Enseñanzas de los Presidentes
Capítulo 12: Compartir el Evangelio de Jesucristo


“Capítulo 12: Compartir el Evangelio de Jesucristo”, Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: Russell M. Nelson, 2023

“Capítulo 12”, Enseñanzas: Russell M. Nelson

mujeres leyendo las Escrituras

Capítulo 12

Compartir el Evangelio de Jesucristo

Quizá ustedes sean los que abrirán la puerta para la salvación de [una persona] y su comprensión de la doctrina de Cristo.

De la vida de Russell M. Nelson

El presidente Russell M. Nelson dijo: “Todos merecen la oportunidad de saber en cuanto al Evangelio restaurado de Jesucristo”. Él ha compartido el Evangelio de Jesucristo con familiares, amigos, vecinos, colegas y líderes gubernamentales por medio de sus palabras y su ejemplo. Un ejemplo surge de su amistad con el Dr. Zhang Zhen–Xiang:

“Hace muchos años, me invitaron a la República Popular China como profesor de cirugía invitado. Al reunirme y llegar a conocer bien a mi anfitrión, el Dr. Zhang, me encontré imaginándolo con ropa bautismal blanca. Luego, cuando conocí a la esposa del Dr. Zhang, y no pude evitar pensar en los dos vestidos de blanco juntos en el templo. Me di cuenta de que esos pensamientos no eran prácticos, ya que no se me permitía hablar del Evangelio mientras estaba en China, y obedecí estrictamente esa regla. Sin embargo, en el transcurso de muchos viajes a China, el Dr. Zhang y yo nos hicimos muy buenos amigos.

“Seis años después de que se me llamara al Cuórum de los Doce Apóstoles, recibí una carta inesperada del Dr. Zhang. Dijo que había vivido bajo el gobierno japonés y el chino y que también había trabajado en un hospital presbiteriano. Luego dijo que ya tenía setenta años y que la única forma de vida que tenía sentido para él era la del Dr. Russell Nelson. Quería saber si se le podía enseñar el Evangelio si él y su esposa se mudaban a Toronto, Canadá. Por supuesto le dije que estaría encantado de hacer arreglos para que se reuniera con los misioneros.

“Unas semanas después de comunicarme con el presidente de misión de Toronto, me enteré de que esos queridos amigos estaban listos para ser bautizados. Volé a Toronto para participar en su servicio bautismal. Después de sus confirmaciones, les dije que regresaría en un año para efectuar su sellamiento como matrimonio en el Templo de Toronto, Ontario, lo cual hice. Aquellas fueron experiencias singulares que atesoro, las cuales comenzaron visualizándolos vestidos de blanco”.

Enseñanzas de Russell M. Nelson

El Evangelio de Jesucristo nunca ha sido más necesario que hoy en día

5:34

Hermanos y hermanas, el Evangelio de Jesucristo nunca ha sido tan necesario como lo es actualmente. La contención contraviene todo lo que el Salvador defendió y enseñó. Amo al Señor Jesucristo y testifico que Su Evangelio es la única solución duradera para la paz. Su Evangelio es un Evangelio de paz.

Su Evangelio es la única respuesta cuando muchos en el mundo están aturdidos por el temor. Esto recalca la necesidad urgente de seguir la instrucción del Señor a Sus discípulos de “[ir] por todo el mundo y predica[r] el evangelio a toda criatura” [Marcos 16:15, cursiva agregada]. Tenemos la sagrada responsabilidad de compartir el poder y la paz de Jesucristo con todos los que escuchen y todos los que permitan que Dios prevalezca en su vida.

Cada persona que ha hecho convenios con Dios ha prometido preocuparse por los demás y servir a los necesitados. Podemos demostrar fe en Dios y siempre estar preparados para responder a quienes pregunten sobre “la esperanza que hay en [nosotros]” [1 Pedro 3:15]. Cada uno de nosotros tiene una función que desempeñar en el recogimiento de Israel.

Pregunta para el estudio

¿De qué manera el Evangelio de Jesucristo les ha ayudado a encontrar paz?

