Enseñanzas de los Presidentes
Capítulo 18: El gozo y la esperanza por medio de Jesucristo


“Capítulo 18: El gozo y la esperanza por medio de Jesucristo”, Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: Russell M. Nelson, 2023

“Capítulo 18”, Enseñanzas: Russell M. Nelson

Jesús toca la mejilla de una mujer que está sentada en el suelo

Capítulo 18

El gozo y la esperanza por medio de Jesucristo

Si centramos nuestra vida en el plan de salvación de Dios […] y en Jesucristo y Su Evangelio, podemos sentir gozo independientemente de lo que esté sucediendo —o no esté sucediendo— en nuestra vida.

De la vida de Russell M. Nelson

El 11 de enero de 2019, Wendy, hija del presidente Russell M. Nelson, murió de cáncer. Dos días después, el presidente Nelson y la hermana Nelson viajaron a la ciudad de Paradise, California, EE. UU., gran parte de la cual había sido destruida por un importante incendio forestal. Cientos de miembros de la Iglesia habían perdido sus hogares en el incendio y el presidente Nelson quería visitarlos y consolarlos a ellos y a otras personas. Emocionado, explicó al periodista de un periódico por qué habían hecho el viaje. “Lamentamos la pérdida de nuestra segunda hija”, dijo. “Y sin embargo, no hay nada que preferiríamos hacer que tratar de ayudar a los demás”.

En el lugar del incendio, el presidente y la hermana Nelson se entristecieron ante la destrucción que vieron. También se sintieron inspirados por la forma en que las personas de la zona se ayudaban mutuamente. En una conferencia de estaca especial en la cercana ciudad de Chico, el presidente Nelson dijo:

“Los relatos de su sufrimiento solo se ven superados por los relatos de su ministración. Han proporcionado un ejemplo al mundo en cuanto a ministrar de una manera más elevada y más santa. Les agradezco por eso”.

En esos momentos de duelo, el presidente y la hermana Nelson se habían acercado a otras personas que sentían pesar. El presidente Nelson dijo a los santos: “Hemos venido a ministrarlos. Queremos traerles esperanza”.

Él citó una profecía de Isaías que, según dijo, parecía apropiada para la ocasión:

“Venimos ‘a los que están de duelo en Sion [para darles] gloria en lugar de ceniza, aceite de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar de espíritu apesadumbrado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para que él sea glorificado’ [Isaías 61:3] […].

“Ahora bien, esa es una declaración bastante profunda. Isaías comparó a las personas rectas que sufren, que los incluye a ustedes, heroicos hermanos y hermanas, con árboles de justicia plantados por Dios, y en los que Él, a Su vez, será glorificado por sus obras semejantes a las de Cristo.

“La esperanza, el gozo y el futuro de ustedes estará determinado por su fe en Dios y su fe en el Señor Jesucristo”.

Enseñanzas de Russell M. Nelson

Independientemente de nuestras circunstancias, podemos hallar gozo por medio de Jesucristo

Estos son los últimos días y a ninguno de nosotros debería sorprenderle ver que las profecías se cumplen. Muchísimos profetas, entre ellos Isaías, Pablo, Nefi y Mormón, previeron los tiempos peligrosos que vendrían, que en nuestra época todo el mundo estaría en conmoción […]. ¿Qué puede ayudar a cada uno de nosotros con nuestras luchas personales y con el riguroso desafío de vivir en estos últimos días?

El profeta Lehi enseñó un principio para la supervivencia espiritual […]. Lehi conocía la oposición, la ansiedad, la pena, el dolor, la decepción y el pesar y aun así declaró con audacia y sin reserva un principio que le reveló el Señor: “existen los hombres para que tengan gozo” [2 Nefi 2:25]. ¡Imagínense! ¡De todas las palabras que podría haber empleado para describir la naturaleza y el propósito de nuestra vida en la mortalidad, él escogió la palabra gozo!

