“2 Reyes 21–23: El rey Josías y el libro de la ley”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026
“2 Reyes 21–23: El rey Josías y el libro de la ley”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario
2 Reyes 16–25: Lección 87
2 Reyes 21–23
El rey Josías y el libro de la ley
¿Te has preguntado alguna vez cómo sería tu vida si no tuvieras las Escrituras? Cuando el reino de Judá se apartó de Dios, el “libro de la ley” (2 Reyes 22:8, 11) fue ignorado y, finalmente, se perdió en el templo. Durante la renovación del templo impulsada por Josías, el sumo sacerdote Hilcías encontró el libro de la ley, que Josías luego leyó al pueblo. Las Escrituras ayudaron al rey Josías y a su pueblo a volverse nuevamente al Señor. Esta lección puede ayudar a los alumnos a volverse al Señor por medio del estudio personal de las Escrituras.
Preparación del alumno: Invite a los alumnos a repasar sus metas personales de estudio de las Escrituras y sus esfuerzos por leer los capítulos asignados del Antiguo Testamento. Aliéntelos a seguir trabajando en sus metas o a hacer los ajustes necesarios con espíritu de oración para tener éxito.
Posibles actividades de aprendizaje
La vida sin Escrituras
Antes de la clase, considere colocar un marcador de libros en una Biblia en 2 Reyes 22:8. Esconda la Biblia en el salón de clases para usarla más adelante en la lección.
Escriba la siguiente pregunta incompleta en la pizarra:
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¿Cómo sería tu vida sin ?
Considere entregar una pequeña hoja de papel a cada alumno. Invítelos a escribir un objeto o una actividad común que pueda completar la pregunta. Por ejemplo, podrían escribir palabras como zapatos, cepillos de dientes, la escuela o deportes. Organice a los alumnos en grupos pequeños. Invítelos a analizar cómo responderían a la pregunta si la completaran con las palabras que escribieron. Cuando hayan terminado de compartir, concédales tiempo para pensar en silencio en cuanto a lo siguiente:
Reflexiona sobre tus experiencias personales mientras meditas sobre las preguntas siguientes:
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¿Cómo sería tu vida sin las Escrituras?
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¿Cómo ha influido tu estudio reciente de las Escrituras en tu relación con el Padre Celestial y Jesucristo?
Puede pedir a unos cuantos que así lo deseen que compartan sus respuestas. Para profundizar el análisis, podría mostrar la cita siguiente.
El élder D. Todd Christofferson, del Cuórum de los Doce Apóstoles, enseñó sobre la necesidad que tenemos de las Escrituras.
Los que no tienen la palabra registrada de Dios o que no hacen caso de ella, con el tiempo dejan de creer en Él y olvidan el propósito de su existencia (“La bendición de las Escrituras”, Liahona, mayo de 2010, pág. 33).
Más adelante en la lección, los alumnos tendrán la oportunidad de identificar y compartir pasajes de las Escrituras y reflexionar sobre sus metas personales de estudio. Puede adaptar algunas partes de esta lección a fin de dejar suficiente tiempo para las secciones “Experiencias de los alumnos” y “Metas de estudio de las Escrituras”.
La influencia de las Escrituras
Con el tiempo, las Escrituras se habían perdido y el reino de Judá se había alejado del Señor. Bajo el reinado de los reyes Manasés y Amón, el pueblo se entregó a la idolatría y a otras prácticas inicuas, incluso el sacrificio de niños (véase 2 Reyes 21). Tras la muerte de Amón, su hijo Josías fue nombrado rey a la edad de ocho años. Josías era justo. En el año dieciocho de su reinado, Josías mandó que se pagara a los obreros para que repararan el templo de Jerusalén (véase 2 Reyes 22:1–7).
Si escondió una Biblia antes de la clase, explique que hay Escrituras perdidas en algún lugar del salón de clases e invite a los alumnos a encontrarlas. Pida al alumno que encuentre la Biblia que busque el marcador de libros. Luego, proporcione las instrucciones siguientes:
Lee 2 Reyes 22:8–13 para averiguar qué pasó cuando se estaba reparando el templo.
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¿Qué encontró el sumo sacerdote Hilcías?
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¿Cómo reaccionó el rey Josías después de oír las palabras del libro, es decir, de las Escrituras?
Josías decidió leer el libro a todo el pueblo de Jerusalén (véanse 2 Reyes 22:14–20; 23:1–2).
A fin de ayudar a los alumnos a visualizar lo que han leído, pueden ver “Josías y el libro de la ley” (12:25) desde 7:02 hasta 8:37. Este video está disponible en LaIglesiadeJesucristo.org.
