Seminario
Ezequiel 1–3; 33: “Te he puesto por atalaya”


“Ezequiel 1–3; 33: ‘Te he puesto por atalaya’”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026

“Ezequiel 1–3; 33: ‘Te he puesto por atalaya’”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario

Ezequiel 1–3; 33–34; 36–37; 47: Lección 138

Ezequiel 1–3; 33

“Te he puesto por atalaya”

A man standing under the awning of a small stone tower, looking out over the surrounding landscape.

¿Cómo podemos mantenernos a salvo con tantos peligros espirituales en el mundo? El Señor llama a profetas para que sirvan de atalayas a fin de advertirnos y protegernos. Él llamó a Ezequiel para que sirviera como atalaya de los israelitas mientras estaban cautivos en Babilonia (véase Ezequiel 3:16–17). Esta lección puede ayudar a los alumnos a sentir un mayor deseo de dar oído a las advertencias de los profetas del Señor.

Preparación del alumno: Invite a los alumnos a leer “Profeta” en la Guía para el Estudio de las Escrituras o “Profetas” en Temas y preguntas de la Biblioteca del Evangelio. Podrían buscar la función de los profetas y reflexionar sobre el modo en que ven que los profetas la cumplen.

Posibles actividades de aprendizaje

Sentimientos hacia el profeta del Señor

Considere comenzar la clase invitando a los alumnos a reflexionar sobre sus sentimientos hacia el profeta del Señor en la actualidad. Una manera de hacerlo podría ser mostrar una imagen del Presidente de la Iglesia e invitarlos a cantar o escuchar “Te damos, Señor, nuestras gracias” (Himnos, nro. 10). Luego, podría proporcionar las instrucciones que figuran a continuación. Tenga en cuenta que los sentimientos de los alumnos en cuanto al profeta pueden diferir unos de otros, y eso está bien. Anímelos a que respondan con sinceridad.

96:59

En tu diario de estudio, completa el enunciado siguiente con una o más respuestas:

Cuando veo al profeta, lo escucho hablar o leo sus palabras, siento…

Invite a los alumnos que así lo deseen a compartir con la clase lo que escribieron. Podría explicarles que a medida que compartan y escuchen, el Espíritu Santo puede iluminarles la mente y ablandarles el corazón para que sigan al profeta del Señor.

El Señor llama a Ezequiel como profeta

Ezequiel había sido capturado y llevado a Babilonia junto con otros israelitas. Mientras estaba cautivo, el Señor lo visitó y lo llamó a ser profeta (véase Ezequiel 1–2). Le prometió fortalecerlo cuando predicara a un pueblo rebelde y duro de corazón (véase Ezequiel 3:7–9).

ícono del Dominio de la doctrina Moroni 3:16–17 es un pasaje del Dominio de la doctrina. Podría invitar a los alumnos a marcar los pasajes del Dominio de la doctrina de forma particular para que puedan encontrarlos con facilidad.

Lee Ezequiel 3:10–11, 16–17, para saber lo que el Señor le enseñó a Ezequiel sobre su función como profeta.

  • ¿Qué encontraste?

A fin de ayudar a los alumnos a comprender el simbolismo de un atalaya, considere mostrar la imagen de Carcasona que se incluye en esta lección, junto con esta cita del élder Neil L. Andersen.

El élder Neil L. Andersen, del Cuórum de los Doce Apóstoles, explicó:

16:4
Former Official portrait of Elder Neil L. Andersen of the Quorum of the Twelve Apostles, 2010, August.   Replaced September 2019.

Carcasona es una imponente ciudad amurallada de Francia que se ha conservado desde la época medieval. Altas torres se yerguen desde sus murallas protegidas, construidas para atalayas que permanecían en aquellas torres día y noche, con la atención fija en la distancia para avistar al enemigo. Cuando los atalayas veían acercarse a un enemigo, su voz de advertencia protegía a la población de Carcasona del peligro inminente que no podían ver.

Un profeta es un atalaya en la torre y nos protege de los peligros espirituales que quizá no veamos (“El profeta de Dios”, Liahona, mayo de 2018, pág. 25).

  • ¿Cómo resumirías lo que Ezequiel 3:16–17 y el élder Andersen enseñan acerca de los profetas?

Ayude a los alumnos a reconocer que el Señor llama a profetas que sirven como atalayas para advertirnos de los peligros espirituales. Explique que la Primera Presidencia y el Cuórum de los Doce Apóstoles sirven como profetas del Señor en la actualidad. Si los alumnos completaron la actividad de preparación del alumno, podrían compartir lo que aprendieron como parte del análisis siguiente.