La vida está llena de desvíos y callejones sin salida, pruebas y dificultades de toda índole. Probablemente cada uno de nosotros ha tenido momentos en los que la aflicción, la angustia y el desaliento casi nos han consumido. ¿Y aun así estamos aquí para tener gozo?

¡Sí! ¡La respuesta es un sí rotundo! […] Los santos pueden ser felices en cualquier circunstancia. ¡Podemos sentir gozo aun cuando tengamos un día malo, una semana mala o hasta un año malo!

17:1

Mis queridos hermanos y hermanas, el gozo que sentimos tiene poco que ver con las circunstancias de nuestra vida, y tiene todo que ver con el enfoque de nuestra vida.

Si centramos nuestra vida en el plan de salvación de Dios […] y en Jesucristo y Su Evangelio, podemos sentir gozo independientemente de lo que esté sucediendo —o no esté sucediendo— en nuestra vida. El gozo proviene de Él, y gracias a Él. Él es la fuente de todo gozo. Lo sentimos en Navidad cuando cantamos “¡Regocijad! Jesús nació” [“¡Regocijad! Jesús nació”, Himnos, nro. 123], y podemos sentirlo el resto del año. Para los Santos de los Últimos Días, ¡Jesucristo es gozo! […]

17:1

Así como el Salvador nos brinda una paz que “sobrepasa todo entendimiento” [Filipenses 4:7], también nos brinda una intensidad, profundidad y amplitud de gozo que desafía la lógica humana o la comprensión mortal. Por ejemplo, no parece posible sentir gozo cuando un hijo padece una enfermedad incurable, o cuando perdemos el empleo, o cuando nuestro cónyuge nos traiciona. Sin embargo, ese es precisamente el gozo que brinda el Salvador. Su gozo es constante, asegurándonos de que nuestras “aflicciones no serán más que por un breve momento” [Doctrina y Convenios 121:7] y que serán consagradas para nuestro provecho [véase 2 Nefi 2:2].

Entonces, ¿cómo podemos reclamar ese gozo? Para empezar, podemos “[poner] los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe” [Hebreos 12:2] “en todo pensamiento” [Doctrina y Convenios 6:36]. Podemos dar gracias por Él en nuestras oraciones y al observar los convenios que hemos hecho con Él y con nuestro Padre Celestial. Nuestro gozo aumentará al grado en que nuestro Salvador llegue a ser más y más real para nosotros y supliquemos que se nos conceda Su gozo.

El gozo es poderoso, y el centrarse en él trae el poder de Dios a nuestra vida. Como en todas las cosas, Jesucristo es nuestro máximo ejemplo, “quien, por el gozo puesto delante de él, sufrió la cruz” [Hebreos 12:2]. ¡Piensen en ello! A fin de que Él pudiese soportar la experiencia más intensa que se haya padecido en la tierra, ¡nuestro Salvador se centró en el gozo!

¿Y cuál fue el gozo que se puso delante de Él? Seguramente incluía el gozo de limpiarnos, sanarnos y fortalecernos; el gozo de pagar por los pecados de todo el que se arrepintiera; el gozo de hacer posible que ustedes y yo regresáramos a casa —limpios y dignos— para vivir con nuestros Padres Celestiales y nuestras familias.

Independientemente de la condición del mundo y de sus circunstancias personales, pueden enfrentar el futuro con optimismo y gozo si tienen fe en el Señor Jesucristo y en Su Evangelio.

La esperanza del mundo es el Príncipe de Paz: nuestro Creador, Salvador, Jehová y Juez. Él nos ofrece la vida buena, la vida en abundancia y la vida eterna. La vida tranquila y la prosperidad están al alcance de los que cumplan Sus preceptos y sigan Su sendero que conduce a la paz.

Jesucristo es la única fuente duradera de esperanza, paz y gozo para ustedes. Satanás jamás podrá copiar nada de esto, y Satanás no los ayudará nunca.