Lee 2 Reyes 23:1–3 y busca la influencia que tuvo en Josías y su pueblo la lectura de las Escrituras. Si lo deseas, marca lo que encuentres.
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¿Qué podemos aprender de esos versículos sobre el efecto del estudio de las Escrituras en nuestra vida?
Entre las reflexiones que compartan los alumnos, podrían indicar que el estudio de las Escrituras puede ayudarnos a volvernos al Señor con todo el corazón. Podría escribir esta verdad en la pizarra y hacer referencia a ella durante el resto de la lección.
Para comprender mejor este principio, los alumnos podrían realizar la actividad siguiente con un compañero. Cada alumno podría estudiar un grupo de versículos. Luego, podrían compartir con su compañero lo que aprendieron y analizar las preguntas correspondientes.
Cuando Josías y su pueblo aprendieron de las Escrituras y se volvieron al Señor, se sintieron inspirados a hacer cambios en su vida. Lee los versículos que se te asignaron para averiguar los cambios que hicieron.
Alumno 1
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¿Por qué crees que el pueblo necesitaba destruir todos sus ídolos para volverse al Señor con todo el corazón?
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¿Cómo puede ayudarnos el estudio de las Escrituras a alejarnos de las malas influencias en nuestra vida?
Alumno 2
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¿Qué práctica religiosa volvieron a seguir Josías y su pueblo después de leer las Escrituras?
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¿Cómo puede ayudarnos el estudio de las Escrituras a recordar al Salvador y a vivir Su Evangelio?
Para concluir el relato de Josías, podrían ver “Josías y el libro de la ley” desde 8:37 hasta 10:20.
Experiencias de los alumnos
Esta parte de la lección está diseñada para la reflexión personal y la participación. Los alumnos pueden compartir cómo las Escrituras los han ayudado (o los podrían ayudar) a volverse al Señor.
El presidente Spencer W. Kimball (1895–1985) enseñó sobre la influencia que tuvo el estudio de las Escrituras en su vida:
Me doy cuenta de que cuando tomo a la ligera mi relación con la divinidad y cuando me parece que no hay oído divino que me escuche ni voz divina que me hable, es porque yo estoy lejos, muy lejos. Si me sumerjo en las Escrituras, la distancia se acorta y vuelve la espiritualidad (Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: Spencer W. Kimball, 2006, pág. 75).
Busca un pasaje de las Escrituras que te haya ayudado (o que podría ayudarte) a volverte al Padre Celestial y a Jesucristo. Podría ser de tu estudio personal o familiar de las Escrituras o de una lección anterior de Seminario, o podría ser un pasaje del Dominio de la doctrina. Prepárate para compartir lo siguiente:
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¿Cómo te ha ayudado este pasaje (o cómo podría ayudarte) a volverte al Padre Celestial y a Jesucristo con todo el corazón?
Cuando los alumnos estén listos para compartir, invite a todos a escribir su pasaje en la pizarra alrededor de la verdad que reconocieron antes. Pida a varios alumnos que así lo deseen que lean su pasaje y compartan sus reflexiones o experiencias. Si fuera necesario, usted también podría compartir pasajes que lo hayan ayudado a volverse al Señor.
Considere señalar los pasajes de la pizarra de los que no hayan hablado. Podría preguntar si los alumnos que los escribieron estarían dispuestos a expresar sus ideas al respecto. O bien, podría invitar a la clase a leer el pasaje y analizar cómo podría ayudarnos a volvernos al Señor.
A medida que los alumnos compartan, podría formular preguntas de seguimiento para fomentar el análisis como clase. Por ejemplo, podría preguntar: “¿Alguien más ha tenido una experiencia con ese pasaje? ¿Estarían dispuestos a contárnosla?”; o bien, “¿qué pensamientos y sentimientos han tenido al escucharse mutuamente?”.
Metas de estudio de las Escrituras
Considere compartir su testimonio de que los alumnos pueden tener una experiencia similar a la que tuvo Josías mientras estudiaba las Escrituras (véase 2 Reyes 23:25). Invite a los alumnos a repasar sus metas en cuanto al estudio personal de las Escrituras y su progreso en la lectura de los capítulos asignados del Antiguo Testamento. Concédales tiempo para reflexionar sobre las preguntas siguientes:
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¿Sientes que tu meta actual de estudio de las Escrituras te está ayudando a volverte completamente al Padre Celestial y a Jesucristo? Si es así, ¿de qué forma has visto que esto ocurre? Si no es así, ¿qué cambios harás para que ocurra?
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¿Qué experiencias significativas has tenido leyendo los capítulos asignados del Antiguo Testamento? ¿Qué harás para asegurarte de completar las lecturas asignadas?
Anime a los alumnos a seguir esforzándose por estudiar las Escrituras a diario.