Solo en formato digital: Voces de los jóvenes
Ministrar es para todos
Fotografía por Joshua Dennis
Pensaba que ministrar era solo tender la mano a las personas que no eran miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, pero un día, uno de los consejeros del obispado me preguntó si podía acompañarlo a visitar y ministrar a un miembro de nuestro barrio.
En ese momento, mi perspectiva sobre la ministración cambió. No es simplemente para personas que no son miembros; podemos ministrar a todos, sean miembros de la Iglesia o no. Fue una de las mejores experiencias que he tenido. Cuando fui a ministrar, pude sentir paz al poder ayudar y servir como lo haría Jesucristo.
Brayan M., 16 años, Estado de México, México
Le gusta jugar al baloncesto, nadar y tocar el piano.