año lo hicieron 561 y muchos otros asistieron de manera informal.
Sean Dixon: Mediante estos esfuerzos intencionales, año tras año, hemos visto un aumento constante en la inscripción en Instituto.
Shad Martin: Hemos sido bendecidos al preguntarnos continuamente: ¿Cómo pueden Seminario e Instituto coincidir y trabajar juntos para apoyar a los alumnos durante esta importante transición? Al hacerse esa misma pregunta en su propio entorno, estamos seguros de que la inspiración llegará y que los alumnos recibirán más apoyo a medida que avancen en su aprendizaje del Evangelio.
Video del Área Canadá: Transición de Seminario a Instituto
David Goldthorp: En el Área Canadá hemos tenido la bendición de ver un aumento en la retención durante los últimos cinco años. Estas son algunas de las cosas que estamos tratando de hacer.
Hermano Bennett, usted es el director de Instituto de Lethbridge. ¿Qué ha hecho el Instituto de Lethbridge este año para ayudar a los graduados de último año de secundaria a integrarse con éxito en Instituto?
Daniel Bennett: Hemos hecho tres cosas principales. Tenemos una clase de preparación misional para el último año de secundaria que enseñamos cada año, de marzo a junio, en un edificio local de Seminario para familiarizarnos con esos alumnos y ellos con nosotros, y así los conozcamos cuando se gradúen. Y luego, cuando regresan de sus misiones, ya los conocemos también. Lo siguiente es que, durante nuestra “Semana de bienvenida”, tenemos una noche para nuevos alumnos, en la que los invitamos a venir a este edificio de Instituto. Les damos un taco en una bolsa y los invitamos a inscribirse en Instituto. Lo tercero es que tenemos un representante en el consejo estudiantil de Instituto encargado de los estudiantes de primer año, que también es de primer año, y cuya labor es buscar a otros alumnos de primer año e invitarlos a venir a Instituto.
Missy, eres nuestra representante del consejo estudiantil para los recién graduados. ¿Qué has hecho para comunicarte con esos recién graduados?
Missy: Soy una recién graduada, así que puedo identificarme con ellos. Instituto me proporciona una lista cada semana para que les diga a todos estos nuevos alumnos de primer año lo mucho que me encanta Instituto.
David Goldthorp: Hermano Spencer, ¿qué ha hecho el Instituto de Edmonton para acercarse a los de último año de secundaria?
James Spencer: Nos coordinamos con la estaca de JAS, nombramos a un coordinador para que invite a todos los alumnos de último año de secundaria a la transmisión del 4 de mayo y tuvimos una breve reunión para conocernos antes de la transmisión, con algunos líderes de JAS. Así que esa fue otra gran oportunidad para conectarnos con ellos e interactuar. Y cuando empezó el curso escolar este semestre, tuvimos una noche en la que hicimos un taller especial de pizza solo con los recién graduados de secundaria y con la clase de preparación misional. Y sí, fue una gran oportunidad para que estuvieran todos juntos, saboreando un poco lo que es Instituto.
David Goldthorp: Además de estos grandes esfuerzos, hemos pedido a todos los maestros de Seminario del país que se comuniquen con cada uno de los graduados de Seminario de sus clases y los inviten a participar en Instituto y a invitar a sus amigos.
Hermano Chad H Webb: Tenemos aquí al hermano Shad Martin, del Área Utah Sur, y al hermano Danny Bennett, de la recién creada Área Canadá. Es un placer tenerlos aquí con nosotros. Muchas gracias a los dos.
Hermano Bennett, ¿cómo ha colaborado con éxito con los líderes del sacerdocio para centrarse en la transición de Seminario a Instituto?
Daniel Bennett: Gracias por la pregunta. Creo que la palabra clave en esa pregunta es colaborado. Si vemos que nuestro objetivo es el objetivo de ellos, y ellos ven que su objetivo es el nuestro —invitar a esos jóvenes adultos a venir a Cristo—, entonces tenemos esa relación simbiótica con ellos.
