2025
La respuesta de Cole
Febrero de 2025


“La respuesta de Cole”, El Amigo, febrero de 2025, págs. 36–37.

La respuesta de Cole

Era difícil ir a la Iglesia sin su papá.

Un relato verídico de EE. UU.

Niño mirando en el espejo del baño un reflejo de un recuerdo de él y su papá con trajes blancos de bautismo.

“Soy un hijo de Dios; Él me envió aquí. Me ha dado un hogar y padres buenos para mí…”.

Los ojos de Cole se llenaron de lágrimas y dejó de cantar. Le preguntó a su maestra de la Primaria si podía ir al baño.

En el baño, Cole se miró fijamente en el espejo. Había estado aquí con su papá hacía un año, justo antes del bautismo de Cole. Ambos habían estado vestidos de blanco.

“Estás a punto de hacer un convenio muy importante”, le había dicho su papá. “Hoy prometerás seguir siempre a Jesucristo y tratar de ser como Él”.

Cole se había sentido muy feliz y cálido cuando salió del agua. Sabía que había tomado la decisión correcta de ser bautizado.

Pero ahora, todo era diferente. Su papá no estaba con él hoy. Ya nunca venía a la Iglesia.

Cole resopló y se secó los ojos. Al principio, cuando su papá faltaba a la Iglesia, Cole pensaba que estaba enfermo o que tal vez que tenía que ir a trabajar. Luego su papá vino cada vez menos. Al poco tiempo, dejó de ir con ellos por completo.

Cole recordó el día en que finalmente se sintió lo bastante valiente como para preguntarle a su mamá acerca de papá. Mamá suspiró y dijo: “Papá ya no está seguro de que la Iglesia sea verdadera. Está tratando de decidir en qué cree”. Parecía triste, y Cole sabía que también era difícil para ella.

Preguntas aterradoras habían llenado la mente de Cole. ¿Cómo podía alguien perder su testimonio? ¿Perdería Cole alguna vez el suyo? ¿Qué significaba todo eso para su familia?

Cole le había dado un abrazo a su mamá. “¿Qué podemos hacer? ¿Cómo podemos ayudar a papá a encontrar su testimonio?”.

“Solo el Padre Celestial puede ayudar a papá a encontrar su testimonio otra vez”, había dicho la mamá. “Pero podemos orar por él”.

Desde entonces, Cole oraba por su papá todos los días, pero pasaron los meses y nada cambió. Cole sentía miedo y estaba preocupado todo el tiempo. Era difícil ir a la Iglesia sin su papá. Era difícil creer que su familia podría estar junta para siempre.

Cole se secó el resto de las lágrimas e hizo otra oración en silencio. Luego caminó de nuevo hacia la Primaria. Cuando entró, la hermana Snow estaba recordándoles a todos la conferencia general del próximo fin de semana.

El domingo siguiente, Cole se sentó con su mamá y vieron la conferencia. El papá estaba arriba viendo un partido de baloncesto. Cole escuchó al profeta hablar de su vida cuando era niño. Se sorprendió al enterarse de que los padres del presidente Nelson tampoco asistían a la Iglesia cuando él era pequeño.

Un niño y su mamá sentados juntos en el sofá mirando la televisión

Luego, el presidente Nelson habló de cuánto había anhelado sellarse a sus padres en el templo. Cole se quedó paralizado, escuchando atentamente. El presidente Nelson tuvo que esperar muchos años, ¡incluso hasta después de que sus padres cumplieran 80 años! Y finalmente fueron sellados como una familia eterna.

Cole sintió que el Espíritu Santo le susurraba que las cosas con su papá también estarían bien. Cole tendría que ser paciente, pero el Padre Celestial ayudaría a su familia, tal como había ayudado a la familia del presidente Nelson.

Aunque la respuesta no era lo que Cole había querido, sabía que el Padre Celestial había escuchado y contestado su oración. El Padre Celestial amaba a su papá y a Cole también.

PDF del relato

Ilustraciones por Brenna Vaughan