  • ¿Por qué “atalayas” es una buena manera de describir la función de los profetas?

En Ezequiel 33, Jehová enseñó nuevamente a Ezequiel su responsabilidad de servir como atalaya y compartir el mensaje de Dios con Israel (véase Ezequiel 33:1–7).

Lee Ezequiel 33:9–11 y busca la razón por la que el Señor quiere advertir a Su pueblo.

  • ¿Qué nos enseña el versículo 11 en cuanto al Padre Celestial y Jesucristo?

El élder D. Todd Christofferson, del Cuórum de los Doce Apóstoles, compartió cómo las advertencias proféticas son evidencia del amor de Dios:

15:15
Portrait of Elder D. Todd Christofferson.  Photographed in March 2020.

Lejos de tener el deseo de condenar, nuestro Padre Celestial y nuestro Salvador procuran nuestra felicidad y nos ruegan que nos arrepintamos, con el pleno conocimiento de que “la maldad nunca fue [y nunca será] felicidad” [Alma 41:10]. Por lo que Ezequiel y todos los profetas antes y después de él, declarando la palabra de Dios con todo su corazón, han amonestado a todos los que están dispuestos a alejarse de Satanás, el enemigo de sus almas, y “escoger la libertad y la vida eterna, por medio del gran Mediador de todos los hombres” [2 Nefi 2:27] (“La voz de amonestación”, Liahona, mayo de 2017, pág. 108).

  • ¿De qué manera el comprender la razón por la que el Señor llama a Sus profetas a ser atalayas influye en nuestro deseo de seguirlos?

Advertencias de los atalayas

El objetivo de la actividad siguiente es ayudar a los alumnos a ver ejemplos de advertencias que el Señor ha dado por medio de Sus profetas. Considere invitar a los alumnos a escoger una de las siguientes opciones para estudiar:

  1. Discursos recientes de miembros de la Primera Presidencia o del Cuórum de los Doce Apóstoles

  2. Estos pasajes de las Escrituras del Dominio de la doctrina u otros pasajes de su elección: Isaías 5:20; 1 Corintios 6:19–20 (véanse también el versículo 18); 2 Nefi 2:27; 2 Nefi 32:8–9; Alma 41:10; y Doctrina y Convenios 64:9–11.

Después de que los alumnos hayan elegido una opción para estudiar, muestre las instrucciones siguientes:

Estudia las enseñanzas de los profetas del Señor y prepárate para compartir lo siguiente:

  1. Las advertencias que el Señor ha dado por medio de Sus profetas.

  2. Las bendiciones que podemos recibir o los desafíos que podemos evitar al prestar atención a esas advertencias. Podrían provenir de lo que estudiaste o de tus pensamientos y experiencias.

  3. La forma en que sientes que esa advertencia es evidencia del amor de Dios o de Su deseo de que seamos felices.

Podría invitar a cada alumno a seleccionar una advertencia profética que encontraron en el paso 1 de su estudio y a escribirla en la pizarra. Como otra opción, los alumnos podrían escribir las advertencias en una hoja de papel y colocarlas por todo el salón. Invítelos a leer las advertencias que hayan escrito otras personas. Luego, la clase podría seleccionar algunas de ellas para analizarlas más detalladamente. Podría pedir a los alumnos que escribieron las advertencias seleccionadas que compartan sus respuestas a los pasos 2 o 3 de su estudio.

A medida que los alumnos escuchen y participen en el análisis, invítelos a reflexionar sobre sus circunstancias y necesidades personales. Anímelos a considerar si el Señor tiene advertencias o mensajes específicos para ellos.

Seguir al profeta

Reflexiona sobre los pensamientos y sentimientos que el Espíritu Santo puede haberte comunicado a lo largo de la lección acerca del Señor y Sus profetas. Agrega una o ambas de las líneas siguientes a tu diario de estudio y complétalas con tus pensamientos o sentimientos:

Algo que quiero recordar sobre el Señor y Sus profetas es…

Quiero seguir al profeta del Señor porque…

Podría concluir invitando a algunos alumnos a compartir lo que escribieron. Usted también podría compartir los sentimientos que ha tenido hacia el Señor y Sus profetas al preparar y enseñar la lección.

Memorizar

Podría ayudar a los alumnos a memorizar la referencia y la frase clave del Dominio de la doctrina durante esta lección y repasarlas en lecciones futuras. La frase clave de las Escrituras correspondiente a Ezequiel 3:16–17 es la siguiente: “El profeta es ‘atalaya a la casa de Israel’”. En los materiales del apéndice que se encuentran bajo el encabezado “Actividades de repaso del Dominio de la doctrina” hay ideas para las actividades de memorización.