“2 Reyes 18–19: Poner la esperanza en Jehová Dios de Israel”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026
“2 Reyes 18–19: Poner la esperanza en Jehová Dios de Israel”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario
2 Reyes 16–25: Lección 86
2 Reyes 18–19
Poner la esperanza en Jehová Dios de Israel
El Padre Celestial y Jesucristo nos aman y nos ayudarán si ponemos nuestra esperanza en Ellos. Después de que los asirios conquistaron Samaria, comenzaron a atacar Judá. El rey Ezequías y su pueblo acudieron al Señor en busca de fortaleza y protección, y el Señor los libró de los asirios. Esta lección puede ayudar a aumentar la confianza de los alumnos en que el Señor los ayudará a afrontar sus desafíos.
Preparación del alumno: Invite a los alumnos a acudir a la clase preparados para compartir una experiencia de una ocasión en que sintieron el apoyo de Dios durante un momento difícil.
Posibles actividades de aprendizaje
En los momentos difíciles
Para comenzar la clase, puede escribir las siguientes palabras en el centro de la pizarra: impotente, abrumado, desanimado, temeroso y dubitativo. Luego, podría escribir una de las siguientes preguntas en el lado izquierdo de la pizarra y la otra pregunta en el lado derecho. Los alumnos podrían escribir en la pizarra sus respuestas a cada pregunta.
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¿En qué situaciones un adolescente podría sentir una o más de estas emociones?
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¿Adónde podrían acudir los adolescentes en busca de ayuda cuando experimentan estas emociones?
Luego, podría invitar a los alumnos a pensar o escribir en su diario de estudio acerca de una situación actual o futura en la que podrían sentir emociones similares. Los alumnos tendrán la oportunidad de volver a hacer alusión a estas emociones más adelante en la lección.
Reflexiona sobre las preguntas siguientes en relación con tu situación personal:
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Cuando experimentas estas emociones, ¿adónde acudes en busca de ayuda?
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¿Cuánta confianza tienes en que el Señor te ayudará cuando acudas a Él?
A lo largo de la lección de hoy, piensa en cómo el Señor puede ayudarte cuando experimentes estas emociones ahora o en el futuro. Presta atención a las impresiones del Espíritu Santo que te vienen a la mente y al corazón.
Ezequías pone su esperanza en el Señor
Explique a los alumnos que esta lección se centrará en cómo Ezequías, el rey de Judá, decidió acudir al Señor en busca de ayuda cuando él y su pueblo afrontaron grandes desafíos.
Lee 2 Reyes 18:1–7 para saber lo que hizo Ezequías cuando se convirtió en rey.
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¿Qué descubriste?
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¿Qué principios podemos aprender de los versículos 5–7?
Ayude a los alumnos a reconocer principios como estos: Si confiamos en el Señor y guardamos Sus mandamientos, Él estará con nosotros.
Comparar las Escrituras a nuestra vida
Israel, la nación en la frontera norte de Judá, fue conquistada por Asiria. Luego, los asirios atacaron al pueblo de Ezequías y capturaron todas las ciudades fortificadas de su reino (véase 2 Reyes 18:9–13). Entonces llegaron mensajeros asirios a Jerusalén, la capital de Judá, para advertir a Ezequías y a su pueblo.
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Vuelve a mirar las emociones escritas en la pizarra. ¿Qué emociones crees que sintieron los habitantes de Jerusalén?
Considere utilizar el volante “Un ejemplo de confianza en el Señor” para ayudar a los alumnos a comprender el principio que reconocieron anteriormente y a establecer conexiones entre Ezequías y sus vidas.
Los alumnos pueden completar el volante en grupos o de dos en dos. Podría invitar a los alumnos a reorganizar los grupos después de completar cada sección del volante a fin de darles oportunidades de conocer a otros miembros de la clase y de trabajar con ellos.
Las preguntas que ayudan a los alumnos a encontrar relevancia personal en el bloque de Escrituras pueden permitir que el Señor les enseñe e inspire personalmente. Las preguntas del volante podrían ayudar a los alumnos a relacionar los versículos que estudiaron con su propia vida.
Para obtener capacitación adicional sobre cómo ayudar a los alumnos a encontrar relevancia en el bloque de Escrituras, véase: “Ayude a los alumnos a encontrar relevancia personal en la doctrina de Jesucristo” en Habilidades para el desarrollo del maestro.
El Señor está con nosotros
Lee 2 Reyes 19:32–35 para saber cómo liberó el Señor a Ezequías y su pueblo.
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¿Qué descubriste?
Considere invitar a los alumnos a marcar la frase “Porque yo ampararé esta ciudad para salvarla”, en 2 Reyes 19:34. Según sea necesario, explique que la liberación del Señor llegará en Su tiempo y a Su manera.
A fin de ayudar a los alumnos a considerar las maneras en que el Señor nos ayuda a afrontar nuestros desafíos, podría mostrarles “Mi Padre Celestial me conoce” (3:18) y pedirles que busquen cómo el Padre Celestial liberó a esa joven de un desafío que enfrentaba. Luego, invite a los alumnos a relatar sus propias experiencias. Si lo desea, podría relatar una experiencia personal de una ocasión en que haya confiado en el Señor o comentar cómo Él lo ha ayudado en los momentos difíciles.
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¿Cómo te han apoyado el Padre Celestial y Jesucristo a ti o a alguien que conoces durante una situación difícil?
También puede dejar que los alumnos sientan el poder de un testimonio profético del Salvador para terminar la clase. Para ello, podría invitar a los alumnos a leer Alma 36:3 o la declaración siguiente.
El presidente Dieter F. Uchtdorf, que en ese entonces era miembro de la Primera Presidencia, testificó sobre el poder de confiar en Dios.
En vez de centrarnos en la inmensidad de nuestros desafíos, ¿no sería mejor enfocarnos en la grandeza infinita, bondad y poder absoluto de nuestro Dios, confiar en Él y prepararnos con un corazón alegre para el regreso de Jesús el Cristo?
Como Su pueblo del convenio, no debemos dejar que el miedo nos paralice por causa de las cosas malas que puedan pasar. En su lugar, podemos avanzar con fe, valor, determinación y confianza en Dios a medida que afrontamos los desafíos y oportunidades que nos esperan (“El perfecto amor echa fuera el temor”, Liahona, mayo de 2017, pág. 106).
Aliente a los alumnos a confiar en el Padre Celestial y en Jesucristo durante los momentos difíciles.