Usar la guía
Compartir el Evangelio… ¿en un parque de diversiones?
Hace poco fui a un parque de diversiones con unos amigos de la Iglesia. Mientras mi amiga Evie y yo hacíamos cola para subir a una montaña rusa, un joven llamado Erik empezó a hablarnos de su canal de YouTube. Habló durante unos quince minutos sobre cómo algunas personas de su escuela se burlaban de él y le decían que borrara su canal.
Nuestros líderes de la Iglesia nos habían invitado a llevar un ejemplar de la guía Para la Fortaleza de la Juventud y compartirla con alguien. Erik parecía tener problemas con sus amigos, así que pensé que tal vez la guía podría ayudarlo.
La saqué y le dije que se la quedara. Me preguntó qué era, y le expliqué que era de mi Iglesia y que podía ayudarlo a tomar buenas decisiones y enseñarle otras cosas interesantes. Le dije que debía leerla cuando tuviera tiempo. Dijo que sí, se la metió en el bolsillo y siguió hablando de su canal de YouTube.
No sé si llegó a leer la guía, pero esa experiencia me enseñó que puedes ser misionero a cualquier edad y en cualquier lugar, incluso en un parque de diversiones.