“Ezequiel 47: Las bendiciones del templo”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026
“Ezequiel 47: Las bendiciones del templo”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario
Ezequiel 1–3; 33–34; 36–37; 47: Lección 141
Ezequiel 47
Las bendiciones del templo
El Señor nos da muchas bendiciones por medio de nuestra adoración en el templo. Ezequiel vio en visión un templo de los últimos días que se construirá en Jerusalén. Vio que manaba agua desde el templo, la cual sanaba las tierras circunvecinas y daba vida al mar Muerto. La visión simboliza las bendiciones que el Señor nos da cuando lo adoramos en Su templo. Esta lección puede ayudar a los alumnos a sentir un mayor deseo de adorar a Dios en el templo.
Preparación del alumno: Considere dar a los alumnos las preguntas siguientes e invitarlos a acudir a clase preparados para compartir sus respuestas:
Posibles actividades de aprendizaje
El deseo de adorar en el templo
Comience la lección de una manera que ayude a los alumnos a pensar en su deseo de asistir al templo y adorar en él. Para ello, podría mostrar una imagen de un templo. Luego, escriba las respuestas de los alumnos a una de las preguntas siguientes a un lado del templo y sus respuestas a la otra pregunta al otro lado.
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¿Cuáles son algunas de las razones por las que un adolescente podría querer asistir al templo y adorar en él?
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¿Cuáles son algunas de las razones por las que podrían no querer asistir al templo? ¿Qué puede hacer que resulte difícil?
Las preguntas de autoevaluación pueden ayudar a los alumnos a reconocer oportunidades de crecimiento y aprendizaje personales. Invítelos a dedicar un momento a meditar en las siguientes preguntas acerca de sí mismos.
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¿Cuán fuerte es tu deseo de adorar en el templo? ¿Por qué?
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¿Qué podría impedir que tengas el deseo de asistir al templo?
A medida que estudies Ezequiel hoy, busca la ayuda del Señor para aumentar tu deseo de asistir al templo y adorar en él.
La visión de Ezequiel del templo
Nota: A fin de ayudar a los alumnos a sentir el amor del Señor, en esta lección es importante referirse a las bendiciones como si vinieran de Él por medio del templo, y no del templo en sí.
En Ezequiel 47, Ezequiel tuvo una visión que podría simbolizar las bendiciones que el Señor da a todos los que hacen la obra del templo y de historia familiar. Comenzó con un mensajero celestial que llevó a Ezequiel a la puerta del templo en Jerusalén.
Lee Ezequiel 47:1 para saber lo que Ezequiel vio venir del templo.
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¿Cómo podría el agua ser un símbolo apropiado de las bendiciones del Señor?
Algunas posibles respuestas podrían incluir que el agua da vida, que es necesaria para todos, que limpia y que está disponible para todos. Durante Su ministerio terrenal, el Salvador se comparó a Sí mismo y a las bendiciones que ofrece con el agua viva (véanse Juan 4:10; 7:37–39).
Para la actividad siguiente, puede ser útil explicar que un codo es una unidad de medida que va desde el codo hasta la punta de los dedos, aproximadamente de 45 a 53 centímetros, o de 18 a 21 pulgadas.
Lee Ezequiel 47:2–5 para saber cuán profunda llegó a ser el agua que manaba del templo.
Debido a que la enseñanza del Señor en este relato es muy visual, puede ayudarnos el dibujar lo que estamos aprendiendo. En la mitad superior de una página de tu diario de estudio, dibuja una representación sencilla de un templo y de agua saliendo de él. (Más adelante, en la parte inferior de la página dibujarás más de la parte hacia donde se dirige el agua).
Si resultara útil, los alumnos podrían ver “Y el río aumentará”, disponible en LaIglesiadeJesucristo.org, desde 0:26 hasta 1:29.
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¿Qué crees que estaba enseñando el Señor en esa visión acerca de las bendiciones que Él da por medio del templo?
Pregunte a los alumnos:
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Si añadieran algo a su dibujo para simbolizar un lugar donde nada vive o prospera, ¿qué sería y por qué?
Si se les hiciera la misma pregunta a los habitantes de Jerusalén en los días de Ezequiel, la respuesta probablemente sería el desierto de Judea o el mar Muerto. El mar Muerto recibe su nombre debido a su incapacidad para albergar vida animal o vegetal. Además, su agua es salada y no es potable. Si resultara útil que los alumnos vean el desierto junto al mar Muerto, muéstreles la imagen “El desierto de Judea” (Fotografías bíblicas, nro. 3) o diríjalos a ella. Se encuentra en Ayudas para el estudio, en la Biblioteca del Evangelio o en el apéndice de la Biblia. También podrían mirar el “Mapa físico de la Tierra Santa” (Mapas bíblicos, nro. 1) y buscar el desierto de Judea y el mar Muerto.
