La ciudad del templo

El Señor ordenó a Sus santos que se reunieran en Nauvoo y edificaran un templo y una ciudad. Hicieron sacrificios para edificar la Casa del Señor y la ciudad, e hicieron convenios dentro del templo para fortalecer la relación entre ellos y con Dios.
Grassy landscape with brick buildings, trees, and pathways.
En la misma revelación en la que el Señor llamó a Nauvoo “piedra angular de Sion”, también ordenó a los Santos de los Últimos Días que edificaran un templo para que Él pudiera restaurar “la plenitud del sacerdocio” (véase Doctrina y Convenios 124:2, 26–28). Luego, a través del profeta José Smith, Dios reveló las ordenanzas del templo en Nauvoo, incluidos los bautismos por los muertos, la ceremonia de la investidura y los sellamientos de matrimonio. Esas ordenanzas fueron efectuadas posteriormente dentro del Templo de Nauvoo, el centro espiritual de la ciudad.

La histórica ciudad del templo de Nauvoo se compone de un conjunto de edificios y paisajes que ofrecen una visión general de las revelaciones, el diseño, la construcción y las prácticas religiosas del Templo de Nauvoo original. Cuenta con propiedades que pertenecieron a un arquitecto, un tallador de piedra, un obispo y un granjero, situadas al noroeste del Templo de Nauvoo, Illinois, una reconstrucción (terminada en 2002) del templo de la década de 1840 que anteriormente estuvo en el mismo lugar. Todos estos sitios restaurados ayudan a relatar la historia de la Casa del Señor, el logro más importante de los Santos de los Últimos Días en la década de 1840.

La casa de William y Caroline Weeks

Two green chairs in front of a desk with architectural drawings spread out on it.
La casa de los Weeks, escritorio de la oficina. La oficina funcionaba como un estudio de diseño para elaborar proyectos y reunirse con posibles clientes.
William y Caroline Weeks estaban entre los miles de santos que se congregaron para edificar Nauvoo como la ciudad del templo. William Weeks, un diseñador y constructor relativamente joven de Massachusetts, descubrió el Evangelio restaurado cuando era estudiante y se trasladó a Nauvoo en 1839, donde conoció a Caroline Allen y se casó con ella. En 1841 construyeron su casa en Nauvoo, que incluía una oficina adyacente al salón.

Después de la revelación del 19 de enero de 1841 (Doctrina y Convenios 124) que requería que se construyera una Casa del Señor en Nauvoo, José Smith solicitó propuestas de diseño para el Templo de Nauvoo. Al revisar las propuestas de William, José dijo: “Tú eres el hombre que quiero”1. Aquí, en el estudio en casa de los Weeks, William y José desarrollaron los diseños del templo. El proceso llevó casi dos años y numerosas revisiones antes de que el diseño propuesto por William se ajustara finalmente a la visión que José Smith tenía para el templo.
Two drawings of the Nauvoo Temple’s front elevation demonstrating slight revisions to the building’s design over time.
Una versión inicial del diseño del Templo de Nauvoo (izquierda) y una versión revisada posterior (derecha). Observe cómo el frontón triangular se modificó a una forma rectangular para dejar más espacio en el ático y cómo el diseño de la torre evolucionó para incluir una veleta con forma de ángel.
Mientras se realizaba el trabajo de diseño del templo en esta casa, Caroline Weeks perdió a dos hijos pequeños debido a enfermedades, entre ellos a Laura, quien murió tres meses antes de su primer cumpleaños. De sus diez hijos, solo tres sobrevivieron más allá de la infancia. Estos trágicos acontecimientos de la vida quizás hayan sido atenuados por la doctrina emergente de los sellamientos en el templo y las familias eternas.
Bedroom setting with cradle, bed, rocking chair, and other furnishings.
La casa de los Weeks, dormitorio trasero.
Una de las vecinas de Caroline escribió sobre estas esperanzadoras doctrinas relativas a la vida después de la muerte en medio de su propia pérdida personal de familiares. En 1844, Eliza R. Snow se mudó con Stephen y Hannah Markham justo al oeste de la casa de los Weeks. En octubre de ese mismo año, Eliza escribió un poema titulado “To My Heavenly Father” [A mi Padre Celestial] para expresar su dolor por la muerte de su padre. Desde entonces, el poema se ha convertido en un entrañable himno titulado “Oh mi Padre”, que habla de las familias eternas y brinda la certeza de que la muerte no es el final de nuestra existencia.

El Pabellón de piedras del templo

Incluso antes de que William Weeks y José Smith hubieran finalizado los planos, los Santos de los Últimos Días comenzaron a edificar el templo. En la antigua propiedad de William y Elizabeth Jones se erige ahora un moderno pabellón de piedras del templo. El texto y las herramientas demuestran el laborioso proceso de excavar, dar forma y colocar las piedras para construir el Templo de Nauvoo. Como hábil cantero, William Jones dio forma a la primera piedra lunar del Templo de Nauvoo. Su esposa, Elizabeth Jones, fue miembro fundadora de la Sociedad de Socorro Femenina de Nauvoo. Ella viajó a ciudades de los alrededores a fin de recaudar fondos para la construcción del templo.
A group of people in a field cutting and moving large white stones.
Nauvoo 1842, Consecrated Labor [Nauvoo, 1842, una labor consagrada], de Walter Rane, óleo sobre lienzo, 2020.
Las siguientes diapositivas ilustradas lo guiarán a través del trabajo intensivo que implicaba procesar la piedra en bruto antes de colocarla a lo largo de las paredes del templo. Se explican las etapas de excavar, transportar, partir, cortar, esculpir, terminar y colocar en relación con la construcción del templo, y se incluyen ilustraciones de las herramientas utilizadas.