Quizá ustedes sean los que abrirán la puerta para la salvación de alguien

15:37

Todos pueden ser miembros misioneros […]. Todo miembro puede ser ejemplo de los creyentes [véase 1 Timoteo 4:12] […]. Hermanos, como seguidores de Jesucristo, cada uno de ustedes puede vivir de acuerdo con las enseñanzas de Él. Pueden tener “un corazón puro y manos limpias”; pueden tener “la imagen de Dios grabada en [su semblante]” [Alma 5:19]. Sus buenas obras serán evidentes para los demás. La luz del Señor iluminará sus ojos. Con ese resplandor, será mejor que se preparen para las preguntas. El apóstol Pedro aconsejó: “Estad siempre preparados para responder con mansedumbre y reverencia a cada uno que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” [1 Pedro 3:15].

Sea su respuesta cálida y alegre, y procuren que su respuesta se aplique a esa persona. Recuerden que él o ella es también hijo o hija de Dios, el mismo Dios que tanto desea que esa persona sea digna de la vida eterna y de regresar a Él algún día. Quizá ustedes sean los que abrirán la puerta para la salvación de ellos y su comprensión de la doctrina de Cristo.

Tras su primera respuesta, estén preparados para el siguiente paso. Pueden invitar a su amigo a ir a la capilla con ustedes. Muchos de sus amigos no saben que son bienvenidos en nuestros edificios de la Iglesia. “Venid y ved” fue la invitación del Salvador a quienes deseaban saber más de Él [Juan 1:39]. Una invitación a asistir a una reunión dominical con ustedes, o a participar en una actividad social o de servicio de la Iglesia, ayudará a disipar mitos erróneos y hará que los visitantes se sientan más cómodos entre nosotros.

Como miembros de la Iglesia, tiendan una mano de amistad hacia quienes no conozcan y denles una cálida bienvenida. Cada domingo, extiendan una mano de hermandad por lo menos hacia una persona que antes no conocían. Cada día, esfuércense por ampliar su círculo de amistades.

Pueden invitar a un amigo a leer el Libro de Mormón. Expliquen que no es una novela ni un libro de historia; Es otro testamento de Jesucristo. Su objetivo mismo es “convencer al judío y al gentil de que Jesús es el Cristo, el Eterno Dios, que se manifiesta a sí mismo a todas las naciones” [portada del Libro de Mormón]. Este libro tiene un poder que puede llegar al corazón y edificar la vida de aquellos que sinceramente buscan la verdad. Inviten a su amigo a leerlo con oración […].

15:37

Otra manera de compartir el Evangelio es invitar amigos a reunirse con los misioneros en la casa de ustedes. A ellos se los llama y prepara para enseñar el Evangelio. Los amigos de ustedes, en la comodidad de su casa y con su apoyo constante, pueden emprender el camino hacia la salvación y la exaltación. El Señor dijo: “Y sois llamados para efectuar el recogimiento de mis escogidos; porque estos escuchan mi voz y no endurecen su corazón” [Doctrina y Convenios 29:7].

Las Escrituras nos dicen que “todavía hay muchos en la tierra […] que […] no llegan a la verdad solo porque no saben dónde hallarla” [Doctrina y Convenios 123:12]. ¿No es esa su oportunidad? ¡Ustedes pueden convertirse para ellos en discípulos de descubrimiento! […].

Cada seguidor ejemplar de Jesucristo puede ser un miembro misionero eficaz. Los miembros y los misioneros pueden trabajar juntos y llevar las bendiciones del Evangelio a queridos amigos y vecinos.

Cuando las personas les pregunten sobre el gozo y la esperanza que ven en ustedes, quieren una respuesta sencilla, no un discurso largo. Les sugiero que respondan brevemente. Eso puede abrir la puerta a conversaciones más largas más adelante.

Pregunta para el estudio

¿Qué dirían a alguien que quiera saber por qué son miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días?

Todos podemos predicar el Evangelio mediante el precepto y el ejemplo

Como miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, tenemos la responsabilidad sagrada y por convenio de compartir el Evangelio de Jesucristo y bendecir la vida de todos los hijos de Dios […]. Nuestro cometido es mucho más que invitar a las personas a unirse a la Iglesia: queremos que cada persona se convierta en un discípulo verdaderamente convertido de Jesucristo y lo siga a Él, ahora y siempre.

Cada vez que compartimos el Evangelio con los demás, estamos cumpliendo nuestra comisión como discípulos del Señor.

15:37

Pablo le escribió al joven Timoteo: “Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, en conducta, en amor, en espíritu, en fe y en pureza” [1 Timoteo 4:12; cursiva agregada]. Ese consejo es tan válido para nosotros ahora como lo fue entonces.

Todos podemos predicar el Evangelio mediante el precepto y el ejemplo. La palabra Evangelio significa “buenas nuevas”. Las buenas nuevas son el Señor Jesucristo y Su mensaje de salvación.

