Introducción a los sitios históricos de Nueva York y Pensilvania

En Nueva York y Pensilvania hay lugares de gran importancia histórica para La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Various people walk the paths around the Sacred Grove. There are lots of trees around and everything is very green. The families are all walking on dirt pathways.
“Vi una columna de luz, más brillante que el sol, directamente arriba de mi cabeza; y esta luz gradualmente descendió hasta descansar sobre mí… Al reposar sobre mí la luz, vi en el aire arriba de mí a dos Personajes, cuyo fulgor y gloria no admiten descripción. Uno de ellos me habló, llamándome por mi nombre, y dijo, señalando al otro: Este es mi Hijo Amado: ¡Escúchalo!”.
José Smith
Un día de primavera de 1820, José Smith, de catorce años, se fue a orar al bosque cercano a su casa en Palmyra, Nueva York. Como respuesta a aquella oración, Dios el Padre y Su Hijo, Jesucristo, se aparecieron a José Smith y hablaron con él. Esa respuesta cambió la vida de José y lo inició en el trayecto que lo llevaría a restaurar el Evangelio de Jesucristo.
Representación artística de la Primera Visión.
Tres años después, un ángel se apareció a José en la habitación de arriba de la cabaña de troncos de su familia. El ángel se presentó como Moroni, un profeta e historiador que le habló a José de un registro antiguo que contenía la plenitud del Evangelio de Jesucristo. Moroni le reveló la ubicación, pero pasarían cuatro años antes de que José estuviera listo para recibirlo.
Dormitorio en el piso superior de la casa de la niñez de José.
Durante ese tiempo, José se mudó a Pensilvania y pasó un tiempo trabajando para un hombre llamado Josiah Stowell. Mientras estaba allí, conoció a Emma Hale Smith y se casó con ella. Después de casarse, a José se le permitió obtener el registro de manos del ángel Moroni. Se desplazó al cerro Cumorah para obtenerlo y comenzó su labor de traducción. Un maestro de escuela llamado Oliver Cowdery oyó hablar del proyecto y viajó para conocer a José Smith con la esperanza de servir como su escribiente. Oliver creía en la obra que se estaba llevando a cabo y fue el escribiente de José mientras este traducía el Libro de Mormón. Los dos comenzaron a trabajar en la traducción en la casa de José y Emma en Harmony, Pensilvania. Fue también en esa época cuando aparecieron más mensajeros celestiales que restauraron el sacerdocio, el poder y la autoridad de Dios, sobre la tierra. Luego, José y Oliver se bautizaron el uno al otro en el río Susquehanna.
La casa de José y Emma Smith en el sitio de la restauración del sacerdocio.
A medida que se corría la voz en cuanto a aquella “Biblia de oro”, José comenzó a afrontar persecución, lo que hizo más lento el proceso de traducción. José y Oliver decidieron trasladar la labor de traducción a Fayette, Nueva York, a la granja de los Whitmer. La familia Whitmer creía que José estaba restaurando el Evangelio de Jesucristo y le había ofrecido ayuda. En la granja de los Whitmer, José y Oliver pudieron terminar la traducción del Libro de Mormón.
Images from the film "Days of Harmony." Joseph Smith and Oliver Cowdery sit at a table and translate the Book of Mormon.
Actores representando la traducción del Libro de Mormón.
Entonces, José Smith buscó a alguien que publicara el libro, y en Palmyra, Nueva York, encontró a un impresor dispuesto que se llamaba Egbert B. Grandin. Grandin aceptó realizar la composición tipográfica, la impresión y la encuadernación de 5000 ejemplares del Libro de Mormón. Con el apoyo económico de Martin Harris, que hipotecó su granja, el Libro de Mormón se hizo realidad y se anunció por primera vez para la venta en la tienda de Grandin.
Actores representando la impresión del Libro de Mormón.
A medida que el Libro de Mormón se daba a conocer, más personas se interesaron en las enseñanzas del Evangelio restaurado. El 6 de abril de 1830, unas cincuenta personas se reunieron en la cabaña de troncos de la familia Whitmer y la Iglesia restaurada de Jesucristo se organizó oficialmente.
Hoy en día, se han conservado los sitios donde ocurrieron aquellos eventos históricos. Se invita a los visitantes a experimentar estos lugares y aprender sobre lo que sucedió allí, tanto en persona como en línea. Los sitios históricos de Nueva York y Pensilvania cuentan una historia de fe, perseverancia y esperanza. Estos lugares pueden inspirar a las personas a aprender más acerca de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y a fortalecer su fe en Jesucristo.