Ministerio en las instituciones penitenciarias
Para los adolescentes: Mi padre está en la cárcel y es difícil hablar acerca de ello. ¿Qué puedo decir al respecto?


“Para los adolescentes: Mi padre está en la cárcel y es difícil hablar acerca de ello. ¿Qué puedo decir al respecto?”, Ministerio en las instituciones penitenciarias, 2023

“Para los adolescentes: Mi padre está en la cárcel y es difícil hablar acerca de ello. ¿Qué puedo decir al respecto?”, Ministerio en las instituciones penitenciarias

A teenage young man is sitting on a hill near an open field. There appears to be a school in the background. He is alone and appears to be listening to music on his headphones.

Para los adolescentes: Mi padre está en la cárcel y es difícil hablar acerca de ello. ¿Qué puedo decir al respecto?

El procesar el hecho de que un ser querido esté en la cárcel puede ser muy difícil; tal vez te sientas solo o deprimido. Muchas cosas en tu vida pueden haber cambiado. Quizás sea difícil que sigas adelante con tus actividades normales, tales como la escuela o el trabajo. Tal vez te enojes con tus padres, otros familiares, amigos o incluso contigo mismo, y por eso estas emociones pueden dificultar hablar con los demás acerca de lo que está sucediendo.

Hay muchas personas de tu edad que están pasando por situaciones similares; sin embargo, cada persona tiene su propia historia y sentimientos que superar. Una persona que sabe exactamente lo que sientes es Jesucristo. Aunque quizás no entendamos plenamente cómo es que eso es posible, en las Escrituras leemos que Cristo salió, “sufriendo dolores, aflicciones y tentaciones de todas clases” (Alma 7:11; cursiva agregada).

Gracias a Él, no tienes que sentirte solo. Si lo deseas, lee el discurso del élder Jeffrey R. Holland “Nadie estuvo con Él”, de la Conferencia General de abril de 2009. El élder Holland explica que, “debido a que Jesús caminó totalmente solo por el largo y solitario sendero, nosotros no tenemos que hacerlo”.

El presidente Russell M. Nelson enseñó que puedes hallar respuestas y consuelo al “or[ar] en el nombre de Jesucristo acerca de [t]us preocupaciones, [t]us temores, [t]us debilidades, sí, los anhelos mismos de [t]u corazón. ¡Y luego, escuch[a]!” (“Revelación para la Iglesia, revelación para nuestras vidas”, Conferencia General de abril de 2018).

Algo más que puede ayudarte a no sentirte tan solo es contar de forma consciente tus experiencias a los demás, porque es saludable e importante hablar de tus sentimientos en entornos seguros. Ora para saber con quién debes hablar y cuándo. Si hablar con un amigo de confianza resulta demasiado difícil, comienza con un pariente cercano. Antes de hablar con alguien, piensa en lo que te sientas cómodo de comentar; no es necesario que lo expliques todo. Puedes explicar que tus experiencias son difíciles de contar y que te gustaría recibir apoyo.

Si expresar tus sentimientos con alguien te da miedo ahora mismo, ¡está bien! Puedes comenzar por hablar con Dios por medio de la oración. Él nos ha dicho: “Mirad hacia mí en todo pensamiento; no dudéis; no temáis” (Doctrina y Convenios 6:36). Él te conoce por nombre y sabe qué dificultades atraviesas; Él nunca te abandonará.

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