“1 Samuel 25: El Salvador nos ayuda a perdonar”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026
“1 Samuel 25: El Salvador nos ayuda a perdonar”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario
1 Samuel 17–18; 24–26; 2 Samuel 5–7: Lección 75
1 Samuel 25
El Salvador nos ayuda a perdonar
A lo largo de nuestra vida, es probable que otras personas nos lastimen u ofendan. Un hombre llamado Nabal insultó a David. Como símbolo de Jesucristo, Abigail, la esposa de Nabal, intercedió y ayudó a David a perdonar. Podemos aprender más acerca de Jesucristo y de la ayuda que nos brinda comparando a Abigail con Él. Esta lección puede ayudar a los alumnos a comprender cómo Jesucristo puede ayudarlos a perdonar a los demás.
Preparación del alumno: Invite a los alumnos a leer, ver o escuchar “Gloria en lugar de ceniza: El camino sanador del perdón”, por la hermana Kristin M. Yee (Liahona, noviembre de 2022, págs. 36–38). Podrían estudiar todo el discurso o las partes que usted haya seleccionado previamente. Invite a los alumnos a acudir a clase preparados para hablar sobre las reflexiones que obtengan en cuanto a recibir la ayuda del Salvador para perdonar a los demás.
Posibles actividades de aprendizaje
La Expiación de Jesucristo
Podría mostrar una imagen de Jesucristo, como la que se encuentra al principio de la lección. Escriba la siguiente oración incompleta en la pizarra. Invite a los alumnos a utilizar su diario de estudio para hacer una lista de varias maneras en que podrían completarla. Podría reproducir música reverente mientras los alumnos reflexionan y escriben.
Gracias a Jesucristo, puedo…
Después de darles suficiente tiempo, invite a los alumnos que estén dispuestos a hablar sobre cómo terminarían esa oración. También podrían expresar lo que sienten o creen acerca de lo que compartan. Muestre la declaración siguiente para respaldar las listas que los alumnos crearon o para ampliarlas.
El presidente Russell M. Nelson describió algo que todos podemos hacer gracias a Jesucristo:
Mediante [la] infinita Expiación [del Salvador], pueden perdonar a quienes los hayan lastimado y que quizás nunca acepten la responsabilidad de su crueldad hacia ustedes.
Por lo general, es fácil perdonar a quien procura el perdón de ustedes con sinceridad y humildad, pero el Salvador les dará la capacidad de perdonar a quienes los hayan maltratado de alguna manera. Entonces sus actos hirientes ya no podrán amargarles el alma (“Cuatro dones que Jesucristo les brinda”, devocional de Navidad de la Primera Presidencia, 2 de diciembre de 2018, Biblioteca del Evangelio).
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¿Qué hace posible Jesucristo por medio de Su Expiación?
Complete la oración de la pizarra con la siguiente verdad: Gracias a Jesucristo, puedo perdonar a las personas que me han hecho daño. Podría invitar a los alumnos a agregar esa verdad a su diario de estudio si no formaba parte de su lista inicial.
David y Nabal
En 1 Samuel 25 hay un relato en el que las acciones de Abigail, la esposa de Nabal, se pueden comparar con las de Jesucristo. Esa comparación nos ayuda a aprender más acerca de Él. A este tipo de comparaciones a veces se las llama símbolos de Jesucristo. Anime a los alumnos a invitar al Espíritu Santo a ayudarlos a entender el símbolo de Cristo que se encuentra en este capítulo. Podría resultar útil resumir todo el relato antes de que los alumnos comiencen a estudiar, a fin de que puedan centrarse mejor en buscar lo que este relato enseña acerca de Cristo.
Cuando David y sus hombres viajaban por el desierto, se encontraron con los siervos de un hombre llamado Nabal. Durante las batallas, los soldados cansados a menudo incumplían las leyes para obtener lo que necesitaban. David y sus hombres necesitaban ayuda y apoyo, y Nabal era rico y tenía muchos rebaños y manadas. En lugar de tratar mal a los siervos de Nabal y tomar lo que necesitaban, David y sus soldados fueron amables con esos siervos y no les quitaron nada (véase 1 Samuel 25:7, 15–16). David envió a diez de sus criados a pedir pacíficamente a Nabal los alimentos y provisiones que tanto necesitaban (véase 1 Samuel 25:5–9). Nabal insultó a David y se negó a ayudarlos a él y a su ejército (véase 1 Samuel 25:10–11).
Podría dibujar dos caras en la pizarra, debajo de la oración completa. Escriba el nombre David sobre una cara y Nabal sobre la otra. Deje espacio para poder dibujar una tercera cara entre las dos más adelante en la lección. Debajo de la cara que representa a David, podría escribir: Bondadoso con los siervos de Nabal; Pidió ayuda a Nabal. Debajo de la cara que representa a Nabal, podría escribir: Insultó a David; Se negó a ayudar. Podría invitar a los alumnos a cambiar las emociones de las caras a medida que lean los versículos siguientes.
Pida a la mitad de la clase que lea acerca de Nabal y a la otra mitad que lea acerca de David. Si es necesario, dirija a los alumnos a las notas al pie de página para que comprendan mejor la historia.
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Lee 1 Samuel 25:3, 14, 17, 25 para conocer las características de Nabal.
