Establecimiento de la Sociedad de Socorro
La organización femenina mundial de la Sociedad de Socorro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días tiene sus raíces en Nauvoo, donde las mujeres buscaron ayudar a edificar Sion y el templo.
La Sociedad de Socorro , la organización de mujeres adultas de la Iglesia, que comenzó en Nauvoo como una forma de servir a los necesitados, ha crecido hasta convertirse en una hermandad mundial, con miembros que viven en más de cien países. Dos casas restauradas en Nauvoo ayudan a contar las historias de mujeres notables que forman parte del origen de esa historia: Sarah Granger Kimball y Lucy Mack Smith . Las interacciones de Sarah Granger Kimball con José Smith nos muestran cómo un pequeño grupo de mujeres Santos de los Últimos Días ayudó a preparar al profeta para recibir la voluntad del Señor y crear una organización para las mujeres de la Iglesia. La madre de José, Lucy Mack Smith, se convirtió en una de las primeras y más prominentes miembros de la Sociedad de Socorro Femenina de Nauvoo . Su influencia en su hijo y en la Restauración es inconmensurable. Ella apoyó constantemente la misión profética de su hijo a lo largo de su vida.
La casa de los Kimball, sala de estar.
A principios de 1842, Sarah Kimball señaló que “La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días era pobre en bienes materiales y ferviente en la devoción a las labores requeridas”1. La ayuda era especialmente necesaria en la construcción del templo, que en ese momento solo tenía un metro de altura, y que Sarah podía ver en la colina cuando miraba por la ventana de su sala de estar.
Sarah Granger Kimball décadas después de trasladarse de Nauvoo a Utah.
Un día, Sarah estaba conversando con Margaret Cook, una costurera que trabajaba para los Kimball. Los líderes de la Iglesia recientemente habían pedido “provisiones, vestimenta, ropa de cama y suministros generales para los trabajadores [en el sitio del templo] y para sus familias”2. Margaret expresó su deseo de proporcionar trabajo de costura y Sarah ofreció proveer la tela. Se dieron cuenta de que otras personas quizás querrían contribuir y hablaron de organizar una sociedad de costura para “ayudar en la construcción del templo”3. Unos días más tarde, unas doce mujeres se reunieron en la sala de estar de Sarah. Eligieron a Eliza R. Snow para que redactara los estatutos y una constitución para su organización emergente, que luego pidieron al profeta José que revisara.
Cuando José leyó la constitución y los estatutos, comentó que eran “los mejores que había visto”. Sin embargo, agregó: “Esto no es lo que necesitan”. José hizo saber a estas hermanas que su ofrenda era aceptada por el Señor, pero que Él tenía algo mejor para ellas. De hecho, el Señor le indicó a José que “organizar[a] a las mujeres bajo la dirección del sacerdocio y de acuerdo con el modelo de este”4.
Hasta este punto, las estructuras organizativas reveladas a José se habían centrado en los cuórums del sacerdocio y en las funciones desempeñadas por hombres en la Iglesia. Pronto, las mujeres recibirían la responsabilidad de estar a cargo de su propia organización exclusivamente femenina. Al organizar tanto a mujeres como a hombres “conforme a la ley del cielo”, los santos estaban preparados para recibir más luz y conocimiento en el templo5. A diferencia de Kirtland, tanto hombres como mujeres participaron en las ordenanzas del templo instauradas en Nauvoo. Las acciones inspiradas de Sarah y Margaret verdaderamente no solo habían preparado el templo para las personas, sino también a las personas para el templo.
Cuando José leyó la constitución y los estatutos, comentó que eran “los mejores que había visto”. Sin embargo, agregó: “Esto no es lo que necesitan”. José hizo saber a estas hermanas que su ofrenda era aceptada por el Señor, pero que Él tenía algo mejor para ellas. De hecho, el Señor le indicó a José que “organizar[a] a las mujeres bajo la dirección del sacerdocio y de acuerdo con el modelo de este”4.
Hasta este punto, las estructuras organizativas reveladas a José se habían centrado en los cuórums del sacerdocio y en las funciones desempeñadas por hombres en la Iglesia. Pronto, las mujeres recibirían la responsabilidad de estar a cargo de su propia organización exclusivamente femenina. Al organizar tanto a mujeres como a hombres “conforme a la ley del cielo”, los santos estaban preparados para recibir más luz y conocimiento en el templo5. A diferencia de Kirtland, tanto hombres como mujeres participaron en las ordenanzas del templo instauradas en Nauvoo. Las acciones inspiradas de Sarah y Margaret verdaderamente no solo habían preparado el templo para las personas, sino también a las personas para el templo.
Piso superior de la tienda de ladrillos rojos de José y Emma
El 17 de marzo de 1842, veinte mujeres, entre ellas Sarah Kimball y Margaret Cook, se reunieron en el piso superior de la tienda de ladrillos rojos de José y Emma. El Profeta dirigió la reunión, asistido por dos miembros del Cuórum de los Doce Apóstoles. En esta primera reunión de la Sociedad de Socorro, Emma Smith fue elegida como presidenta por unanimidad. José explicó que el llamamiento de Emma daba cumplimiento a una revelación que él había recibido doce años antes, ahora registrada en Doctrina y Convenios 25 .
The Foundation of the Relief Society [La fundación de la Sociedad de Socorro], por Walter Rane
La Sociedad de Socorro Femenina de Nauvoo creció en número de miembros. Se reunían con frecuencia, lo que incluyó cinco reuniones adicionales con José Smith, quien brindó consejo profético a la sociedad. Él enseñó a las hermanas que su misión “no solo [era] dar alivio al pobre, sino […] salvar almas”6. Hoy en día, como miembros de una Sociedad de Socorro mundial, las mujeres Santos de los Últimos Días continúan trabajando juntas para ayudar a los necesitados y salvar almas.
