“Jeremías 1: ‘Antes que te formase en el vientre, te conocí; y […] te di por profeta’”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026
“Jeremías 1: ‘Antes que te formase en el vientre, te conocí; y […] te di por profeta’”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario
Jeremías 1–3; 7; 16–18; 20: Lección 130
Jeremías 1
“Antes que te formase en el vientre, te conocí; y […] te di por profeta”
¿Alguna vez se ha preguntado qué sucedió en la vida preterrenal que lo preparó para sus responsabilidades en la vida terrenal? En la vida preterrenal, el Padre Celestial dio responsabilidades divinas a Sus hijos para que las llevaran a cabo en la vida terrenal. Algunos ejemplos de ello son Jesucristo (véase 1 Pedro 1:19–20) y Jeremías (véase Jeremías 1:5). Esta lección puede ayudar a los alumnos a sentir el deseo de cumplir con su propósito divino.
Preparación del alumno: Invite a los alumnos a imaginar que tienen a un recién nacido en brazos y a pensar en estas dos preguntas:
Posibles actividades de aprendizaje
Prepararse para aprender
A fin de ayudar a los alumnos a prepararse para aprender que el Padre Celestial los conoce y que tiene un propósito divino para ellos, invítelos a imaginar la siguiente situación (puede adaptarla para que se ajuste mejor a sus alumnos; por ejemplo, podría tratarse de un maestro que les exige obtener una determinada calificación en una clase difícil).
Imagínate que un entrenador te desafía a trabajar para lograr una meta difícil, como correr un kilómetro por debajo de un tiempo determinado para una fecha específica.
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¿Cómo afectarían las siguientes situaciones a tu deseo de conseguirlo y a tu confianza en que podrás lograrlo?
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El entrenador, que te conoce bien, ha trabajado contigo durante años y ha adaptado el desafío específicamente para ti.
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Un nuevo entrenador, que no te conoce, le ha dado el mismo desafío a todo el equipo.
Muestre la siguiente autoevaluación para ayudar a los alumnos a reflexionar sobre la perfección con la que el Padre Celestial y Jesucristo los conocen a ellos y su propósito divino. (Nota: Se pedirá a los alumnos que vuelvan a consultar esta autoevaluación en la Lección 148: “Evalúa tu aprendizaje 9”).
¿Cómo te evaluarías a ti mismo (1: se aplica a mí; 10: no se aplica a mí) con respecto a las siguientes afirmaciones? Anota en tu diario de estudio por qué calificaste cada afirmación de esa manera.
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Creo que el Padre Celestial y Jesucristo me conocen mejor que nadie.
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Creo que Ellos me han dado un propósito divino que puedo cumplir con Su ayuda.
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Quiero conocer y cumplir la misión divina que el Padre Celestial y Jesucristo me han dado.
Invite a los alumnos a prestar atención a los pensamientos y sentimientos que provienen del Espíritu Santo mientras aprenden más sobre su propósito divino.
“Antes que nacieses […] te di por profeta”
A fin de ayudar a los alumnos a identificarse con Jeremías, podría preguntarles cómo se sentirían si el Señor les pidiera que hicieran algo difícil, como hablar en la Iglesia, enseñar una lección, servir en una misión, etc.
Es posible que Jeremías se sintiera de manera similar cuando el Señor lo llamó a servir como profeta en el reino de Judá. Es posible que a los alumnos les interese saber que Jeremías profetizó en Jerusalén más o menos en la misma época que Lehi (véase 1 Nefi 7:14).
Jeremías 1:4–5 es un pasaje del Dominio de la doctrina. Podría invitar a los alumnos a marcar los pasajes del Dominio de la doctrina de forma particular para que puedan encontrarlos con facilidad.
Lee Jeremías 1:4–5 y la siguiente cita del presidente Russell M. Nelson. Luego, haz un resumen de lo que aprendas acerca de nuestra relación con el Señor.
Su espíritu es un ser eterno. El Señor le dijo a Su profeta Abraham: “Fuiste escogido antes de nacer” [Abraham 3:23]. El Señor dijo algo similar en cuanto a Jeremías y muchas otras personas. Incluso lo dijo de ustedes.
Su Padre Celestial los ha conocido por mucho tiempo. Ustedes, como Sus hijos o hijas, fueron escogidos por Él para venir a la tierra precisamente en esta época, para ser líderes en Su gran obra sobre la tierra. [Fueron escogidos] no por sus características corporales, sino por sus atributos espirituales (“Decisiones para la eternidad”, Liahona, noviembre de 2013, pág. 107).
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¿Qué verdades podemos aprender de Jeremías 1:4–5 y de la cita del presidente Nelson?
