Margo: Ah, ojalá pudiéramos entrar también.
Abuela: Lo harás cuando tengas la edad suficiente.
Abuela: De todos modos, estamos en la Casa del Señor. Disfrutemos de estar aquí juntos.
Abuela: ¿Cómo se sienten?
Paolo: Siento… paz.
Margo: Este sí que es un lugar santo.
Ilustraciones por Katie McDee