Pregunta para el estudio

¿De qué modo les ha ayudado el Padre Celestial y Jesucristo a encontrar gozo y esperanza?

El verdadero gozo proviene de vivir en armonía con las enseñanzas de Jesucristo

El verdadero gozo proviene de vivir en armonía con las enseñanzas de Jesucristo. Nunca he conocido a nadie que fuera más feliz por haber quebrantado sus convenios con Dios. La maldad no conduce ni puede conducir a la felicidad [véase Alma 41:10] […].

Hoy les testifico que el gozo proviene de seguir a Jesucristo. Solo Él puede guiarnos de regreso a la presencia del Padre, donde experimentaremos una plenitud de gozo sin fin.

El gozo proviene de guardar los mandamientos. Comiencen con esos dos grandes mandamientos […]. Amar a Dios y amar al prójimo como a nosotros mismos [véase Mateo 22:36–40].

El atributo culminante que conduce al gozo es el amor a Dios […]. Dios, que nos ha dado la vida, también nos ha dado mandamientos para regirla a fin de que tengamos gozo.

17:1

Al centrarnos diligentemente en el Salvador y después seguir Su modelo de centrarnos en el gozo, necesitamos evitar aquello que pueda interrumpir nuestro gozo [véase Alma 30:22] […]. Todo lo que se oponga a Cristo o a Su doctrina interrumpirá nuestro gozo. Eso incluye las filosofías de los hombres, tan abundantes en línea y en la blogosfera […].

Si ponemos la vista en el mundo y seguimos sus fórmulas para la felicidad, jamás conoceremos el gozo. Los injustos pueden experimentar cualquier número de emociones y sensaciones, ¡pero jamás experimentarán gozo! El gozo es un don para los fieles; es el don que proviene de tratar de vivir, de forma intencional, una vida de rectitud, como enseñó Jesucristo.

Él nos enseñó la forma de tener gozo. Cuando elegimos al Padre Celestial para que sea nuestro Dios y cuando podemos sentir la Expiación del Salvador obrar en nuestra vida, seremos llenos de gozo. Cada vez que damos apoyo a nuestro cónyuge y guiamos a nuestros hijos, cada vez que perdonamos a alguien o pedimos perdón, podemos sentir gozo.

Cada día que ustedes y yo escojamos vivir leyes celestiales, cada día que observemos nuestros convenios y ayudemos a los demás a hacer lo mismo, tendremos gozo.

Den oído a estas palabras del salmista: “A Jehová he puesto siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido […]. En [Su] presencia hay plenitud de gozo” [Salmo 16:8, 11]. Cuando ese principio se grabe en nuestro corazón, cada día puede ser un día de gozo y alegría.

Cuando tomen decisiones, los invito a adoptar una perspectiva a largo plazo: una perspectiva eterna. Pongan a Jesucristo en primer lugar, porque su vida eterna depende de la fe en Él y en Su Expiación, y depende también de su obediencia a Sus leyes. La obediencia les prepara el camino para una vida de gozo hoy en día y para una gran y eterna recompensa mañana.

Pregunta para el estudio

¿Qué gozo han experimentado al seguir a Jesucristo y Sus enseñanzas?

Dios puede llenar su corazón de una esperanza que trasciende cualquier cosa que el mundo pueda ofrecer

La esperanza emana del Señor, y trasciende los límites de esta esfera terrenal […]. Solamente con una perspectiva eterna del gran plan de felicidad de Dios podremos encontrar una esperanza más excelente. “¿Qué es lo que habéis de esperar?”, preguntó Moroni. Luego respondió a su propia pregunta: “He aquí, os digo que debéis tener esperanza, por medio de la expiación de Cristo” (Moroni 7:41; véase también Alma 27:28). Pablo expresó la misma idea. De manera sucinta, llamó al Señor Jesucristo “nuestra esperanza” (1 Timoteo 1:1).

