En la primavera de 1820,
Dios el Padre y Jesucristo se aparecieron a José Smith en el bosque cercano a su casa. José tenía catorce años cuando decidió que debía hacerle sus preguntas a Dios por medio de la oración después de leer
Santiago 1:5: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, quien da a todos abundantemente y sin reproche”. José creció en una región de gran actividad y fervor religiosos. Estaba preocupado por su propia salvación y quería saber qué iglesia podría llevarlo a Dios. A principios de la primavera, José se aventuró a un lugar predeterminado en el bosque cercano a su casa y se arrodilló a orar. Para su asombro, Dios el Padre y Jesucristo lo visitaron. La instrucción que le dieron como respuesta a su oración impulsó el comienzo de la restauración de la Iglesia de Cristo sobre la tierra.
A la antigua zona boscosa de unas 8 hectáreas [20 acres] que se halla en el costado occidental del Sitio histórico de la Arboleda Sagrada se la conoce como la Arboleda Sagrada ya desde 1905. En 1818, cuando la familia Smith se trasladó a esta propiedad de 40 hectáreas [100 acres], el terreno estaba cubierto de bosques. Para la primavera de 1820, la familia había despejado unas 12 hectáreas [30 acres] para el cultivo, pero dejaron grandes extensiones de productivos bosques tanto hacia el este como hacia el oeste de la granja. Hoy en día, este bosque cuidadosamente preservado contiene una serie de senderos que proporcionan a los visitantes un lugar reverente para la serena contemplación.
Lea más acerca de la experiencia de José en la Arboleda Sagrada en
Santos, tomo I, capítulo 2.
Qué puede esperar
Su visita a la Arboleda Sagrada es autoguiada y los misioneros le invitarán a explorarla después de hacer un recorrido por las casas de la granja de la familia Smith. Puede pasar todo el tiempo que desee en la Arboleda Sagrada; hay bancos cada cierta distancia si quiere sentarse a reflexionar con tranquilidad. Aunque los senderos de toda la Arboleda están sujetos a las condiciones climáticas, hay sillas de ruedas aptas para terrenos ásperos disponibles en el Centro de Bienvenida.
Recorrido con vistas en 360°