La casa de Edward y Ann Hunter

A fence in front of a two-story brick home with a single-story white clapboard addition. A white stone temple is atop the hill.
Casa de los Hunter, situada colina abajo y al oeste del templo.
Edward y Ann Hunter eran conversos del condado de Chester, Pensilvania, en las afueras de Filadelfia. Después de unirse a la Iglesia, vendieron su próspera granja y ayudaron a la mayor parte de su rama de la Iglesia, incluida la familia Gheen, a quienes veremos más adelante, a reubicarse en Nauvoo. Los Hunter contrataron la construcción de una casa grande y bonita antes de trasladar a su familia a Illinois.

En la casa de los Hunter, en el verano de 1842, José Smith se escondió para evitar a los alguaciles que habían entrado en Nauvoo con la intención de arrestarlo y llevarlo de regreso a Misuri2. Fue mientras vivía temporalmente aquí que José escribió algunas instrucciones adicionales sobre la doctrina y la práctica del bautismo por los muertos. Esas instrucciones fueron registradas en dos cartas a los Santos de los Últimos Días. Ahora aparecen en Doctrina y Convenios como las secciones 127 y 128.
Home office setting with two chairs in front of a secretary desk.
La oficina de Edward Hunter, donde José pudo haber estado de pie o sentado con su escribiente y dictado las palabras de las revelaciones que ahora aparecen como las secciones 127 y 128 de Doctrina y Convenios.
En 1844, Edward Hunter fue llamado a servir como obispo del Barrio 5 de Nauvoo3. Como obispo, Edward tenía la responsabilidad de aceptar los donativos de diezmos y cuidar de los necesitados mediante la recolección y redistribución de las ofrendas de ayuno. Algunos de esos donativos eran específicamente para el templo. Conforme las personas se preparaban para la dedicación del templo, muchas de ellas llevaron sus alfombras finas, cerámicas, mesas y sillas para ayudar a amueblar el edificio.
Narrow room with many furnishings and artifacts packed along the walls.
La casa de los Hunter, cocina de verano. Un libro exhibido en este entorno similar al de un almacén del obispo en la cocina de verano de los Hunter muestra los nombres de las personas que proporcionaron diezmos en forma de mano de obra para la construcción del templo. 
El obispo Hunter también ayudó a organizar el diezmo en forma de mano de obra. El diezmo en forma de mano de obra consistía en que los trabajadores donaban un día de trabajo de cada diez para la construcción del templo. José Smith enseñó a las personas que aquellos que contribuyeran con su tiempo y recursos serían los primeros recomendados para entrar al templo. Actualmente, en la Iglesia los obispos todavía ayudan a certificar recomendaciones para que las personas puedan entrar al templo. En 1846, el registro de diezmos era una de las formas en que las personas obtenían una recomendación para entrar al Templo de Nauvoo.

La casa de William y Esther Gheen

Split rail fence surrounding a half lot with trees and a brick home in the background.
La casa de los Gheen, un quinto de hectárea donada para la construcción del templo, cercada en primer plano.
Como muchas otras personas en Nauvoo, William y Esther Gheen inmediatamente pusieron la mirada en el templo cuando llegaron a Nauvoo. Para cuando llegaron en 1842, los planos y la construcción del templo estaban muy avanzados. Compraron dos quintos de hectárea de terreno a José Smith colina abajo del sitio del templo y construyeron su casa de manera que mirara hacia donde el templo se estaba erigiendo. William Gheen colaboró en la edificación del templo con mano de obra y donativos generosos. De hecho, los registros de diezmos muestran que en diciembre de 1844, William Gheen pagó su diezmo dividiendo su terreno en dos y donando la mitad oeste a la Iglesia.

Mientras el templo aún estaba en construcción, se dedicó un bautisterio para realizar la obra de bautismos por los muertos. En 1843, William y Esther Gheen fueron dos veces a ese bautisterio y fueron bautizados a favor de familiares que habían muerto antes de poder recibir el Evangelio restaurado de Jesucristo.
Three chairs facing a coffin in front of a window.
La casa de los Gheen, salón.
William Gheen llegó a casa luego de una misión en la primavera de 1845 y enfermó poco después. El 15 de julio de 1845, William Gheen murió en su propia casa. En su funeral, William fue recordado como un hombre que “mantuvo la reputación de un santo fiel hasta la muerte”4. Esther Gheen permaneció fiel. El 2 de febrero de 1846, unos seis meses después de la muerte de su esposo, William, Esther fue sellada a él por representante en el Templo de Nauvoo. Por medio de este sellamiento, ella miró más allá de la muerte temporal y vio un futuro con su esposo en la eternidad. Esta y otras ordenanzas similares dieron cumplimiento al propósito de edificar el templo: los Gheen se convirtieron en una familia sellada para siempre.

Conclusión

Las familias Weeks, Jones, Hunter y Gheen representan a los muchos miembros fieles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días que contribuyeron a transformar Nauvoo en la ciudad del templo y en una “piedra angular de Sion”. Las bendiciones del templo reveladas como parte de esta piedra angular de Sion continúan uniendo a las familias hasta nuestros días y en todo el mundo.
1. Earl Arrington, “William Weeks: Architect of the Nauvoo Temple”, BYU Studies, tomo XIX, nro. 3, 1979, pág. 340.

2. Véase Temas de la historia de la Iglesia, “Intentos de extradición a Misuri”, ChurchofJesusChrist.org/study/history/topics.

3. Había diez barrios en Nauvoo en ese momento. En 1845 se añadió el barrio número once.

4. Journal History of The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints, 16 de julio de 1845, Biblioteca de Historia de la Iglesia, Salt Lake City.