Participen en este gran proceso de recogimiento. Sean un gran ejemplo para sus vecinos, para sus amigos […]. Sean más bondadosos; sean un poco más dulces con quienes los rodeen […]. Sean amables los unos con los otros; sean corteses los unos con los otros; busquen lo bueno en los demás. Al dar ese ejemplo, otras personas querrán emularlos, querrán ser más como ustedes.

Preguntas para el estudio

¿Qué personas han sido “ejemplo de los creyentes” para ustedes? ¿De qué manera el ejemplo de ellas les ha inspirado a compartir su fe en Jesucristo con los demás?

Necesitamos más misioneros de tiempo completo, más misioneros dignos

5:34

Hoy reafirmo enfáticamente que el Señor ha pedido a cada hombre joven digno y capaz que se prepare para la misión y sirva en ella. Para los hombres jóvenes Santos de los Últimos Días, el servicio misional es una responsabilidad del sacerdocio. A ustedes, hombres jóvenes, se les ha reservado para esta época en que tiene lugar el prometido recogimiento de Israel. Al servir en misiones, ¡desempeñan una función crucial en este evento sin precedentes!

Para ustedes, capaces y jóvenes hermanas, la misión también es una oportunidad poderosa, aunque opcional. Amamos a las hermanas misioneras y las acogemos de todo corazón; ¡lo que ustedes aportan a esta obra es magnífico! Oren para saber si el Señor desea que sirvan en una misión y el Espíritu Santo les responderá al corazón y a la mente.

Queridos jóvenes amigos, cada uno de ustedes es crucial para el Señor. Él los ha reservado hasta ahora para ayudar a recoger a Israel. La decisión que tomen de servir en una misión, ya sea de proselitismo o de servicio, los bendecirá a ustedes y a muchos más. También celebramos el servicio de los matrimonios mayores, cuando sus circunstancias lo permiten; su labor es sencillamente irreemplazable.

Todos los misioneros enseñan y testifican del Salvador. La oscuridad espiritual en el mundo hace que la luz de Jesucristo sea más necesaria que nunca. Todos merecen la oportunidad de saber en cuanto al Evangelio restaurado de Jesucristo. Cada persona merece saber dónde puede hallar la esperanza y la paz que “sobrepasa todo entendimiento” [Filipenses 4:7].

Necesitamos más misioneros, más misioneros dignos. Durante Su ministerio terrenal, el Señor dijo a Sus discípulos: “La mies a la verdad es mucha, pero los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies” [Lucas 10:2].

Pregunta para el estudio

¿Qué dirían para alentar y apoyar a alguien que esté considerando servir en una misión de tiempo completo?

Los maravillosos misioneros mayores responden a las súplicas de profetas y de apóstoles

15:47

Al pensar en los misioneros, por lo general, nos imaginamos a jovencitos con camisa y corbata y a jovencitas vestidas modestamente, pero junto a ellos hay maravillosos misioneros mayores que han respondido a las súplicas de profetas y de apóstoles de tener más matrimonios misioneros.

Expreso gratitud por nuestros misioneros mayores. Ellos son jóvenes de espíritu, prudentes y tienen el deseo de trabajar […]. Estos queridos miembros están dispuestos a servir y a fortalecer la vida de los demás […].

15:47

Las oportunidades para los misioneros mayores son diversas e ilimitadas. Sus llamamientos para servir se hacen oficialmente después de considerar, con oración, sus antecedentes de trabajo, experiencia con otros idiomas, y aptitudes. De todos los requisitos para servir, el deseo de servir tal vez sea el más importante [véase Doctrina y Convenios 4:2–3] […].

Muchos humildes Santos de los Últimos Días temen que no califican para realizar las labores misionales, pero a ese futuro misionero, el Señor ha dado esta seguridad: “fe, esperanza, caridad y amor, con la mira puesta únicamente en la gloria de Dios, lo califican para la obra” [Doctrina y Convenios 4:5].

Preguntas para el estudio

¿De qué maneras han visto a los misioneros mayores fortalecer la vida de los demás? ¿De qué maneras son bendecidos los misioneros mayores y sus familias por medio del servicio de ellos?

Los misioneros enseñan la plenitud del Evangelio y bendicen la vida de las personas en todas partes

Todos los misioneros, jóvenes y mayores, prestan servicio con el único propósito de mejorar la vida de otras personas.

