“Levítico, Parte 1: ‘Esto es una semejanza’”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026
“Levítico, Parte 1: ‘Esto es una semejanza’”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario
Éxodo 35–40; Levítico 1; 4; 16; 19: Lección 53
Levítico, Parte 1
“Esto es una semejanza”
Aunque la práctica de sacrificar animales puede parecer extraña hoy en día, esos sacrificios ayudaron al antiguo Israel a conocer y apreciar lo que el Salvador había hecho convenio de hacer por ellos. Aprender acerca de esos sacrificios de la antigüedad también puede ayudarnos a conocer y apreciar lo que el Salvador hizo por nosotros. Esta lección puede ayudar a los alumnos a sentir gratitud por Jesucristo y Su sacrificio expiatorio.
Preparación del alumno: Invite a los alumnos a reflexionar sobre un consejo que le darían a alguien que esté teniendo dificultades para comprender lo que Jesucristo ha hecho por esa persona. También podría invitarlos a preguntar a un familiar o a un amigo qué consejo le darían.
Posibles actividades de aprendizaje
¿Qué ha hecho Él por mí?
A fin de preparar a los alumnos para hablar acerca de Jesucristo, considere compartir la siguiente experiencia.
El presidente Dallin H. Oaks, de la Primera Presidencia, compartió la siguiente interacción que tuvo con un miembro de la Iglesia:
Hace muchos años, en una reunión del sábado por la tarde durante una conferencia de estaca, conocí a una mujer que me dijo que sus amigos le habían pedido que regresara a la Iglesia después de estar alejada muchos años, pero a ella no se le ocurría ningún motivo por el cual debía hacerlo. Para animarla, le dije: “Si considera todas las cosas que el Salvador ha hecho por usted, hay muchas razones para volver a adorarle y servirle”. Me sorprendió su respuesta: “¿Qué ha hecho Él por mí?” (“¿Qué ha hecho nuestro Salvador por nosotros?”, Liahona, mayo de 2021, pág. 75).
Reflexiona sobre lo que le dirías a la mujer si te hiciera esa pregunta.
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¿Cómo puede verse afectada nuestra vida si no reconocemos ni recordamos lo que el Salvador ha hecho por nosotros?
A fin de ayudar a los alumnos a personalizar la lección de hoy, puede mostrar las preguntas siguientes. Deles tiempo para anotar sus respuestas en sus diarios de estudio.
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¿Qué ha hecho el Salvador por ti?
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¿Cómo te sientes con respecto a Jesucristo por lo que Él ha hecho por ti?
Mientras estudies Levítico hoy, busca la guía del Espíritu Santo en cuanto al modo en que puedes profundizar tu gratitud por lo que el Señor ha hecho por ti.
Encontrar a Cristo en los sacrificios
A fin de preparar a los alumnos para estudiar Levítico, considere mostrar las imágenes que aparecen al comienzo de la lección. Invítelos a analizar lo que saben sobre la antigua ordenanza del sacrificio de animales. Por ejemplo, podría preguntarles cuándo fue la primera vez que Dios ordenó a sus hijos que realizaran sacrificios de animales y por qué dio ese mandamiento. Si fuera necesario, podría dirigir a los alumnos a Moisés 5:6–7 y luego podría hacerles la pregunta siguiente.
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¿Qué representaban esos sacrificios?
Ayude a los alumnos a entender que, desde los tiempos de Adán y Eva, Dios ordenó a Su pueblo realizar sacrificios de animales para ayudarlos a esperar al Salvador y Su sacrificio expiatorio. Esa práctica terminó con la muerte de Jesucristo, quien fue el “gran y postrer sacrificio” (Alma 34:10).
El libro de Levítico contiene las instrucciones del Señor para los sacrificios de animales y otros tipos de sacrificios que Él requería de Su pueblo. Levítico es como un manual que proporciona instrucciones para las ordenanzas, los rituales y las responsabilidades sagradas del antiguo Israel.
Dé a los alumnos la oportunidad de estudiar algunos de los sacrificios que se describen en Levítico. Una manera de hacerlo es repartir el volante que se titula “Antiguo sacrificio: Un símbolo de Jesucristo”. Puede repartir las dos actividades del volante por separado o repartirlas como un solo volante.
Considere organizar a los alumnos de dos en dos. Puede asignar a cada grupo que realice una de las actividades. Luego, los alumnos podrían enseñar lo que aprendieron a otro grupo que realizó una actividad diferente. O bien, podría invitar a un compañero de cada grupo a que realice la Actividad de estudio 1 y al otro la Actividad de estudio 2. Después de que completen sus actividades de forma individual, podrían enseñarse el uno al otro.
Cuando los alumnos hayan completado su estudio, invítelos a compartir algunas de sus respuestas a las preguntas del volante. Puede hacer la pregunta siguiente para ayudarlos a resumir lo que aprendieron.
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¿Cómo resumirías en una frase sencilla lo que aprendiste hoy sobre el Salvador y Su sacrificio expiatorio?
Los alumnos podrían compartir una variedad de verdades, como las siguientes:
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Jesucristo se ofreció voluntariamente como sacrificio por nosotros.
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Podemos ser perdonados de nuestros pecados gracias a Jesucristo.
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Mediante Su sacrificio expiatorio, Jesucristo pagó por nuestros pecados al tomarlos sobre Sí mismo.
Para aumentar la gratitud de los alumnos por estas verdades, considere utilizar la cita y las preguntas siguientes. Es posible que ya haya utilizado la cita en la Lección 27: “Génesis 22”.
El presidente Dallin H. Oaks, de la Primera Presidencia, explicó por qué Jesucristo llevó a cabo la Expiación:
Jesucristo hizo todo esto porque ama a todos los hijos de Dios. El amor es la motivación de todo ello, y así fue desde el principio […].
Ruego que todos recordemos lo que nuestro Salvador ha hecho por cada uno de nosotros (“¿Qué ha hecho nuestro Salvador por nosotros?”, Liahona, mayo de 2021, pág. 77).
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¿Cómo te ayuda saber que Jesucristo permitió ser sacrificado a causa de Su amor por ti?
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¿De qué maneras podemos recordar al Señor y Su sacrificio?
Ayude a los alumnos a comprender que una manera de recordar el sacrificio del Salvador es participar de la Santa Cena cada semana.
Para ayudar a los alumnos a ver la conexión entre los sacrificios de la antigüedad y la Santa Cena, considere mostrar el video “Recordarle siempre” (5:27), disponible en LaIglesiadeJesucristo.org. A continuación, podría hacer las preguntas siguientes.
5:28 -
¿En qué se asemejan la Santa Cena y los sacrificios de la antigüedad?
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¿De qué manera te esfuerzas por recordar al Salvador en tu vida diaria?
Lo que Jesús hizo por mí
Conceda tiempo a los alumnos para que mediten sobre sus sentimientos hacia Jesucristo. Como preparación para eso, podría invitar a la clase a cantar “Asombro me da” (Himnos, nro. 118). Los alumnos podrían encontrar frases del himno que reflejen sus sentimientos por el Salvador.
Como alternativa, podría invitar a los alumnos a elegir otro himno o un pasaje de las Escrituras sobre el Salvador y Su Expiación. Podrían compartir frases que reflejen sus sentimientos por Él.
Luego, pida a los alumnos que respondan la pregunta siguiente en sus diarios.
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¿Qué sientes por el Salvador y por lo que Él ha hecho por ti?
Los alumnos que así lo deseen podrían expresar sus pensamientos y sentimientos sobre el Salvador. Considere compartir sus propios sentimientos y su testimonio sobre Él.