Casa de Lucy Mack Smith, cocina, que incluye la alcoba.
Otra mujer que tuvo una gran influencia en el movimiento de los Santos de los Últimos Días fue Lucy Mack Smith, madre de José Smith. Se mudó a la casa en Nauvoo, que ahora lleva su nombre, en abril de 1846, cuando tenía setenta años, después de que muchos residentes de Nauvoo ya habían partido hacia el oeste. Lucy dedicó gran parte de sus últimos años a preservar la memoria de su hijo José y a dar testimonio de su manto profético.
Retrato de Lucy Mack Smith
El apoyo incondicional de Lucy a su hijo José y a la Iglesia que él fundó llevó a otras personas a referirse a ella como “madre Smith” durante su tiempo en Nauvoo. Además, la madre Smith fue considerada una “madre en Israel”7. En 1833, una bendición de su hijo José le otorgó este título a Lucy: “Y bendita también es mi madre, porque ella es una madre en Israel […]. Porque su alma está siempre llena de benevolencia y caridad; y a pesar de su edad, ella aún recibirá fortaleza y será consolada en medio de su casa; y así dijo el Señor, ella tendrá vida eterna”8.
Lucy siguió conservando ese título incluso después de la muerte de José. Durante la Conferencia General de octubre de 1845, Lucy solicitó la oportunidad de dirigirse a la congregación. En este,el primer registro de una mujer que habla en la conferencia general , instó a los santos a guiar a sus hijos en la verdad con amor y bondad. Luego preguntó a la congregación si la consideraban una madre en Israel. Brigham Young se levantó y sometió la cuestión a votación, y “un universal ‘sí’ resonó en el inconcluso Templo de Nauvoo donde se reunían”9.
Lucy siguió conservando ese título incluso después de la muerte de José. Durante la Conferencia General de octubre de 1845, Lucy solicitó la oportunidad de dirigirse a la congregación. En este,
Casa de Lucy Mack Smith en Nauvoo.
Lucy Mack Smith fue una de las más destacadas mujeres cuyo liderazgo, dones espirituales y fortaleza de carácter ayudaron a llevar a cabo la restauración de la Iglesia de Jesucristo. Ya en la quinta reunión de la Sociedad de Socorro Femenina de Nauvoo , Lucy Mack Smith era una miembro activa de la organización. Ella y otras mujeres de Nauvoo ayudaron a sentar una base de rectitud para la Iglesia, cumpliendo en parte el llamado divino de establecer Nauvoo como una piedra angular de Sion. La historia de la Sociedad de Socorro demuestra cómo las mujeres de la Iglesia han sido una fuerza para el bien desde sus primeros días, nutriendo continuamente el panorama de la fe de los Santos de los Últimos Días.
Notas
Notas
1. “Sarah M. Kimball, Reminiscence, March 17, 1882”, en la edición de Jill Mulvay Derr y otros de The First Fifty Years of Relief Society: Key Documents in Latter-day Saint Women’s History, 2016, pág. 495.
2. “Sarah M. Kimball, Reminiscence, March 17, 1882”, en The First Fifty Years of Relief Society, pág. 495.
3. “Sarah M. Kimball, Reminiscence, March 17, 1882”, en The First Fifty Years of Relief Society, pág. 495.
4. José Smith, en Sarah Granger Kimball, “Auto-biography”, Woman’s Exponent, 1 de septiembre de 1883, pág. 51.
5. The First Fifty Years of Relief Society, pág. 6.
6. “Minutes and Discourse, 9 June 1842,” en el libro de actas de la Sociedad de Socorro de Nauvoo, pág. 63, josephsmithpapers.org; véase también The First Fifty Years of Relief Society, págs. 36, 79.
7. El término “madre en Israel” se remonta a las mujeres fuertes y fieles del Antiguo Testamento, tales como Sara, Rebeca, Raquel, Lea y Débora. VéanseJueces 5:2–31 y 2 Samuel 20:19 .
8. “Appendix 5, Document 1. Blessing to Joseph Smith Sr. and Lucy Mack Smith, between circa 15 and 28 September 1835”, pág. 9, josephsmithpapers.org; cursiva agregada.
9. Journal History of The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints, 8 de octubre de 1945, págs. 470–471, Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City; véase también “Este Evangelio de alegres nuevas para todos ”, en la edición de Jennifer Reeder y Kate Holbrook de En el púlpito: 185 años de discursos de mujeres Santos de los Últimos Días, 2017, pág. 21.
2. “Sarah M. Kimball, Reminiscence, March 17, 1882”, en The First Fifty Years of Relief Society, pág. 495.
3. “Sarah M. Kimball, Reminiscence, March 17, 1882”, en The First Fifty Years of Relief Society, pág. 495.
4. José Smith, en Sarah Granger Kimball, “Auto-biography”, Woman’s Exponent, 1 de septiembre de 1883, pág. 51.
5. The First Fifty Years of Relief Society, pág. 6.
6. “Minutes and Discourse, 9 June 1842,” en el libro de actas de la Sociedad de Socorro de Nauvoo, pág. 63, josephsmithpapers.org; véase también The First Fifty Years of Relief Society, págs. 36, 79.
7. El término “madre en Israel” se remonta a las mujeres fuertes y fieles del Antiguo Testamento, tales como Sara, Rebeca, Raquel, Lea y Débora. Véanse
8. “Appendix 5, Document 1. Blessing to Joseph Smith Sr. and Lucy Mack Smith, between circa 15 and 28 September 1835”, pág. 9, josephsmithpapers.org; cursiva agregada.
9. Journal History of The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints, 8 de octubre de 1945, págs. 470–471, Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City; véase también “