Mientras los alumnos comparten, ayúdelos a reconocer que antes de nacer, el Señor nos conocía y nos dio responsabilidades específicas para cumplir en la vida terrenal.
Considere invitar a los alumnos a hacer cualquier pregunta que puedan tener acerca de esta verdad. Si hacen preguntas que el Señor aún no ha contestado claramente, agradézcales sus preguntas reflexivas, pero tenga cuidado de no especular sobre las respuestas.
Las citas que se encuentran en Recursos adicionales pueden ayudar a responder las preguntas de los alumnos.
Para ver otros ejemplos de personas que fueron llamadas a desempeñar responsabilidades específicas en la vida terrenal, los alumnos podrían leer uno o más de los siguientes pasajes: Lucas 1:13–17, 1 Nefi 11:14–20, Mosíah 3:5–10, Doctrina y Convenios 138:53–56.
En función de las preguntas y necesidades de sus alumnos, seleccione una o más de las tres secciones siguientes de la lección que considere que más los pueden ayudar.
Opción 1: Las promesas del Señor
Para el siguiente estudio de las Escrituras, puede invitar a la mitad de la clase a marcar los consejos que dio el Señor y a la otra mitad a marcar las promesas que Él hizo. Luego, pida a los alumnos que busquen un compañero que haya marcado cosas diferentes para compartirlas.
A continuación, analicen las preguntas siguientes como clase.
Lee Jeremías 1:6–9, 17–19 y marca los consejos y las promesas del Señor en respuesta a los sentimientos de incapacidad de Jeremías.
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¿Cómo pudieron ayudar las promesas del Señor a Jeremías a ver su llamamiento desde una perspectiva eterna?
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¿Qué le dijo el Señor a Jeremías que podría ayudar a los jóvenes de hoy con las responsabilidades que el Señor te ha dado?
Opción 2: Saber que mi propósito divino es importante
A fin de ayudar a los alumnos a sentir el deseo de aprender y cumplir su propósito divino, pueden ver “La generación escogida”, disponible en LaIglesiadeJesucristo.org, desde 5:43 hasta 7:14. En él se muestra cómo un joven fue bendecido al conocer su propósito divino.
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¿Cómo te ayudaría saber qué responsabilidades divinas te ha dado el Señor?
Opción 3: Conocer mi propósito divino
Invite a los alumnos a que, en grupos pequeños, den tantas respuestas diferentes como puedan a la siguiente pregunta durante dos minutos. Luego, invítelos a hacer una lista en la pizarra de las ideas que se les ocurrieron.
Los alumnos podrían compartir respuestas tales como leer las bendiciones patriarcales, orar, la revelación personal, pedir consejos a sus seres queridos y magnificar los llamamientos.
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¿Cómo puedo conocer las responsabilidades divinas que el Señor me ha dado?
Considere la posibilidad de mostrar la cita siguiente. Invite a cada grupo a elegir una de las cuatro sugerencias del élder Pingree y a analizar cómo el seguir esa sugerencia podría ayudar a un adolescente a comprender las responsabilidades divinas que el Padre Celestial le ha dado.
El élder John C. Pingree Jr., de los Setenta, compartió cuatro cosas que podemos hacer para entender las responsabilidades que el Señor nos ha dado:
Primero, centrarse en los demás […].
Segundo, descubrir y cultivar dones espirituales […].
Tercero, utilizar la adversidad […].
Y cuarto, confiar en Dios. Cuando le preguntamos a Él con fe y verdadera intención, Él nos revelará nuestras asignaciones divinas (“Tengo una obra para ti”, Liahona, noviembre de 2017, págs. 33–34).
El Señor me conoce
A fin de ayudar a los alumnos a compartir lo que han aprendido y sentido hoy, invítelos a hacer la siguiente actividad. Anímelos a obedecer la inspiración que reciban del Espíritu Santo.
Basándote en lo que has aprendido hoy, escribe un mensaje para tu yo del futuro en tu diario de estudio. Escribe lo que te gustaría recordar sobre el conocimiento que el Padre Celestial y Jesucristo tienen de ti y las responsabilidades divinas que Ellos te dieron.
Memorizar
Podría ayudar a los alumnos a memorizar la referencia y la frase clave del Dominio de la doctrina durante esta lección y repasarlas en lecciones futuras. La frase clave de Jeremías 1:4–5 es: “Antes que te formase en el vientre […] te di por profeta a las naciones”. Hay ideas para las actividades de memorización en los materiales del apéndice que se encuentran bajo el encabezado “Actividades de repaso del Dominio de la doctrina”.