“Jeremías 2–3: ‘Vuélvete […] porque misericordioso soy yo, dice Jehová’”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026
“Jeremías 2–3: ‘Vuélvete […] porque misericordioso soy yo, dice Jehová’”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario
Jeremías 1–3; 7; 16–18; 20: Lección 131
Jeremías 2–3
“Vuélvete […] porque misericordioso soy yo, dice Jehová”
Al igual que en la actualidad, las influencias mundanas en la época de Jeremías eran fuertes. Muchos del pueblo del Señor se habían alejado de Sus enseñanzas y pronto serían conquistados por sus enemigos. A pesar de la iniquidad de ellos, Jeremías fue enviado a enseñar que Dios aún los invitaba a volverse a Él y ser sanados. Esta lección puede ayudar a los alumnos a aumentar su deseo de acudir al Salvador en busca de misericordia y sanación.
Preparación del alumno: Invite a los alumnos a buscar un pasaje de las Escrituras que enseñe acerca de las bendiciones del arrepentimiento. Pueden prepararse a fin de comentar por qué esas bendiciones son significativas para ellos.
Posibles actividades de aprendizaje
Cisternas que no retienen agua
A fin de ayudar a los alumnos a comprender la condición del pueblo en la época de Jeremías, explique que el Señor a menudo nos ayuda a ver las verdades espirituales comparándolas con cosas con las que estamos familiarizados.
Considere llevar a la clase una jarra de agua, una palangana o un cuenco grande y una taza con unos agujeros pequeños en el fondo.
Sostenga en alto la jarra de agua mientras los alumnos leen el siguiente versículo.
Lee Jeremías 2:13 y busca un título del Salvador que podría representar el agua (una “cisterna” es una zona bajo tierra creada para almacenar agua).
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¿Qué nos enseña el título “fuente (o manantial) de aguas vivas” acerca de Jesucristo?
Los alumnos podrían compartir cosas tales como que Jesús es una fuente continua de purificación y de regeneración espiritual.
Invite a un alumno a que sostenga la taza sobre la palangana (para asegurarse de que el agua no se derrame) y que vierta un poco de agua de la jarra en la taza. Podría resultar útil que los alumnos vuelvan a leer el versículo 13 antes de hacerles una o ambas de las preguntas siguientes.
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¿Qué podría representar el hecho de verter el agua en la taza en ese versículo?
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¿Qué pueden enseñarnos los agujeros de las cisternas sobre la condición espiritual del pueblo en la época de Jeremías?
Comparta con los alumnos que el pueblo de la época de Jeremías estaba recurriendo a cosas mundanas, como dioses falsos, en lugar de al Señor para obtener propósito y fortaleza en sus vidas.
Reflexiona por un momento sobre tu determinación de acudir a Jesucristo en busca de propósito y fortaleza en tu vida. Al estudiar hoy, mantente abierto a las impresiones o sentimientos del Espíritu Santo respecto a acudir al Salvador en lugar de acudir a otras fuentes para obtener bendiciones y sanación.
Sentirse alejado del Padre Celestial y de Jesucristo
A fin de ayudar a los alumnos a conectarse con el siguiente caso hipotético, considere mostrar una imagen de un joven como la que se ofrece e invite a los alumnos a proponer un nombre y algunos detalles sobre él.
Imagina que hay un joven en tu clase de Seminario que siente que su vida es como una cisterna rota debido a las malas decisiones que ha tomado en el pasado. Se siente alejado del Padre Celestial y de Jesucristo y no tiene esperanzas de que las cosas mejoren.
Lee Jeremías 3:12–15, 22 y busca descripciones de Jesucristo que a este joven le ayudaría comprender. (Podría ser útil saber que “rebeldes” en esos versículos significa incrédulos o descarriados).
Considere escribir el siguiente enunciado incompleto en la pizarra. Invite a los alumnos a que comenten cómo completar el enunciado utilizando palabras o frases de los versículos.
Por aquellos que se arrepienten y se vuelven al Señor, Él…
Las respuestas podrían incluir “será misericordioso”, “no guardará enojo” (véase el versículo 12), “los llevará a Sion” (véase el versículo 14), “les dará pastores (líderes) que los apacienten con conocimiento y con entendimiento” (véase el versículo 15), “sanará sus rebeliones” (véase el versículo 22), etc.
