Un adolescente con muchos talentos
J-Ephraim puede hacer muchas cosas bien, incluso algunas que quizás no percibas al principio.
Fotografías por Leslie Nilsson
¡J-Ephraim es un chef en proceso de formación!
A los catorce años, J-Ephraim, de Manila, Filipinas, ya está muy familiarizado con la cocina. “Quiero ser chef algún día”, dice. Uno de los platos que más disfruta crear es el sinigang, una comida que combina diferentes carnes y verduras con vinagre para darle ese sabor agrio pero delicioso.
También le encantan los videojuegos, hacer ejercicio, pasar tiempo con sus amigos y jugar al baloncesto.
Sin embargo, es posible que algunos de sus mayores talentos no sean de los que se pueden reconocer a primera vista.
Desafíos familiares
“Soy el producto de una familia fracturada”, explica. Cuando J-Ephraim tenía nueve años, su padre abandonó a la familia. De repente, la madre de J-Ephraim tuvo que criarlo sola a él y a sus dos hermanos menores. Las cosas no fueron fáciles para ninguno de ellos.
“Al principio sentía mucho enojo”, admite J-Ephraim. No era el único en sentirse así. “Había mucho enojo y tristeza en toda nuestra familia”.
Cada uno de ellos tuvo que aprender a vivir sin un padre presente. A veces, el exceso de estrés y tristeza provocaba discusiones, y fue entonces cuando J-Ephraim decidió trabajar en otro talento: convertirse en un pacificador.
“Trato de ser un pacificador en nuestra casa, especialmente con mis hermanos menores”. Y sus esfuerzos están dando frutos. Si bien él es el primero en admitir que todavía hay discusiones, todos se esfuerzan como familia para reducirlas y fortalecer continuamente la relación entre ellos. “¡Somos muy unidos como familia!”, dice J-Ephraim.
Hay otro secreto de su éxito. J-Ephraim señala una razón sencilla pero profunda de la unión de su familia: “Seguimos las enseñanzas de Jesucristo”, dice.
Éxitos familiares
“Una de las razones principales por la que seguimos unidos hasta el día de hoy es porque permanecimos en la Iglesia y seguimos a Jesucristo”, señala J-Ephraim. “Asistimos a la reunión sacramental todos los domingos y hacemos la noche de hogar cada semana”.
Pasar tiempo juntos al aire libre es solo una de las maneras en que esta familia se mantiene unida.
También pasan tiempo de calidad juntos todos los días. “Siempre nos apoyamos mutuamente en los talentos que tenemos y en las decisiones que tomamos”, dice. Ya sea que eso signifique pasar tiempo en el parque, ayudarse con las tareas escolares, asistir a la iglesia en familia o pasar tiempo en la cocina y reír juntos, ellos saben la importancia de edificar su familia un poco más cada día.
J-Ephraim y su familia han descubierto el valor de aprender juntos, ya sea mediante las tareas escolares, las Escrituras o nuevos pasatiempos.
Fortaleza en Cristo
“Con el tiempo he podido perdonar a mi padre”, dice. Con relación al perdón, J-Ephraim ha descubierto algo que a muchos les lleva toda la vida aprender. “Cuando perdono a alguien, el enojo que está en mi corazón desaparece y ya no tengo que preocuparme más por ello”.
Ahora, hay que reconocer que a menudo es más fácil decirlo que hacerlo. ¿Cómo perdonamos a alguien cuando parece que no encontramos la fuerza para hacerlo? Una vez más, J-Ephraim señala a Jesucristo. “El poder de Jesucristo nos da la fortaleza y la guía para triunfar sobre los obstáculos de la vida”, dice. “En nuestro mundo actual, hay muchos desafíos y tentaciones que fácilmente podrían quebrarnos espiritual, emocional, mental y físicamente. Cristo puede hacer que sea más fácil”.
Las habilidades de J-Ephraim en la cocina podrían llevarlo lejos algún día. Sin embargo, la decisión de confiar en Jesucristo para obtener fortaleza lo llevará infinitamente más lejos.
Lo que le da esperanza a J-Ephraim
Durante los últimos años, J-Ephraim ha encontrado mucha esperanza y ánimo en el mismo pasaje de las Escrituras que fue el lema para los jóvenes de 2023: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13).
“Cuando me acuerdo de ese versículo, recuerdo que Cristo puede guiarnos a través de cualquier desafío que enfrentamos”.