La decisión de servir en una misión moldeará el destino espiritual del misionero, de su esposa o esposo y de su posteridad por generaciones futuras. El deseo de servir es consecuencia natural de la conversión, la dignidad y la preparación […].

15:48

Seguimos al Señor Jesucristo y enseñamos acerca de Él. Sabemos que después de su glorioso triunfo sobre la muerte, el Señor resucitado apareció a Sus discípulos en muchas ocasiones; comió con ellos y caminó con ellos. Antes de Su Ascensión final, les mandó: “id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” [Mateo 28:19]. Los apóstoles siguieron esa instrucción y también llamaron a otros para que los ayudaran a cumplir el mandato del Señor.

Hoy en día, bajo la dirección de apóstoles y profetas modernos, se ha extendido el mismo mandato a los misioneros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Estos misioneros sirven en más de 150 países. Como representantes del Señor Jesucristo, tratan de cumplir con ese mandato divino —que ha sido renovado en nuestros días por el Señor mismo— de llevar la plenitud del Evangelio al mundo y de bendecir la vida de las personas en todas partes.

Pregunta para el estudio

¿De qué modo ha influido en su vida la decisión que ustedes u otra persona hayan tomado de servir en una misión?

Queremos que los misioneros tengan la doctrina de Cristo escrita en sus corazones

El Señor veía de antemano nuestros días cuando dijo mediante Su profeta: “Pondré mi ley en su mente y la escribiré en sus corazones; y yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo” [Jeremías 31:33; cursiva agregada]. Más que nada, queremos que nuestros misioneros reciban esa bendición, que tengan la doctrina de Cristo escrita en sus corazones, arraigada en lo profundo de la médula de los huesos [véase 3 Nefi 11:31–40]. Mediante estos poderosos misioneros más y más personas llegarán al conocimiento del Señor y serán bautizadas […].

Los misioneros que se esfuerzan para que la ley del Señor esté inscrita en sus corazones, literalmente llegan a convertirse— por sus acciones, su ejemplo y su ministerio— en “carta[s] de Cristo” para ser “conocida[s] y leída[s] por todos los hombres” [2 Corintios 3:2–3]. Gracias a que el Evangelio de Cristo está escrito en forma indeleble en sus corazones, ellos se convierten en mensajeros verdaderos y ejemplos elocuentes del Señor.

Pregunta para el estudio

¿Qué significa para ustedes tener la doctrina de Cristo escrita en el corazón?

Debemos actuar con fe y hacer nuestro mejor esfuerzo, sabiendo que Dios nos ayudará

Ustedes conocen bien la declaración del Señor: “Apresuraré mi obra en su tiempo” [Doctrina y Convenios 88:73]. Somos testigos oculares de este asombroso acontecimiento en curso […].

Si bien la obra de salvación se está acelerando y algunas herramientas para hacer la obra han cambiado, los objetivos de Dios no han cambiado. Su obra y Su gloria es siempre “llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre” [Moisés 1:39]. En otras palabras, al ser un Padre benévolo y amoroso, Él ansía el retorno seguro y exitoso de Sus hijos. De allí que Él y Su Hijo Amado hayan establecido Su Iglesia, para que Sus hijos puedan aprender de Ellos, elijan obedecer los mandamientos y se hagan merecedores de la vida eterna, que es el mayor de todos los dones de Dios.

En nuestra condición de agentes del Señor, tenemos el privilegio de predicar Su Evangelio. El apóstol Pablo enseñó un asombroso concepto. Él declaró que cada agente, cada discípulo, sí, incluso cada misionero, puede llegar a ser una “carta de Cristo […], escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo […], [grabada] en tablas de carne del corazón” [2 Corintios 3:3] […]. Debemos actuar con fe y hacer nuestro mejor esfuerzo, sabiendo que Él nos ayudará.

Pregunta para el estudio

¿De qué modo los ha ayudado el Señor cuando han tratado de compartir Su Evangelio con familiares u otras personas?

Invitaciones y promesas

Quizá ustedes sean los que abrirán la puerta para la salvación de alguien

15:37

Hermanos, como seguidores de Jesucristo, cada uno de ustedes puede vivir de acuerdo con las enseñanzas de Él. Pueden tener “un corazón puro y manos limpias”; pueden tener “la imagen de Dios grabada en [su semblante]” [Alma 5:19]. Sus buenas obras serán evidentes para los demás. La luz del Señor iluminará sus ojos. Con ese resplandor, será mejor que se preparen para las preguntas. El apóstol Pedro aconsejó: “Estad siempre preparados para responder con mansedumbre y reverencia a cada uno que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” [1 Pedro 3:15].