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Lee 1 Samuel 25:13, 21–22 para conocer la reacción de David ante los insultos de Nabal y su negativa a ayudarlo.
Pida a un alumno de cada grupo que escriba en la pizarra lo que aprendieron sobre la persona que se les asignó. Por ejemplo, debajo de Nabal podrían escribir: irrespetuoso, malvado o desconsiderado. Debajo de David podrían escribir: enojado,se sintió maltratado o buscó venganza. Los alumnos podrían cambiar las emociones de cada cara para reflejar lo que aprendieron.
Dé a los alumnos la oportunidad de pensar en sus circunstancias personales. Explíqueles que no tendrán que compartir sus respuestas a esta autoevaluación.
Medita en tus respuestas a las preguntas siguientes:
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¿En qué ocasiones te ha tratado mal alguien?
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¿Qué esfuerzos has hecho o qué éxitos o dificultades has tenido para perdonar a esa persona que te trató mal?
Abigail como símbolo de Cristo
A fin de preparar a los alumnos para estudiar acerca de Abigail, presente la técnica de estudio que consiste en buscar símbolos de Cristo. Explique que los alumnos pueden buscar cosas que Abigail dice o hace que les recuerden a Jesucristo, Sus funciones y Su misión en el plan del Padre Celestial.
Un criado de Nabal presenció el conflicto entre su amo y David, e informó a Abigail, la esposa de Nabal (véase 1 Samuel 25:14–17). Cuando Abigail se enteró de ese conflicto, intercedió a favor de Nabal y le pidió a David que lo perdonara (véase 1 Samuel 25:18–20, 23–28). Abigail se puede considerar un símbolo de Cristo. Podemos buscar símbolos de Cristo al estudiar las Escrituras y fijarnos en cómo las personas, los objetos o incluso los acontecimientos nos ayudan a pensar en Cristo.
En la pizarra, dibuje una cara entre David y Nabal. Escriba el nombre Abigail sobre esa cara. Dé a los alumnos suficiente tiempo para estudiar lo que sigue, de forma individual o en grupos pequeños.
Lee 1 Samuel 25:18–19, 23–28, 31, y busca todo lo que Abigail dijo o hizo que sea similar a algo que Jesucristo haya dicho o hecho. Si lo deseas, marca lo que encuentres.
Debajo de la cara que representa a Abigail, haga una lista de las cosas que los alumnos encontraron. Las posibles respuestas podrían ser: Prestó mucho apoyo (versículo 18); Tomó sobre ella los errores de Nabal (versículo 24); Le pidió a David que la perdonara por los errores de Nabal (versículo 28); Se esforzó por quitar el dolor y la ofensa del corazón de David (versículo 31).
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¿En qué sentido es Abigail un símbolo de Jesucristo?
La hermana Kristin M. Yee, de la Presidencia General de la Sociedad de Socorro, compartió reflexiones sobre la capacidad del Salvador para ayudarnos a perdonar.
En este relato, Abigail podría considerarse como un modelo o símbolo poderoso de Jesucristo. A través de Su sacrificio expiatorio, Él puede liberarnos del pecado y del peso de un corazón contencioso, y proveernos del sustento que necesitamos.
Así como Abigail estaba dispuesta a tomar los pecados de Nabal sobre sí misma, el Salvador también ha tomado sobre Sí —de forma incomprensible— nuestros pecados y los pecados de quienes nos han herido u ofendido. […]
La abundante ofrenda de comida y sustento que dio Abigail nos enseña que el Salvador ofrece a quienes hemos sido lastimados o heridos el sustento y la ayuda que necesitamos para ser curados y sanados. […]
Así como Abigail ayudó a David a no tener un corazón turbado [1 Samuel 25:31] y a recibir la ayuda que necesitaba, el Salvador los ayudará de la misma manera (véase “Gloria en lugar de ceniza: El camino sanador del perdón”, Liahona, noviembre de 2022, págs. 36–37).
Invite a los alumnos a hablar de lo que les resulte significativo de la declaración de la hermana Yee. A medida que los alumnos hablen, podría reemplazar la cara que representa a Abigail por la imagen de Jesucristo que mostró anteriormente en la lección, colocando la imagen del Salvador entre las caras de Nabal y David.
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¿Cómo nos ayuda el Salvador a perdonar a los demás?
Lee 1 Samuel 25:32–35 y busca cómo influyeron en David las acciones de Abigail.
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¿Cómo podríamos sentirnos de manera similar cuando recibimos la ayuda del Salvador para perdonar a los demás?
Demostrar comprensión
Dé a los alumnos la oportunidad de expresar lo que entienden acerca de la capacidad del Salvador para ayudarlos a perdonar a los demás. Una manera de hacerlo consiste en lo siguiente.
Completa lo siguiente en tu diario de estudio:
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Dibuja una cara que represente tus sentimientos cuando alguien te hace daño o te ofende.
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Junto a esa imagen, dibuja una cara que represente a una persona que te haya hecho daño.
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Entre los dos dibujos, haz una lista de lo que entiendes acerca del Salvador que pueda ayudarte a perdonar a los demás.
Invite a los alumnos a hablar de lo que hayan escrito sobre el Salvador. También podría animarlos a hablar de lo que hayan aprendido con otras personas fuera de clase. Agregue su testimonio de la ayuda que el Salvador nos ofrece cuando nos esforzamos por perdonar a los demás.