A medida que guardemos Sus mandamientos y permanezcamos en la senda de los convenios, el Señor ha prometido estar a nuestro lado y bendecirnos con “un fulgor perfecto de esperanza” [2 Nefi 31:20], aun cuando las circunstancias sean sombrías.

Nuestros días más prometedores aún están por delante. El Señor llevará a cabo algunos de Sus mayores milagros. Y algunos de esos milagros ocurrirán en sus vidas. Si se preguntan si alguna vez volverán los días felices, les aseguro que así será. Sus hijos todavía tendrán muchas oportunidades de crecer y progresar, y sus familias pueden disfrutar de un futuro prometedor.

El Señor en Su misericordia siempre bendice y hace prosperar a aquellos que ponen su confianza en Él. Esperen el futuro con esperanza. Acéptenlo con la certeza de que el Espíritu Santo los fortalecerá y guiará. Ayuden a sus hijos a entender que ahora es el momento de manifestar su completa fe en Dios y en Su Hijo Jesucristo.

Cualquiera sea su fe, tradición o circunstancias personales, como siervo del Señor, los invito a mirar hacia Él y procurar que Él sea el centro de su vida. Derramen el corazón a Dios y pídanle Su ayuda. Él infundirá significado en su vida y les llenará el corazón de una esperanza que trasciende cualquier cosa que el mundo pueda ofrecer.

Vivan como discípulos del Señor Jesucristo. Adquieran Sus cualidades de cortesía y preocupación por los demás. Aprendan a tender la mano, a elevar y a alentar a las personas. Al cultivar cualidades de bondad, cortesía y respeto por los demás, las labores de su vida serán más gratificantes que si procuraran metas estrictamente con la mira puesta solo en su propia gloria.

El gozo duradero no proviene de acumular riquezas materiales ni de realizar actos dignos de mención. El verdadero gozo proviene de llegar a ser todo lo que puedan llegar a ser. Su potencial para la grandeza personal aumentará a medida que vengan a Cristo y lleguen a ser uno con Él.

En este mundo donde abunda el sufrimiento, estamos realmente agradecidos por el “gran plan de felicidad” [Alma 42:8] de Dios. En Su plan se declara que el hombre y la mujer existen “para que tengan gozo” [2 Nefi 2:25]; y ese gozo viene cuando escogemos vivir en armonía con el plan eterno de Dios.

Pregunta para el estudio

¿En qué ocasiones han experimentado la esperanza que trasciende cualquier cosa que el mundo pueda ofrecer?

Al amar y servir a nuestro prójimo, hallamos gozo en la vida

17:1

Una de las mejores recompensas de la vida es el privilegio de rendir un servicio de importante valor para otros. El poder hacer por nuestros semejantes lo que ellos no pueden hacer por sí mismos nos brinda una satisfacción incomparable […].

También se obtiene el gozo al prestar servicio en la Iglesia. Alma lo expresó así: “Que quizá sea un instrumento en las manos de Dios para conducir a algún alma al arrepentimiento; y este es mi gozo” (Alma 29:9).

Por medio del servicio en los templos, el concepto de la cortesía hacia los compañeros se puede extender a los que han pasado más allá del velo. El Evangelio trae buenas nuevas para los muertos y una voz de alegría para vivos y muertos; para todos es buenas nuevas de gran gozo.

Nosotros enseñamos el mensaje de Jesucristo. Enseñamos a nuestro pueblo a amar a Dios, a amar y servir a nuestro prójimo. Si lo hacen, hallarán gozo en la vida. Habrá paz en la tierra cuando comprendamos la paternidad de Dios y la hermandad del hombre.

Pregunta para el estudio

¿De qué manera el servicio a los demás les ha ayudado a encontrar gozo?