Lee Ezequiel 47:8–9, 12 para saber lo que le sucedería a todo lo que tocara el agua del templo, incluso al mar Muerto.
Invite a los alumnos a dibujar lo que acaban de leer en la mitad inferior de la página para completar el dibujo.
El siguiente es un ejemplo de una pregunta abierta que ayuda a los alumnos a descubrir la doctrina y los principios del Evangelio por sí mismos. Este método puede hacer que el estudio de las Escrituras por parte de ellos sea más relevante y puede permitir que el Señor les enseñe y los inspire de manera personal. (Para obtener capacitación adicional sobre esta habilidad, véase: “Crear preguntas de búsqueda abiertas que ayuden a los alumnos a descubrir la doctrina y los principios del Evangelio por sí mismos y que no los conduzcan a una respuesta específica” en Habilidades para el desarrollo del maestro).
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¿Cómo resumirías lo que aprendiste de la visión de Ezequiel?
Es posible que los alumnos mencionen una variedad de principios. Agradézcales sus respuestas y pregúnteles por qué es importante lo que aprendieron.
Uno de los principios que los alumnos podrían reconocer es el siguiente: Cuando adoramos al Señor en el templo, Él nos bendice con sanación, vida nueva y crecimiento. Si lo desean, podrían escribir este principio, o uno que ellos hayan localizado, en sus ejemplares de las Escrituras, junto a Ezequiel 47:1–9.
Si resultara útil para una mayor comprensión, continúe reproduciendo el video del élder Dale G. Renlund, del Cuórum de los Doce Apóstoles, y su familia desde 1:58 hasta 2:33.
Profundiza tu comprensión
Prepare una copia del volante “Las bendiciones del templo” para cada alumno.
Lee el volante “Las bendiciones del templo” y subraya o encierra en un círculo las bendiciones que te llamen la atención.
En sus dibujos, los alumnos pueden escribir esas bendiciones en el agua que sale del templo. También pueden añadir cualquier bendición adicional en la que puedan pensar que el Señor nos da a través del templo.
Considere invitar a los alumnos a que compartan sus dibujos y las bendiciones que escribieron con un compañero o con un grupo pequeño. Como alternativa, podría dibujar el río en la pizarra y pedirles que escriban allí las bendiciones en las que pensaron. Luego, ellos pueden agregar a sus dibujos bendiciones que les gustaría recordar de lo que otros compartieron.
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¿Qué bendiciones te llamaron la atención?
Invite a los alumnos a pensar en respuestas a las preguntas siguientes por unos momentos antes de preguntarles. A medida que respondan, podría hacerles preguntas como las siguientes: “¿Por qué esto es significativo para ustedes?”. “¿Alguien más ha tenido una experiencia similar?” y “¿Qué les gustaría agregar a lo que se ha compartido?”.
Si los alumnos viven en una zona donde muchos no han asistido al templo debido a la distancia, y no conocen a muchas personas que hayan asistido al templo, considere modificar la segunda pregunta acerca de las bendiciones que los alumnos u otras personas han experimentado al prepararse para adorar en el templo.
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¿De qué manera las bendiciones que reconociste podrían sanar o dar vida?
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¿En qué ocasiones tú o aquellos a quienes conoces han experimentado una de estas bendiciones del Señor al adorar en el templo?
Si cree que los alumnos se beneficiarían de ver otros ejemplos de algunas bendiciones disponibles mediante la adoración en el templo, podría mostrar uno de los videos siguientes:
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“Los templos son un faro” (2:50)
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“La obra del templo y de historia familiar: Sanación y sellamiento” (14:43) desde 7:36 hasta 12:20.
Cómo te sientes con respecto al templo
Para concluir la lección, considera buscar un lugar en tu dibujo o en tu diario de estudio para escribir tus sentimientos en cuanto a asistir al templo y adorar en él, y en cuanto a recibir las bendiciones del Señor. Busca la ayuda del Espíritu Santo para escribir tus sentimientos bien y con precisión.
Considere invitar a aquellos alumnos que deseen compartir sus pensamientos y testimonios. Usted también podría compartir los suyos.