“Introducción”, Ministerio en las instituciones penitenciarias, 2023
“Introducción”, Ministerio en las instituciones penitenciarias
Introducción
Tener a un ser querido en la cárcel puede ser una experiencia terrible. Usted tal vez se sienta solo, tenga dificultades para sobrevivir por falta de recursos económicos o se preocupe por el futuro (véase Isaías 41:10). El Padre Celestial y Jesucristo conocen sus necesidades y desean consolarlo, y una de las maneras en que Dios envía ayuda es por medio de los demás. Tal vez se sienta dolido y avergonzado, y quizás desee aislarse de los demás; sin embargo, permitir que otras personas brinden ayuda es una manera de demostrarle a Dios que se siente agradecido por Su amor. Rodéese de personas en las que confíe y de expertos que puedan ayudarlo.
El élder Jeffrey R. Holland, del Cuórum de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, enseñó: “Dios aguarda deseoso la oportunidad de contestar sus oraciones y cumplir sus sueños, como siempre lo ha hecho, pero no puede hacerlo si ustedes no oran ni tienen sueños. En pocas palabras, Él no puede hacerlo si ustedes no creen” (“Terror, Triumph, and a Wedding Feast”, [Devocional de la Universidad Brigham Young, 12 de septiembre de 2004], pág. 3, speeches.byu.edu).
La hermana Reyna I. Aburto, líder de la organización de mujeres de la Iglesia, brindó ánimo adicional al enseñar esto: “Si sienten que no pueden dar un paso más, por favor, pidan ayuda. Les ruego que no se den por vencidas. Hay esperanza. Hay sanación. Hay gozo. Hay amor a su alrededor. Por favor, recurran a la gracia redentora del Señor y recurran a las personas que las rodean. No se den por vencidas. Por favor, no se den por vencidas” (en “Sister to Sister Conversation” [Conferencia de la Universidad Brigham Young para mujeres, 1 de mayo de 2020], ChurchofJesusChrist.org).