José y Emma Smith en Nauvoo
Nauvoo representa la culminación del ministerio profético de José Smith en la tierra. En solo cinco años, José enseñó verdades profundas sobre la naturaleza de Dios, el destino de la Iglesia y la promesa de la familia eterna. Presentó las ordenanzas del templo y organizó la obra del templo a favor de los antepasados fallecidos. Ejerció las llaves del sacerdocio al establecer la Sociedad de Socorro Femenina de Nauvoo. Además, se aseguró de que las llaves del liderazgo continuaran con profetas y apóstoles incluso después de su muerte. A lo largo de los años que pasaron juntos en Nauvoo, su esposa, Emma, sirvió como compañera de José al liderar y enseñar a los demás, incluso a sus hijos en el hogar.
Desde la década de 1840, la familia Smith, y más tarde la Comunidad de Cristo, han preservado la memoria de José y Emma Smith mediante la reconstrucción de la tienda de ladrillos rojos de José y el cuidado de la casa de la familia, la Mansión de Nauvoo, el Mesón de Nauvoo y el cementerio de la familia. Su cuidadosa y devota administración durante muchos años es parte del legado de estos lugares sagrados.
En mayo de 1839, José y Emma Smith y sus cuatro hijos se mudaron a una pequeña casa de troncos de dos pisos en un recodo del río Misisipi. Su llegada marcó el final de una temporada agitada para su familia. Emma y los niños habían huido de su casa en Far West, Misuri a principios de ese invierno. Luego, en abril, José y sus compañeros prisioneros de Liberty, Misuri, escaparon de sus guardias y cruzaron el río hacia Illinois. Después de vivir durante semanas como refugiados sin un hogar propio, la familia debió de esperar esta mudanza con gran ilusión. Durante los cinco años que siguieron, la familia pasó por enfermedades, la pérdida de seres queridos, acciones legales y problemas financieros. Sin embargo, con fe en Jesucristo y con ayuda de otros Santos de los Últimos Días, el Profeta y su familia disfrutaron de cierta paz y prosperidad. Ellos ampliaron su hogar de troncos y construyeron una tienda y un hotel cerca. Estos edificios llegaron a ser lugares de revelación e instrucción.
En mayo de 1839, José y Emma Smith y sus cuatro hijos se mudaron a una pequeña casa de troncos de dos pisos en un recodo del río Misisipi. Su llegada marcó el final de una temporada agitada para su familia. Emma y los niños habían huido de su casa en Far West, Misuri a principios de ese invierno. Luego, en abril, José y sus compañeros prisioneros de Liberty, Misuri, escaparon de sus guardias y cruzaron el río hacia Illinois. Después de vivir durante semanas como refugiados sin un hogar propio, la familia debió de esperar esta mudanza con gran ilusión. Durante los cinco años que siguieron, la familia pasó por enfermedades, la pérdida de seres queridos, acciones legales y problemas financieros. Sin embargo, con fe en Jesucristo y con ayuda de otros Santos de los Últimos Días, el Profeta y su familia disfrutaron de cierta paz y prosperidad. Ellos ampliaron su hogar de troncos y construyeron una tienda y un hotel cerca. Estos edificios llegaron a ser lugares de revelación e instrucción.
En enero de 1841, el Señor mandó a los Santos de los Últimos Días en Nauvoo que construyeran una Casa del Señor: el Templo de Nauvoo. También les mandó que construyeran “una casa de hospedaje”, donde los forasteros llegarían y encontrarían “salud y seguridad” y una oportunidad para “reflexion[ar] sobre la palabra del Señor, y la piedra angular que le he señalado a Sion”. Esa casa de hospedaje se llamó el Mesón de Nauvoo y, al igual que el templo, también debía llevar el nombre del Señor. Era una tarea de gran magnitud y, al final, los Santos de los Últimos Días no pudieron terminar el proyecto antes de que la mayoría de ellos abandonara Illinois. A partir de la década de 1860, Lewis Bidamon reutilizó piedras y ladrillos del Mesón de Nauvoo para dar cumplimiento parcial a las palabras del Señor al abrir la Mansión Riverside y los establos Bidamon.
Apenas unos meses después de colocar la piedra angular del Mesón de Nauvoo, José Smith inauguró una tienda de dos pisos hecha de ladrillos rojos. En el piso superior, sobre la tienda, estaban la oficina personal de José Smith y una gran sala de reunión. En esa oficina de la segunda planta, José escribió un artículo en respuesta a John Wentworth, un editor del periódico de Chicago.Ese escrito incluye los trece Artículos de Fe y una poderosa declaración sobre el destino de la Iglesia que ahora se conoce como El estandarte de la verdad.
Apenas unos meses después de colocar la piedra angular del Mesón de Nauvoo, José Smith inauguró una tienda de dos pisos hecha de ladrillos rojos. En el piso superior, sobre la tienda, estaban la oficina personal de José Smith y una gran sala de reunión. En esa oficina de la segunda planta, José escribió un artículo en respuesta a John Wentworth, un editor del periódico de Chicago.
El 17 de marzo de 1842 José Smith se unió a su esposa, Emma y a un grupo de unos veinte hombres y mujeres en la sala que estaba encima de su tienda. Esta reunión organizó la Sociedad de Socorro Femenina de Nauvoo , con Emma Smith como presidenta. Durante los próximos dos años, la tienda sirvió de lugar de reunión para varias reuniones más de la Sociedad de Socorro.
Mientras esperaban que el Mesón de Nauvoo se acabara, José Smith decidió construir un pequeño hotel al otro lado de la calle. Con la abundancia de madera que llegaba del río, el trabajo avanzó rápidamente. La familia Smith se mudó al nuevo edificio en agosto de 1843. Semanas después, el hotel, la Mansión de Nauvoo, abrió sus puertas.
Los años 1842 y 1843 fueron un tiempo para aprender más sobre lainvestidura y las ordenanzas de sellamiento que ahora se efectúan en los templos alrededor del mundo. José y Emma Smith fueron sellados en la sala que se encuentra sobre la tienda, en mayo de 1843. Para septiembre, Emma también había recibido la investidura. Además, enseñó a otras mujeres la manera de administrar la ordenanza cuando el Templo de Nauvoo estuviera terminado. Conforme los líderes de la Iglesia se reunían en la Mansión de Nauvoo, aquel hogar llegó a ser un lugar de instrucción e inspiración mediante la oración.
Con el fallecimiento de José Smith y su hermano Hyrum enCarthage , la Mansión de Nauvoo asumió otra función. Allí es donde se velaron los cuerpos de los hermanos y 10 000 personas asistieron para presentar sus respetos antes de la sepultura. Hoy en día, los restos de Emma, de José y de otros miembros de la familia yacen en el cementerio de la familia Smith.
Mientras esperaban que el Mesón de Nauvoo se acabara, José Smith decidió construir un pequeño hotel al otro lado de la calle. Con la abundancia de madera que llegaba del río, el trabajo avanzó rápidamente. La familia Smith se mudó al nuevo edificio en agosto de 1843. Semanas después, el hotel, la Mansión de Nauvoo, abrió sus puertas.
Los años 1842 y 1843 fueron un tiempo para aprender más sobre la
Con el fallecimiento de José Smith y su hermano Hyrum en