Regocíjense en la bondad del Evangelio

Regocíjense en la bondad del Evangelio […]. Tengan una sonrisa en el rostro e irradien el gozo que brinda el Evangelio. Incluso durante sus desafíos, en sus horas más difíciles y oscuras, pueden tener gozo.

Enseñ[en] a los demás acerca de la bondad de Dios […]. Sus vidas ejemplares atraerán el interés de sus amigos y vecinos. Estén preparados para responder a quienes les pregunten por qué viven como lo hacen. Estén preparados para explicar la razón de la esperanza que ven en ustedes [véase 1 Pedro 3:15].

¡Testifico que Dios vive! Jesús es el Cristo; Su Iglesia y la plenitud de Su Evangelio han sido restaurados para bendecir nuestra vida con gozo, aquí y en el más allá.

Pregunta para el estudio

¿De qué manera irradian ustedes el gozo del Evangelio de Jesucristo?

Invitaciones y promesas

Acudan al Señor y Él les llenará el corazón de esperanza

Cualquiera que sea su fe, tradición o circunstancias personales, como siervo del Señor, los invito a mirar hacia Él y procurar que Él sea el centro de su vida. Derramen el corazón a Dios y pídanle Su ayuda. Él infundirá significado en su vida y les llenará el corazón de una esperanza que trasciende cualquier cosa que el mundo pueda ofrecer.

Si centramos nuestra vida en el plan de salvación de Dios […] y en Jesucristo y Su Evangelio, podemos sentir gozo independientemente de lo que esté sucediendo —o no esté sucediendo— en nuestra vida. El gozo proviene de Él, y gracias a Él. Él es la fuente de todo gozo […]. Para los Santos de los Últimos Días, ¡Jesucristo es gozo!.

Vivan como discípulos de Jesucristo y hallarán verdadero gozo

El gozo proviene de guardar los mandamientos. Comiencen con esos dos grandes mandamientos […]. Amar a Dios y amar al prójimo como a nosotros mismos [véase Mateo 22:36–40].

Vivan como discípulos del Señor Jesucristo. Adquieran Sus cualidades de cortesía y preocupación por los demás. Aprendan a tender la mano, a elevar y a alentar a las personas. Al cultivar cualidades de bondad, cortesía y respeto por los demás, las labores de su vida serán más gratificantes que si procuraran metas estrictamente con la mira puesta solo en su propia gloria.

El gozo duradero no proviene de acumular riquezas materiales ni de realizar actos dignos de mención. El verdadero gozo proviene de llegar a ser todo lo que puedan llegar a ser. Su potencial para la grandeza personal aumentará a medida que vengan a Cristo y lleguen a ser uno con Él.

A medida que guardemos Sus mandamientos y permanezcamos en la senda de los convenios, el Señor ha prometido estar a nuestro lado y bendecirnos con “un fulgor perfecto de esperanza” [2 Nefi 31:20], aun cuando las circunstancias sean sombrías.

Al amar y servir a nuestro prójimo, hallaremos gozo en la vida

Nosotros enseñamos el mensaje de Jesucristo. Enseñamos a nuestro pueblo a amar a Dios, a amar y servir a nuestro prójimo. Si lo hacen, hallarán gozo en la vida. Habrá paz en la tierra cuando comprendamos la paternidad de Dios y la hermandad del hombre.

Enseñen a los demás acerca de la bondad de Dios

Regocíjense en la bondad del Evangelio […]. Tengan una sonrisa en el rostro e irradien el gozo que brinda el Evangelio. Incluso durante sus desafíos, en sus horas más difíciles y oscuras, pueden tener gozo.

Enseñ[en] a los demás acerca de la bondad de Dios […]. Sus vidas ejemplares atraerán el interés de sus amigos y vecinos. Estén preparados para responder a quienes les pregunten por qué viven como lo hacen. Estén preparados para explicar la razón de la esperanza que ven en ustedes [véase 1 Pedro 3:15].

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