Templo de Nauvoo: La evolución de las ordenanzas del templo
El Templo de Nauvoo era un elemento básico de la comunidad, al igual que lo es hoy el reconstruido Templo de Nauvoo, Illinois.
El 6 de abril de 1841, el undécimo aniversario de la organización de la Iglesia, fue un día de emoción, celebración y acción de gracias en Nauvoo y sus alrededores. El día comenzó con un desfile de milicianos Santos de los Últimos Días de los asentamientos a ambos lados del río Misisipi. Marcharon en movimientos coordinados hasta los terrenos del templo, donde se unieron a unos 10 000 santos y amigos que se habían reunido para presenciar la colocación de la piedra angular del templo. La reunión comenzó con oraciones y cantos, antes de que Sidney Rigdon pronunciara un vehemente sermón1. Se habían reunido, dijo Rigdon, “para obedecer la voluntad y el mandato del Señor de gloria” de edificar un templo según el plan dado por revelación. Después del sermón, se colocaron las cuatro piedras angulares y José Smith pronunció una bendición para que permanecieran “hasta que toda la estructura [del templo] est[uviera] completa […] para que los santos tengan un lugar donde adorar a Dios, y el Hijo del Hombre tenga donde recostar la cabeza”2.
La construcción de un templo en Nauvoo siguió el patrón establecido en las comunidades que los santos habían construido anteriormente en Ohio y Misuri. Cuando el Señor mandó a los santos que se reunieran en Ohio en 1831, prometió que se les daría Su ley y que serían “investidos con poder de lo alto” (Doctrina y Convenios 38:32 ). Cuando los primeros santos se congregaron en Kirtland, Ohio, el Señor les dio instrucciones de “establece[r] una casa […] de Dios” donde se les pudiera enseñar el Evangelio, donde se les pudiera dar la ley y donde se pudieran efectuar ordenanzas (véase Doctrina y Convenios 88 ; compárese con Doctrina y Convenios 109 ). Entre 1833 y 1836, los santos trabajaron incansablemente para edificar la Casa del Señor en Kirtland ; una tarea que no tenían ni la pericia ni los recursos económicos para llevar a cabo. A pesar de su pobreza, construyeron una magnífica estructura que fue aceptada por el Señor y donde recibieron llaves adicionales del sacerdocio que permitirían la realización de las ordenanzas prometidas (véase Doctrina y Convenios 110 ). Esas ordenanzas, que serían todas reveladas y efectuadas por primera vez en Nauvoo, incluían los bautismos por los muertos , la investidura completa y la ordenanza del sellamiento .
La construcción de un templo en Nauvoo siguió el patrón establecido en las comunidades que los santos habían construido anteriormente en Ohio y Misuri. Cuando el Señor mandó a los santos que se reunieran en Ohio en 1831, prometió que se les daría Su ley y que serían “investidos con poder de lo alto” (
Bautismos por los muertos
En enero de 1836, cuando el Templo de Kirtland estaba casi terminado, José Smith presentó nuevas ordenanzas llamadas “lavamientos y unciones” a un grupo de líderes de la Iglesia en la tercera planta del templo. Durante esta primera reunión, José Smith recibió una revelación que le mostraba que a los que habían muerto sin haber tenido la oportunidad de aceptar las ordenanzas del Evangelio se les daría la oportunidad de hacerlo en la otra vida. “Todos los que han muerto sin el conocimiento de este evangelio”, explicó el Señor, “quienes lo habrían recibido si se les hubiese permitido permanecer, serán herederos del reino celestial de Dios” (Doctrina and Convenios 137:7 ). Sin embargo, cómo sucedería esto y qué ordenanzas lo harían posible, seguía sin estar claro en el momento de esta revelación.
El 15 de agosto de 1840, se le pidió a José Smith que hablara en el funeral de Seymour Brunson. Durante su sermón, José vio a Jane Neyman, una hermana cuyo hijo, Cyrus, había muerto recientemente sin ser bautizado. Sabiendo que Jane estaba preocupada por Cyrus, José leyó en1 Corintios 15:29 y enseñó que los hombres y mujeres vivos podían participar en ordenanzas a favor de sus familiares y amigos fallecidos. Poco después de terminar el sermón, Jane fue al río Misisipi donde fue bautizada en nombre de Cyrus3.
El 15 de agosto de 1840, se le pidió a José Smith que hablara en el funeral de Seymour Brunson. Durante su sermón, José vio a Jane Neyman, una hermana cuyo hijo, Cyrus, había muerto recientemente sin ser bautizado. Sabiendo que Jane estaba preocupada por Cyrus, José leyó en
Planos originales de la pila bautismal que se construyó en el sótano del Templo de Nauvoo.
Cuando José Smith recibió la revelación que indicaba que se debía edificar un templo en Nauvoo, esta incluía la instrucción de que la ordenanza del bautismo por los muertos “pertenece a [Su] casa” y mandó a los santos que construyeran una pila en el templo para este propósito (véase Doctrina y Convenios 124:29–36 ). Revelaciones adicionales recibidas en 1842, explicaron más detalladamente cómo debía efectuarse y registrarse la ordenanza (véanse Doctrina y Convenios 127 y Doctrina y Convenios 128 ).