Podría ser útil dedicar algún tiempo a analizar las frases de estos versículos sobre las que los alumnos tengan preguntas. Invítelos a anotar en sus diarios una o dos frases que crean que sería útil que el joven del caso hipotético comprendiera acerca de Jesucristo. Más adelante tendrán la oportunidad de compartir lo que elijan.
La misericordia del Padre Celestial y Jesucristo
A fin de ayudar a los alumnos a aumentar su confianza en el deseo del Señor de bendecir y sanar a quienes acuden a Él, puede compartir la siguiente cita.
El élder Dieter F. Uchtdorf, del Cuórum de los Doce Apóstoles, enseñó lo siguiente acerca del deseo del Padre Celestial y Jesucristo en cuanto a sanar a quienes se arrepienten:
¿Quién de nosotros no se ha apartado de la senda de la santidad, pensando de forma insensata que podríamos encontrar más felicidad en nuestro propio camino egocéntrico?
¿Quién de nosotros no se ha sentido humillado, desconsolado y desesperado por recibir perdón y misericordia?
Tal vez algunas personas se han preguntado: “¿Es siquiera posible regresar? ¿Me etiquetarán, rechazarán y evitarán para siempre mis anteriores amigos? ¿Es mejor permanecer perdido? ¿Cómo reaccionará Dios si trato de volver?” […].
Nuestro Padre Celestial correrá hacia nosotros, con Su corazón rebosante de amor y compasión […].
Testifico que en el momento en que decidan regresar y caminar en la senda de nuestro Salvador y Redentor, Su poder entrará en su vida y la transformará (“El hijo pródigo y el camino que conduce a casa”, Liahona, noviembre de 2023, pág. 88).
Escribe en tu diario las reflexiones que hayas obtenido de esta cita y que podrían bendecir al joven del caso hipotético. Tendrás la oportunidad de compartirlas más adelante.
Si no utilizó el video “El Salvador desea perdonar” en la Lección 77: “2 Samuel 11–12”, podría mostrarlo aquí como un ejemplo del amor y el deseo del Señor de bendecir y sanar a todos los que se vuelven a Él.
Como alternativa, podría mostrar “El milagro de la Expiación”, por el élder C. Scott Grow, de los Setenta, desde 0:20 hasta 2:12 (Liahona, mayo de 2011, pág. 108).
Invite a los alumnos a que respondan las siguientes preguntas en grupos pequeños.
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¿Qué vieron en la vida de esa persona que podría compararse con la taza agujereada y la jarra de agua del comienzo de la clase?
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¿Qué aprendieron acerca del Padre Celestial y de Jesucristo a partir de la vida de esa persona?
Los alumnos podrían agregar a sus diarios cualquier pensamiento que consideren útil para el joven del caso hipotético.
Conclusión
La actividad siguiente podría ser una buena oportunidad para que los alumnos sientan que el Espíritu Santo testifica de lo que dicen y oyen de otros alumnos.
Considere mostrar las instrucciones siguientes. (El primer punto a continuación les da a los alumnos la oportunidad de compartir lo que hicieron para su preparación antes de la clase).
Prepárate para compartir lo que le dirías al joven del caso hipotético repasando lo que escribiste en tu diario. Considera incluir lo siguiente también:
Algo de otro pasaje o relato de las Escrituras que muestre las bendiciones del arrepentimiento (podrías buscar la palabra arrepentimiento en la Guía para el Estudio de las Escrituras).
Tus sentimientos sobre al amor del Salvador y Su deseo de ayudar a todos los que se vuelvan a Él.
Después de que los alumnos hayan tenido suficiente tiempo para prepararse, invítelos a compartir sus ideas con un compañero o grupo pequeño.
Una vez que los alumnos hayan tenido la oportunidad de compartir, puede concluir la lección invitando a algunos voluntarios a que respondan la pregunta siguiente.
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¿Qué has aprendido o sentido hoy que podría influir en tu deseo de volverte al Salvador para recibir Su misericordia y sanación?