Sea su respuesta cálida y alegre, y procuren que su respuesta se aplique a esa persona. Recuerden que él o ella es también hijo o hija de Dios, el mismo Dios que tanto desea que esa persona sea digna de la vida eterna y de regresar a Él algún día. Quizá ustedes sean los que abrirán la puerta para la salvación de ellos y su comprensión de la doctrina de Cristo.

Cada seguidor de Jesucristo puede ser un miembro misionero eficaz

Cada seguidor ejemplar de Jesucristo puede ser un miembro misionero eficaz. Los miembros y los misioneros pueden trabajar juntos y llevar las bendiciones del Evangelio a queridos amigos y vecinos.

La decisión que tomen de servir en una misión, ya sea de proselitismo o de servicio, los bendecirá a ustedes y a muchos más

5:34

Hoy reafirmo enfáticamente que el Señor ha pedido a cada hombre joven digno y capaz que se prepare para la misión y sirva en ella. Para los hombres jóvenes Santos de los Últimos Días, el servicio misional es una responsabilidad del sacerdocio. A ustedes, hombres jóvenes, se les ha reservado para esta época en que tiene lugar el prometido recogimiento de Israel. Al servir en misiones, ¡desempeñan una función crucial en este evento sin precedentes!

Para ustedes, capaces y jóvenes hermanas, la misión también es una oportunidad poderosa, aunque opcional. Amamos a las hermanas misioneras y las acogemos de todo corazón; ¡lo que ustedes aportan a esta obra es magnífico! Oren para saber si el Señor desea que sirvan en una misión y el Espíritu Santo les responderá al corazón y a la mente.

Queridos jóvenes amigos, cada uno de ustedes es crucial para el Señor. Él los ha reservado hasta ahora para ayudar a recoger a Israel. La decisión que tomen de servir en una misión, ya sea de proselitismo o de servicio, los bendecirá a ustedes y a muchos más. También celebramos el servicio de los matrimonios mayores, cuando sus circunstancias lo permiten; su labor es sencillamente irreemplazable.

La fe, la esperanza, la caridad y el amor califican a los misioneros mayores para las labores misionales

15:47

Las oportunidades para los misioneros mayores son diversas e ilimitadas. Sus llamamientos para servir se hacen oficialmente después de considerar, con oración, sus antecedentes de trabajo, experiencia con otros idiomas, y aptitudes. De todos los requisitos para servir, el deseo de servir tal vez sea el más importante. El Señor ha declarado:

“Por tanto, oh vosotros que os embarcáis en el servicio de Dios, mirad que le sirváis con todo vuestro corazón, alma, mente y fuerza, para que aparezcáis sin culpa ante Dios en el último día.

“De modo que, si tenéis deseos de servir a Dios, sois llamados a la obra” [Doctrina y Convenios 4:2–3; cursiva agregada].

Muchos humildes Santos de los Últimos Días temen que no califican para realizar las labores misionales, pero a ese futuro misionero, el Señor ha dado esta seguridad: “fe, esperanza, caridad y amor, con la mira puesta únicamente en la gloria de Dios, lo califican para la obra” [Doctrina y Convenios 4:5].

Los misioneros fieles llevarán a las personas al conocimiento del Señor

El Señor veía de antemano nuestros días cuando dijo mediante Su profeta: “Pondré mi ley en su mente y la escribiré en sus corazones; y yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo” [Jeremías 31:33; cursiva agregada]. Más que nada, queremos que nuestros misioneros reciban esa bendición, que tengan la doctrina de Cristo escrita en sus corazones, arraigada en lo profundo de la médula de los huesos [véase 3 Nefi 11:31–40]. Mediante estos poderosos misioneros más y más personas llegarán al conocimiento del Señor y serán bautizadas.

Debemos actuar con fe y hacer nuestro mejor esfuerzo, sabiendo que Dios nos ayudará

Ustedes conocen bien la declaración del Señor: “Apresuraré mi obra en su tiempo” [Doctrina y Convenios 88:73]. Somos testigos oculares de este asombroso acontecimiento en curso […]. El Señor espera de nosotros que sigamos Su veloz paso. Debemos actuar con fe y hacer nuestro mejor esfuerzo, sabiendo que Él nos ayudará.

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