La investidura
Durante los primeros años de la Iglesia, los santos buscaron diligentemente el cumplimiento de la promesa de una investidura de poder de lo alto. Incluso cuando el conflicto con sus vecinos se convirtió en trágica violencia, los santos se aferraron a la esperanza de que la salvación podría extenderse a todas las personas mediante las ordenanzas del templo. Se dedicaron sitios para templos en Independence, Adán-ondi-Ahmán y Far West, Misuri, con la esperanza de que se revelarían las ordenanzas adicionales prometidas y los medios para ofrecer la salvación a todos.
Piso superior de la reconstrucción de la tienda de ladrillos rojos.
Los lavamientos y unciones que habían sido revelados a los santos en Kirtland eran el comienzo de la investidura de poder, sin embargo, José Smith y los santos sabían que estaba incompleta. Después de llegar a Nauvoo, esperaban edificar otro templo para participar en estas ordenanzas y recibir la porción que aún no había sido revelada. En enero de 1842, poco después de que José Smith abriera su tienda de comestibles , dio instrucciones a los miembros del Cuórum de los Doce para que se prepararan a fin de recibir la investidura4.
El 4 de mayo de 1842, José Smith condujo a un selecto grupo de líderes de la Iglesia al cuarto superior de su tienda. Allí, en una reunión especial, presentó la investidura completa del templo que se le había revelado recientemente. La ceremonia comenzó con lavamientos y unciones como los que se realizaban en Kirtland y continuó con una nueva ordenanza que, basándose en las Escrituras, enseñaba sobre el orden del cielo y pedía a los participantes que hicieran convenios sagrados para vivir con rectitud y servir en el Reino de Dios5.
Con el tiempo, esta ordenanza se amplió para incluir a todos los miembros de la Iglesia, hombres y mujeres, que estuvieran dispuestos a realizar convenios sagrados. Una versión de esta ordenanza se lleva a cabo hoy en día en los templos de todo el mundo, tanto a favor de los vivos como de los muertos.
Con el tiempo, esta ordenanza se amplió para incluir a todos los miembros de la Iglesia, hombres y mujeres, que estuvieran dispuestos a realizar convenios sagrados. Una versión de esta ordenanza se lleva a cabo hoy en día en los templos de todo el mundo, tanto a favor de los vivos como de los muertos.
Visión en el Templo de Kirtland.
El 3 de abril de 1836, José Smith y Oliver Cowdery se retiraron a los púlpitos del Templo de Kirtland donde se inclinaron en “oración solemne y silenciosa”. Después de levantarse de su oración, se abrió una visión del Salvador Jesucristo que aceptó el templo como Su casa. A Cristo le siguieron otros tres visitantes angelicales, cada uno de los cuales entregó llaves del sacerdocio a José y a Oliver. El tercero de estos visitantes, el profeta Elías del Antiguo Testamento, otorgó una llave que José Smith enseñó más tarde, que tenía el poder de colocar “los sellos del sacerdocio de Melquisedec sobre la casa de Israel”6.
A partir de 1843, José Smith enseñó que, utilizando esta llave, la relación matrimonial podía hacerse eterna. Una vez “selladas”, las familias de hombres y mujeres que se habían casado de esta manera tendrían la promesa de que podrían estar juntos para siempre. Las primeras ceremonias de sellamiento, al igual que la investidura, se realizaban en el piso superior de la tienda de José Smith. Hoy en día, sin embargo, estos matrimonios se realizan solo en los templos a favor de los vivos y los muertos.
A partir de 1843, José Smith enseñó que, utilizando esta llave, la relación matrimonial podía hacerse eterna. Una vez “selladas”, las familias de hombres y mujeres que se habían casado de esta manera tendrían la promesa de que podrían estar juntos para siempre. Las primeras ceremonias de sellamiento, al igual que la investidura, se realizaban en el piso superior de la tienda de José Smith. Hoy en día, sin embargo, estos matrimonios se realizan solo en los templos a favor de los vivos y los muertos.
Notas
Notas
- “Celebration of the Anniversary of the Church”, Times and Seasons, tomo II, nro. 12, 15 de abril de 1841, págs. 375–376.
- “Celebration of the Aniversary of the Church—Military Parade—Prest. Rigdon’s Address—Laying the Corner Stones of the Temple”, Times and Seasons tomo II, nro. 12, 14 de abril de 1841, pág. 377.
- Véanse Santos tomo I, págs. 429–430, 434–436; Matthew McBride, “Las cartas en cuanto al bautismo por los muertos”, Revelaciones en contexto.
- Santos, tomo I, págs. 451–454.
- Santos, tomo I, págs. 462–464.
- José Smith, “History, 1838–1856, tomo E-1 [1 de julio de 1843–30 de abril de 1844]”, 1922, josephsmithpapers.org; se ha estandarizado la ortografía; Joseph Smith journal, 1 de septiembre de 1842, en Journal, diciembre de 1841–diciembre de 1842, pág. 189, josephsmithpapers.org; José Smith, “Letter to ‘The Church of Jesus Christ of Latter Day Saints’, 6 de septiembre de 1842 [D. y C. 128]”, josephsmithpapers.org.