En el video mencioné algunas de las cosas que hemos hecho, pero algo que hice recientemente fue enviar un mensaje de correo electrónico a todos los obispos de las estacas geográficas, darles un informe de inscripción del semestre pasado y decirles: “¿Podrían revisar este informe e identificar a las personas que podrían beneficiarse de una invitación a Instituto?”. Y los invité específicamente a mirar a los recién graduados. “¿Quiénes de ellos les llaman la atención? Queremos que todos ellos reciban una invitación a Instituto”.
Un obispo se contactó conmigo el martes de esta semana y me dijo: “Hay un joven que es converso reciente, recién graduado, y me encantaría que asistiera a Instituto”. Y dijo: “Le tenderé la mano y lo invitaré”. Llegó la noche del miércoles, y yo tenía una clase grande, pero entró un joven al que no había visto antes. Me acerqué y, en cuanto se presentó, supe que era ese muchacho. Gracias a la interacción que tuve con el obispo, de inmediato sentí amor por ese joven. Así que sentí el poder de colaborar realmente con los líderes del sacerdocio.
Élder Clark G. Gilbert: Hermano Bennett, me encanta la conexión con los líderes del sacerdocio y con los barrios y estacas. Han dedicado mucho tiempo y conocen muy bien a esos jóvenes. De verdad creemos que es un eslabón crítico para aumentar la retención de Seminario a Instituto. Gracias. Espero que todos ustedes estén recibiendo sus propias ideas, impresiones e inspiración sobre lo que pueden hacer para ayudar con esta transición.
Hermano Martin, con todos los esfuerzos que ha estado haciendo ―hemos oído muchas ideas excelentes en el video― para ayudar a que los alumnos de último año se matriculen en Instituto, ¿cómo creó una cultura en la que tanto el personal de Seminario como el de Instituto sientan la responsabilidad de ayudar a todos los alumnos a asistir a Instituto?
Shad Martin: Gracias por esta pregunta. Realmente lo principal es siempre lo principal. Queremos que tengan experiencias espirituales poderosas en las Escrituras que los conviertan más profundamente a Jesucristo y a Su Evangelio restaurado, pero no pueden tener esas experiencias si no están con nosotros. Acabamos de plantear la pregunta a nuestros maestros y les hemos pedido que deliberen con los otros maestros o con sus coordinadores sobre esa misma cuestión: “¿Qué podemos hacer para ayudarlos, sobre todo a los alumnos de último año, en la transición de Seminario a Instituto, de modo que sigan teniendo esas experiencias de conversión?”. Nuestros maestros son muy creativos y nuestros líderes también son muy creativos. Todas esas ideas provienen de maestros y líderes individuales, que las han compartido y probado. Algunas han tenido éxito y otras han fracasado, pero empezamos a encontrar algunas cosas que realmente marcan la diferencia.
Élder Clark G. Gilbert: Me encanta que la idea de que un maestro de Seminario —si lo que en verdad queremos lograr es formar a discípulos de por vida— no solo intente que se gradúen de Seminario; necesitan cambiar, convertirse ellos mismos en discípulos y estar preparados para el siguiente paso. Puede que yo solo sea en una parada de autobús, pero no estoy acá solo para entretenerlos mientras están en la parada. Ellos necesitan progresar en su trayecto. Me encanta esta conexión entre Seminario e Instituto.
Hermano Chad H Webb: Es maravilloso. Gracias.
Probablemente debería aclarar algo. Sé que hay personas en este momento que tienen una pregunta. En el pasado, se nos pidió que no invitemos a los alumnos de Seminario a asistir a Instituto mientras todavía estén en la escuela secundaria o preparatoria, pero hemos recibido nuevas instrucciones de las organizaciones de las Mujeres Jóvenes y de los Hombres Jóvenes sobre lo apropiado que sería crear una experiencia —ya sea una actividad, un taller o incluso una clase— para introducir Instituto a los alumnos de último año de Seminario. Se harán nuevos ajustes de pautas al respecto. Pero deseamos que todos entiendan que lo que se sugiere aquí se ha aprobado y está funcionando, y de verdad los alentamos a pensar en cómo podrían implementar un programa similar.
Ahora querríamos oír una pregunta del Área Centroamérica para el hermano Martin.
Hector Manley: Soy Hector Manley, director del Área Centroamérica. ¿Qué desafíos encontraron y qué aprendieron al responder a esos desafíos que pudieran hacer más eficaces las implementaciones futuras?
Shad Martin: Gracias, Hector. Me alegra ver a Hector.
Sí, afrontamos algunos desafíos. Uno de ellos fue que nos dimos cuenta de que cuando asignábamos a un maestro de Seminario para que proporcionara una experiencia de Instituto, había un gran número de personas que acudían de ese Seminario en particular, aunque se invitara a varios Seminarios. Vimos que, a veces, los alumnos que se van a graduar tienen dificultades para hacer esa transición porque tienen miedo de no conocer a nadie allí. Nos dimos cuenta de que teníamos que trabajar en ello y deliberar en consejo. ¿De qué manera podemos no solo darles a conocer lo que es Instituto, sino también una experiencia para que, después de haberla tenido, se sientan más cómodos asistiendo a Instituto?
Al plantear esas preguntas, los maestros comenzaron a acompañar a sus alumnos a esas clases por las tardes. Hubo consejos de Seminario que se reunían con otros miembros de Seminario para asistir juntos. Descubrimos que hay un gran número de personas que probablemente no asisten porque les da miedo entrar en el edificio y no conocer a nadie. Si conseguíamos superar eso, más personas acudían a vivir esta experiencia; y cuando la tenían y cruzaban ese umbral, a menudo regresaban para experimentarla una y otra vez.
Élder Clark G. Gilbert: ¿Qué hacen cuando hay tantas personas que irán a Instituto en la zona donde han estado asistiendo a Seminario? Algunos se mudarán, otros irán a una institución de la Iglesia y tal vez la mayoría se quede. Esa proporción será diferente en cada Seminario de la Iglesia. ¿Cómo pueden incluir a todos para que se den cuenta de que esto es para ellos, aunque piensen: “No voy a estar aquí el año que viene” o “Me voy a la misión” o “Me voy a mudar a otro lugar”?
Shad Martin: En esa clase de Instituto solo para los alumnos de último año, tenemos noches específicas que se dedican a saber adónde van, incluso si se van a la misión muy pronto, y cómo podríamos conectarlos con el lugar al que se dirigen. Tenemos coordinadores que andan de un lado a otro, como diáconos, pasando códigos QR para recopilar información y llevarla a Instituto. Además, los maestros y líderes de Instituto son maravillosos al ministrar, tender la mano e invitar. Una de mis hijas asistió a una universidad local aquí, en la Universidad del Sur de Utah. Incluso antes de venir, un miembro del consejo de Instituto la había llamado ese verano ―entre su último año de Seminario e Instituto―, para invitarla. Así que ella acudió con entusiasmo para conocer a esa persona y asistir a Instituto. Así que nos esforzamos intencionalmente por recopilar sus datos, como diría Moroni, para “inscrib[ir] sus nombres, a fin de que se h[aga] memoria de ellos y [sea]n nutridos”. Cada noche de esa clase estamos haciendo algo para lograrlo.
Hermano Chad H Webb: Maravilloso. Gracias. Con el cambio de edad de las misioneras, esto podría ser incluso más importante: que tengan esa introducción a Instituto antes de irse a la misión y luego también una cálida bienvenida cuando regresen a casa.
¿Algo más al respecto, hermano Bennett?
Daniel Bennett: En Canadá hacemos algo similar. Todos los maestros de Seminario recopilan información en todo el país sobre dónde estarán sus jóvenes el próximo año.
Hermano Chad H Webb: ¿Y luego hacen una invitación personalizada específica?
Daniel Bennett: Sí. Recibimos la información en Instituto y podemos filtrarla por la ubicación de dónde estarán el siguiente semestre, y así contactamos con cada alumno que esté en nuestra ubicación.
Hermano Chad H Webb: Maravilloso. Gracias a los dos por todo lo que hacen. Es fabuloso.
Sigamos trabajando todos juntos según nuestras capacidades, buscando maneras inspiradas y creativas de ayudar a los alumnos a hacer con éxito la transición de Seminario a Instituto. Contamos con una serie de recursos, herramientas e informes para ayudarnos. Como mencionaron, todo maestro de Seminario debe sentir que su trabajo no ha concluido hasta que todos los alumnos ocupen con seguridad su asiento en la siguiente clase, incluido Instituto.
De manera similar, seguimos centrándonos en invitar a quienes aún no se han inscrito.